Meditación.
2. El Señor nos ha hecho sus seguidores por su determinación y su gracia, y nos quiere dar la plenitud de la vida eterna.
Meditación de 2 TIM. 1, 8B-10.
En un tiempo en que muchos creyentes eran arrestados y ejecutados, Pablo instó al Obispo Timoteo a que se dispusiera a ser maltratado -e incluso a morir- por el Evangelio, con la esperanza de que el amor de Dios y el poder divino se manifestaran en él, con el fin de que pudiera ser un excelente testigo -o mártir- de la fe del Señor Jesús. Es llamativo el hecho de que la fe cristiana se hace más grande cuando los creyentes son martirizados que cuando los tales viven en tiempos en que no son llamados a dolerse ni a morir con el fin de que su fe no sea extinguida de sus países.
San Pablo resume la obra del Señor Jesús en el texto que estamos considerando brevemente. Jesús murió para salvarnos, y a nosotros nos corresponde aceptar el ofrecimiento que nos hace de concedernos la salvación.
José Portillo Pérez.
joseportilloperez@gmail.com
En este blog encontraréis meditaciones para crecer a los niveles personal, social y espiritual.