Meditación.
¿Estimamos más la sabiduría de Dios que la sabiduría del mundo?
Oremos pidiéndole a Nuestro Padre común que nos ayude a solventar nuestras carencias, para que así tengamos más motivos para creer en Él.
Jesucristo es la Palabra de Dios que penetra nuestros corazones y por ello nos conoce. Pidámosle a Nuestro Señor que, al acogerlo como Palabra viva en nuestro corazón, que el Espíritu Santo nos haga santos.
¿Hasta qué punto deseamos vivir en la presencia de Dios? (MT. 16, 26).
José Portillo Pérez
joseportilloperez@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja aquí tus peticiones, sugerencias y críticas constructivas