<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583</id><updated>2012-01-28T00:56:01.787+01:00</updated><category term='Padre nuestro.'/><title type='text'>TRIGO DE DIOS</title><subtitle type='html'>En este blog se contienen las meditaciones de la Palabra de Dios escritas por José Portillo Pérez.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>217</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-4585069774253887070</id><published>2012-01-28T00:55:00.000+01:00</published><updated>2012-01-28T00:56:01.814+01:00</updated><title type='text'>Domingo IV Ordinario del ciclo B. Comentarios al Evangelio.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 29/01/2011, Domingo IV del  tiempo Ordinario del ciclo B.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Comentarios al Evangelio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Jesús predicaba el Evangelio del  Reino de Dios con autoridad. Al citar el término autoridad, entiendo que San  Marcos no nos habla de poder ejercido a la fuerza, sino de conocimiento y  convicción irrefutables.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Marcos nos habla en su Evangelio  de Jesús diciéndonos que nuestro Señor estaba capacitado para extraer espíritus  inmundos o satánicos de quienes en nuestro tiempo sabemos que son hepilépticos.  El texto de San Marcos no tiene desperdicio para los tradicionalistas ni para  quienes vislumbran la fe intentando equipararla al saber científico, así pues,  mientras que los unos refuerzan su espíritu para no ceder a las tentaciones  demoníacas, los otros comprenden que hemos de adquirir habilidades que  fortalezcan nuestra psicología y nos ayuden a no caer en el pecado y a superar  nuestras dificultades como debemos hacerlo los cristianos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hace varios meses conocí a un joven en  un foro católico que decía que necesitaba encontrar una iglesia cristiana en la  cual se le aceptara sin que se le reprochara su homosexualidad, y me ofrecí a  servirle en sus propósitos, con la condición de que leyera la Biblia, porque no  conocía ninguna religión cristiana en que se le aceptara tal como era, y no  quería dejarlo sólo. El pasado dos de enero aquel joven me escribió diciéndome  que seguía siendo católico, que no le importaba que muchos de nuestros hermanos  de fe no aceptaran su homosexualidad, pues había comprendido que es imposible  que todos nos agrademos unos a otros, así pues, si él hubiera dejado de ser  homosexual, habría perdido a sus amistades, aquellos hombres que precisamente lo  valoraban por el coraje con que defendía su estado de homosexual.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Internet es un medio en el cual, al no  vernos las caras unos a otros, podemos encontrar un poco de todo, así pues,  donde reinan antivalores como la pornografía y el tráfico de drogas a través de  sofisticados códigos simbólicos e informáticos, algunos abren su espíritu,  desahogan su dolor, y se encuentran con su Dios y sus prójimos los  hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos de todas las iglesias  tenemos muchas divisiones internas, y, para entendernos, es preciso que  comprendamos que para nuestros prójimos son relativos algunos de los valores que  nosotros consideramos absolutos y viceversa" (José Portillo Pérez. Meditación  del 14/01/2002).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "1. "Cuando Jesús inició su Ministerio  público, tras haberse preparado espiritualmente durante cuarenta días con sus  correspondientes noches en el desierto de Judea, empezó a predicar palabras tan  bellas como esperanzadoras. Mientras los doctores de la Ley tenían que citar las  Sagradas Escrituras en todo momento, el Señor hablaba sin decir "lo que os digo  ahora está escrito en tal rollo", etcétera, así pues, el Nazareno, hacía suyas  las palabras de los Santos Hagiógrafos del Antiguo Testamento. Había que ser un  buen herudito para distinguir las palabras de Jesús de los versículos de la  Torá, los Profetas y los Reyes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Satanás es un singular personaje,  príncipe de las tinieblas, que persiguió a Nuestro Salvador durante su  Ministerio público. Eran muchos los ángeles malignos enviados por el Diablo para  hacer que el Hijo de María sucumbiera ante el intento de fundamentar el Reino  profetizado desde hacía muchos siglos. Entre los enviados de Satán, se contaban  los miedos, la envidia, la soberbia, la mentira, la venganza, el egoísmo, la  pereza... Todas estas cosas son vencidas por quienes confían en Dios y las  padecen.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Al considerar la vida del Mahatma  Gandhi, nos encontramos con un hombre caritativo, que no pudo evitar hacer  peligrar su vida, para conseguir la independencia de los hindúes, y hacer que  estos se amaran entre sí, y conocieran a Jesús de Nazaret, a pesar de que falló  en sus dos últimos intentos. El hecho de que Jesús hiciera milagros cuando había  que hacerlos, no debe hacernos pensar que el Señor era un hombre ficticio o con  poderes especiales, pues, sin la pretensión de publicitarse como el rey de copas  del Reino de Dios, nuestro Redentor deseaba mostrarnos la abundancia de dádivas  con que Dios nos muestra su amor misericordioso.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Concluyamos esta meditación del  Evangelio diario, expresándole a Dios nuestro deseo de conocer más y mejor a  Jesús, para que aprendamos a ser Santos, gracias al ejemplo que en su día nos  dejó el Mesías" (José Portillo Pérez. Meditación del 3/09/2002).  &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-4585069774253887070?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/4585069774253887070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/domingo-iv-ordinario-del-ciclo-b.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/4585069774253887070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/4585069774253887070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/domingo-iv-ordinario-del-ciclo-b.html' title='Domingo IV Ordinario del ciclo B. Comentarios al Evangelio.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-923224563454031628</id><published>2012-01-16T21:08:00.000+01:00</published><updated>2012-01-16T21:09:07.234+01:00</updated><title type='text'>Domingo III Ordinario del ciclo B. Dios, amor y justicia. El Sacramento de la Penitencia.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 22/01/2012, Domingo III  Ordinario del ciclo B.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios, amor y justicia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Sacramento de la  Penitencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La interpretación de la primera  lectura de la Eucaristía que estamos celebrando, es muy polémica para nosotros.  Entre los cristianos, hay quienes piensan que Dios es un Juez implacable que nos  vigila estrechamente para condenarnos en el infierno cuando incumplamos el menos  grave de sus preceptos. Por el contrario, otros imaginan que Dios nos ama  ciegamente, hasta llegar a olvidar la aplicación de su justicia con respecto a  nuestros pecados. Precisamente, muchas religiones denominadas protestantes,  predican esta segunda idea, de manera que muchos de sus seguidores creen que  Dios no les hará justicia por mucho que pequen, porque, al estar bautizados, se  consideran salvos. Tales hermanos nuestros ignoran que, aunque estemos  bautizados, si incumplimos la voluntad de Dios, El deja de ser nuestro Padre,  por cuanto le desobedecemos consciente y libremente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿De qué nos sirve creer en un Dios que  no se diferencia de los hombres, en el sentido de que sólo considera como amigos  a quienes se someten a El?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En todas las sociedades existen unas  normas que hacen posible el hecho de que quienes las constituyen vivan en  armonía. Los Mandamientos de Dios son de obligado cumplimiento para sus hijos,  pero ello no sucede porque Nuestro Padre común no se diferencia de los hombres  que actúan sin escrúpulos para alcanzar el máximo poder, sino porque, los  citados Mandamientos, nos facilitan la convivencia, y nos impulsan a encontrar  la plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pocos meses después de que Moisés  liberó a los hebreos de la esclavitud en Egipto, Dios le dio a su profeta un  decálogo de Mandamientos que tenían que ser cumplidos por sus fieles, los cuales  aún siguen en vigencia tanto para los judíos como para los cristianos, con la  diferencia de que estos últimos creen que el cumplimiento de los mismos no es un  fin para alcanzar la salvación, aunque es necesario, porque es el camino que  recorren para cumplir la voluntad de Nuestro Santo Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo puede Dios amarnos y aplicarnos  su justicia al mismo tiempo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La justicia de Dios tiene el fin de  corregir la maldad de los hombres, así pues, los castigos divinos no han de ser  vistos como manifestaciones del odio del Creador del universo a sus hijos. Dios  no nos corrige para manifestarnos su odio, sino para perfeccionarnos, pues todos  conocemos el valor redentor que tiene el dolor, cuyo significado no puedo  exponer en esta meditación, para evitar extenderme demasiado en la presente  exposición.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quienes consideran a Dios como un  verdugo sediento de sangre que nos vigila obsesivamente buscando razones para  condenarnos en nuestros incumplimientos de su Ley, no deben olvidar que, aunque  se nos ha enseñado que el pecado original de nuestros ancestros nos separó de  nuestro Padre común, Nuestro Santo Creador nos amaba antes de que Jesús diera su  vida en la cruz para demostrarnos el amor con que Yahveh nos acoge en su  presencia. Tengamos por cierto que, si Nuestro Padre celestial no nos hubiera  amado antes de que Nuestro Salvador fuera crucificado, no hubiera permitido  jamás el sacrificio de su Unigénito. Esta es la razón por la que el Mesías -o  Cristo- dijo en cierta ocasión:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Tanto amó Dios al mundo, que no dudó  en entregarle a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino  que tenga vida eterna. Pues no envió Dios a su Hijo para dictar sentencia de  condenación contra el mundo, sino para que por medio de él se salve el mundo"  (JN. 3, 16-17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque Dios nos ama porque somos sus  hijos, y por causa del citado amor nos perdona cuando nos arrepentimos  sinceramente de incumplir los Mandamientos de su Ley, no hemos de entender que  el arrepentimiento correcto ha de ser únicamente un deseo de no volver a llevar  a cabo las obras que nos hemos arrepentido de hacer, pues también es la adopción  del propósito de rehusar todas las oportunidades de pecar que tengamos. De nada  le sirve a un asesino arrepentirse de cometer un crimen si desea ser acepto por  Dios, si después de ser perdonado por Nuestro Padre común, comete un  robo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios nos perdona los incumplimientos  de sus Mandamientos porque nos ama, pero, para que nuestro arrepentimiento sea  veraz, y alcancemos su perfección, -en conformidad con las posibilidades que  tenemos de alcanzar tan loable fin-, Nuestro Señor Jesucristo, instituyó el  Sacramento de la Penitencia. Recordemos el texto evangélico de la institución  del citado Sacramento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Aquel mismo domingo por la tarde  estaban reunidos los discípulos en una casa, con las puertas bien cerradas por  miedo a los judíos. Se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: -La paz esté  con vosotros. Y les enseñó las manos y el costado. Los discípulos, al verle, se  llenaron de alegría. Jesús volvió a decirles: -La paz esté con vosotros. Y  añadió: -Como el Padre me envió a mí, así os envío yo a vosotros. Sopló sobre  ellos y les dijo: -Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados,  les quedarán perdonados; a quienes no se los perdonéis, les quedarán sin  perdonar" (JN. 20, 19-23).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús quiso que sus Apóstoles  recibieran los dones del Espíritu Santo, para que gobernaran la Iglesia bajo la  inspiración de la tercera Persona de la Santísima Trinidad, para que, en la  fundación de Cristo, nunca dejara de cumplirse la voluntad de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La voluntad de Dios consiste en que  creamos en Jesús e imitemos a Nuestro Señor, a pesar de las imperfecciones que  nos impiden igualarnos al Unigénito de Yahveh.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Debemos cumplir la voluntad de Dios  evitando que la paz desaparezca de nuestro interior, para que ninguna  contrariedad nos impida obedecer ciegamente a Nuestro Santo Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al ser Dios, Jesús puede servirse del  medio que considere más apropiado para perdonarnos los pecados, así pues, El se  vale para tal fin de sus ministros, a pesar de la humana imperfección que  caracteriza a los tales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Sacramento de la Penitencia se  convirtió en una tabla de salvación para muchos fieles de la Ilesia de los  primeros siglos, aunque la recepción del mismo se limitó mucho para no convertir  el citado Sacramento en un acto teatral.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es cierto que la forma en que se  recibe el Sacramento de la Penitencia actualmente no se practicaba en los  inicios de la Iglesia, pero, aunque la misma es muy polémica, porque es más  fácil hacer una confesión general que relatarle los pecados al sacerdote  confesor, no podemos negar que tiene un carácter terapéutico que motiva a los  creyentes a confesarse, lo cuál creo que debe ser aprovechado por los ministros,  para hacer que los penitentes valoren el perdón divino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De alguna manera, la confesión de los  pecados es practicada en muchas religiones, -especialmente en aquellas cuyos  líderes controlan mentalmente a sus fieles para explotarlos económicamente-,  aunque dicha costumbre tiene diferentes nombres, para que no pueda ser asociada  con el Sacramento católico sobre el que estamos reflexionando.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La penitencia y la conversión tienen  la misión de acrecentar nuestra fe en Dios, y, por consiguiente, de acercarnos a  Nuestro Padre común. Esta es la causa por la que tanto el Adviento como la  Cuaresma son los tiempos penitenciales fuertes del año, en que la Iglesia nos  invita a profundizar en nuestra relación con el Dios Uno y Trino, con tal de que  aumentemos el deseo que tenemos de vivir en la presencia de Nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A partir del próximo veintidós de  febrero, -el día en que empezaremos a vivir el tiempo de Cuaresma-, meditaremos  con frecuencia el siguiente texto de San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Por tanto, el que está en Cristo (el  que se vincula espiritualmente al Señor Jesús), es una nueva creación; pasó lo  viejo (el creyente se deja redimir renunciando al pecado), todo es nuevo (el  cristiano que se vincula a Jesús se hace una nueva criatura). Y todo proviene de  Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la  reconciliación. Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no  tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros  la palabra de la reconciliación. Somos, pues, embajadores de Cristo, como si  Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos:  ¡reconciliaos con Dios!" (2 COR. 5, 17-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo nos demuestra con gran  claridad que Jesús quiere perdonarnos los pecados que cometemos por mediación de  sus ministros, tal como acabamos de recordar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A lo largo de la Historia, se ha  entendido la penitencia de diferentes formas. Tal como recordamos anteriormente,  en los primeros siglos de existencia de nuestra Santa Madre la Iglesia, se  limitó mucho la recepción del citado Sacramento, para evitar lo que sucede  actualmente en muchos casos, en que es tomado como una representación teatral de  Adviento y Cuaresma, o como la asistencia a la consulta de un psicólogo, donde,  más que el perdón de Dios, se busca, por parte de los penitentes, tranquilizar  sus conciencias, o fortalecer sus almas heridas, por sus circunstancias  vitales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hubo un tiempo en que la Iglesia  estableció por medio de diferentes Concilios distintos tipos de penitencias para  corregir las dessviaciones en que podían caer los creyentes, pero muchos de los  tales aplazaban el cumplimiento de las mismas hasta que calculaban que se  acercaba el fin de su vida mortal, con la esperanza de que ello les sirviera  para alcanzar la vida eterna. Desgraciadamente, muchos de nuestros hermanos se  han sometido al cumplimiento de la voluntad de Dios, pero no lo han hecho por  amor a Nuestro Santo Padre, sino por el interés de alcanzar favores terrenales,  o la salvación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los ciclos penitenciales han requerido  en muchas ocasiones de los penitentes que demuestren su fe para ser dignos de  pertenecer a la Iglesia, pues el estado de pecado se ha visto como símbolo de  enemistad, tanto con Dios, como con los hijos de la fundación de Cristo. Esta  severa conducta eclesiástica que es juzgada por muchos como fanática, que  caracteriza a otras religiones cristianas que también la practican, tiene la  intención de lograr que, quienes se acercan a Dios, lo hagan con el deseo de ser  santificados por Nuestro Padre común. Tengamos en cuenta que el bien que hacen  muchos cristianos pasa ante la sociedad desapercibidamente, pero, los pecados de  un sólo creyente, atentan gravemente contra la imagen de todos los hijos de la  Iglesia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La confesión privada, -tal como se  efectúa en nuestro tiempo-, empezó a llevarse a cabo en las islas británicas,  así pues, fue en Irlanda donde más empezó a celebrarse el Sacramento de la  Penitencia, siguiendo esta práctica, que se extendió rápidamente por Europa.  Dado que dicho Sacramento sólo se podía recibir una vez en la vida, ello les  sirvió a muchos creyentes como pretexto para aplazar el cumplimiento de la  penitencia que se les imponía, -como recordamos anteriormente-, hasta que veían  que se acercaba el día de su fallecimiento. Cada pecado tenía asignada una  penitencia, la cuál perseguía el objetivo de que no se entendiera el Sacramento  de la Penitencia como lo ven muchos creyentes en la actualidad, que piensan que  poco importa pecar, porque, cuando necesiten ser tranquilizados, les basta  hablar con su sacerdote confesor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los manuales que conocemos en la  actualidad que son utilizados para examinar las conciencias de quienes desean  confesarse mediante largos interrogatorios, están inspirados en libros de  preguntas que no tardaron muchos siglos en ser utilizados a partir de la  fundación de la Iglesia. Tales libros ayudan a los penitentes a elaborar una  lista de sus pecados bastante exaustiva, lo cual no debe servirles para pensar  que son irremediables y que no merecen ser perdonados porque su valor es el de  la Sangre de Cristo, pues tienen el propósito de ayudarles a que se examinen en  oración, para que tengan un gran deseo de someterse al cumplimiento de la  voluntad de Dios, para poder alcanzar la santidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los citados cuestionarios también  tienen el propósito de recordarles a los creyentes, -aunque los lean sin el  propósito de confesarse-, que no deben relajarse a la hora de cumplir la  voluntad de Dios, porque, cuanto menos se esfuerzan en estudiar la Palabra de  dios y los documentos de la Iglesia, en hacer el bien poniendo en práctica lo  aprendido mediante su ciclo de formación vital, y mediante la oración, más se  debilita su fe, sin que se percaten de esta realidad, probablemente, hasta que  los afecta el sufrimiento, y se dan cuenta de que han dejado de creer en  Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los citados libros son una ayuda para  que los creyentes puedan comprobar si su forma de pensar y proceder es  característica de los hijos de la fundación de Cristo, así pues, entre los  siglos III y VII, sirvieron para corregir las desviaciones heréticas que  afectaron la espiritualidad de muchos cristianos. Como en la actualidad puede  sucedernos que nos confesemos sin ni siquiera hacer un examen de conciencia  superficial, es muy difícil lograr que algunos de nuestros hermanos de fe no se  vinculen a religiones que dan la impresión de ser muy atractivas, porque su  espiritualidad no requiere de una vida consagrada al cumplimiento de la voluntad  de Dios aunque ello pueda ser doloroso, para demostrar que su fe es  real.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A partir de la celebración del  Concilio de Trento, la Iglesia consideró el hecho de administrarles el  Sacramento de la Penitencia a todos los creyentes bautizados que pecaran  mortalmente, cuantas veces perdieran los tales el estado de gracia que debe  caracterizar nuestras almas. Tomando esta medida, la Iglesia intentó que los  penitentes tuvieran más oportunidades de sentirse aceptos por Dios, así pues,  esta es la razón por la que actualmente podemos confesarnos cuantas veces lo  estimemos necesario, con la condición de que adquiramos el propósito de no pecar  más aunque no lo cumplamos por causa de nuestra humana debilidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-923224563454031628?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/923224563454031628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/domingo-iii-ordinario-del-ciclo-b-dios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/923224563454031628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/923224563454031628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/domingo-iii-ordinario-del-ciclo-b-dios.html' title='Domingo III Ordinario del ciclo B. Dios, amor y justicia. El Sacramento de la Penitencia.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-1017393931686786580</id><published>2012-01-09T20:10:00.001+01:00</published><updated>2012-01-09T20:10:47.957+01:00</updated><title type='text'>Domingo II Ordinario del ciclo B. Comentarios de las lecturas de la Misa.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 16/01/2012, Domingo II  Ordinario del ciclo B.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. Comentario de la primera lectura (1  SAM. 3, 3b-10. 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la primera lectura correspondiente  a la Eucaristía que estamos celebrando, vemos cómo Dios se le reveló a Samuel  sin que éste le conociera. En el citado profeta se cumple el siguiente texto de  los Salmos, que nos hace pensar que Dios nos ha destinado a alcanzar la plenitud  de la dicha, viviendo en su presencia:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Sí, tú del vientre me sacaste,&lt;BR&gt;me diste  confianza a los pechos de mi madre;&lt;BR&gt;a ti fui entregado cuando salí del  seno,&lt;BR&gt;desde el vientre de mi madre eres tú mi Dios" (SAL. 22,  10-11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Sentimos que Dios nos ha destinado a  que alcancemos la plenitud de la dicha viviendo en su presencia?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿ES nuestro mayor anhelo vivir en la  presencia del Dios Uno y Trino, no sólo en su Reino de amor y paz, sino también  en este mundo, en que muchos pierden la fe, por causa de las injusticias que les  impiden realizarse personalmente?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el texto del primer libro bíblico  de Samuel que estamos considerando, Dios, además de manifestársele a su profeta,  puso también a prueba a su siervo Elí, quien, después de comprender que el niño  Samuel había tenido una revelación divina, le enseñó la forma en que tenía que  ponerse en la presencia de Dios, diciéndole a Nuestro Padre común:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Habla, Yahveh, que tu siervo escucha"  (CF. 1 SAM. 3, 9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para los hebreos, el hecho de conocer  el nombre de una persona, significaba tener un gran conocimiento, e incluso  poder sobre la misma. Samuel era un niño desconocedor de Dios, quien tenía que  pronunciar el Nombre divino, indicando así su total disponibilidad, a obedecer  al Creador del Universo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las palabras que Elí le enseñó a  Samuel para que pudiera dirigirse a Dios, deberían ser utilizadas por nosotros,  quienes no llamamos a Dios por su Nombre, porque lo llamamos Padre, pues El es  el Padre nuestro, a quien Jesús nos enseñó a dirigirnos, cuando nos enseñó la  más bella y completa oración de cuantas existen, el Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Vivimos pruebas que creemos  insuperables?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Nos agobian las enfermedades, las  desavenencias familiares, las deudas y otros problemas?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Digámosle a Dios:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Habla, Padre Santo, que tu siervo  escucha".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No le digamos a Dios que somos sus  esclavos, pues queremos servirlo en nuestros prójimos los hombres, no por  obligación, sino, libre y gustosamente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si estamos dispuestos a escuchar la  Palabra de Dios, dispongámonos a aceptar el cumplimiento de su voluntad en  nuestra vida, porque ello es lo mejor que podemos hacer.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nos disponemos a hacer de nuestra  vida lo que Dios desee, nos sucederá lo que le aconteció a Samuel, por aceptar  la Palabra de Dios, y cumplir la voluntad de Yahveh.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Samuel crecía, Yahveh estaba con él y  no dejó caer en tierra ninguna de sus palabras" (1 SAM. 3, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dispongámonos a crecer espiritualmente  imitando la obediencia de Samuel para con Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nos disponemos a cumplir la  voluntad del Dios Uno y Trino, por más que prediquemos y seamos un buen ejemplo,  y creamos que ello no estimula ni a nuestros familiares para que se  cristianicen, no nos desanimemos, y sigamos haciendo el bien y predicando con  más ilusión que nunca, porque Dios hará que nuestros esfuerzos y palabras no  sean inútiles. Esta es la razón por la que San Pablo le escribió a su fiel  colaborador Timoteo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En presencia de Dios y de Cristo  Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos y que ha de manifestarse como rey, te  suplico encarecidamente: proclama el mensaje (la Palabra de Dios) e insiste en  todo momento, tanto si gusta como si no gusta. Argumenta, reprende, exhorta,  echando mano de toda tu paciencia y tu competencia en enseñar" (1 TIM. 4,  1-2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Obviamente, no podemos obligar a nadie  a creer en Dios a la fuerza, pero no existe ninguna causa que nos impida  intentar ser un buen ejemplo para quienes nos conocen. San Pablo nos insta a que  busquemos la forma de llegar a la gente de nuestro tiempo, a la que, aunque  acusamos de ser muy secularista, quizá no pensamos que no cree en Dios por  nuestra culpa, porque no somos tan buenos predicadores como se requiere de  nosotros. Si queremos tener credibilidad ante el mundo como evangelizadores,  tenemos que ser muy humildes y sinceros, y no hacer a nadie creyente a la  fuerza, porque es el Espíritu Santo quien tiene el poder de convertir a nuestros  oyentes -y lectores- al Evangelio de salvación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Comentario del Salmo responsorial  (SAL. 39/40, 2 y 4ab. 7. 8-9. 10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Meditemos el contenido de la primera  lectura de la Eucaristía que estamos celebrando, a la luz que nos transmite el  Salmo responsorial, mientras recordamos cómo nos convertimos al  Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Yo esperaba con ansia al Señor:&lt;BR&gt;se inclinó y  oyó mi grito de auxilio" (SAL. 39/40, 2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Salmista no se acercó a Dios porque  tenía curiosidad por conocer su Palabra, así pues, en su oración, exclamó que  esperaba con ansia la manifestación del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Ansiamos nosotros vivir en la  presencia del Dios Uno y Trino?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Con qué propósito nos hemos acercado  a Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Nos ayuda la religión a crecer  espiritualmente, o nos aprovechamos de la misma para enriquecernos  económicamente?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Salmista no dice que Dios escuchó  sus súplicas desde el cielo cuando sufría, sino que se inclinó a escucharlo.  Este hecho me hace recordar un día en que, para consolar a una niña pequeña que  se sentía muy triste, me arrodillé, puse mi rostro a la altura de su cara, y  jugué con ella. Muchos predicadores se valen de la imagen del Dios justiciero  para asustar a sus creyentes para que se acerquen a dios por miedo a ser  condenados en el infierno, pero Jesús, viendo cómo antiguos profetas habían  fracasado llevando a cabo esa práctica, les contó a sus oyentes parábolas como  la del Buen Pastor que deja noventa y nueve de sus ovejas en un lugar seguro y  busca a la que se le pierde, y la del hijo pródigo, que, aunque malgastó la  parte que le tocó de la herencia de su padre, éste lo perdonó, porque le  importaba más su descendiente, que el dinero que aquél despilfarró.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Me levantó de la fosa fatal, de la charca  fangosa;&lt;BR&gt;afianzó mis pies sobre las rocas y aseguró mis pasos" (SAL. 39/40,  3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Dios nos ayuda a vencer las  dificultades que caracterizan nuestra vida, si le agradecemos el bien que nos ha  hecho, le dejamos que afiance nuestros pasos. El Señor es para nosotros la única  roca salvadora que existe. Si creemos en El, le dejaremos que nos impulse a  cumplir su voluntad que consiste en hacernos plenamente felices, por obra del  Espíritu Santo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Me puso en la boca un canto nuevo de alabanza a  nuestro Dios.&lt;BR&gt;Muchos al verlo quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor"  (SAL. 39/40, 4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que le agradecemos a Dios el bien  que nos ha hecho, tanto al redimirnos por medio de la Pasión, muerte y  Resurrección de Jesús, como durante los años que hemos vivido, el Espíritu Santo  nos inspira las oraciones que le agradan al Dios Uno y Trino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No siempre que predicamos o hacemos  una buena obra conseguimos convertir a alguien al Señor, pero hay casos en que,  aunque la gente se niega a creer en Dios, no puede ocultar que nuestra religión  es buena. Recuerdo un caso que conocí por medio de una señora no creyente, quien  me habló de una mujer que, después de ver morir a una hija que le nació cuando  tenía en torno a cincuenta años, se hizo cristiana, y en su barrio los vecinos  se admiraban, porque se la veía más feliz que nunca. Según la citada señora, en  su barrio nadie quería cristianizarse, pero todos se admiraban del profundo  cambio que observaron en su vecina.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;Cuando nos convertimos al Evangelio, adoptamos el  ideal de imitar a Jesús, quien le dijo a Nuestro Santo Padre, por medio del  siguiente texto:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,&lt;BR&gt;y, en  cambio, me abriste el oído;&lt;BR&gt;no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios"  (SAL. 39/40, 7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no quiere que le ofrezcamos  sacrificios ni ofrendas que no nos sirvan para aumentar la fe que tenemos en El.  De nada nos sirve dejarnos crucificar el Viernes Santo para sentir el dolor que  padeció Nuestro Salvador, si no adoptamos el compromiso de cumplir la voluntad  divina.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no quiere que hagamos de nuestra  religiosidad una obra teatral ni que cumplamos sus Mandamientos como si fuéramos  ordenadores, -es decir, mecánicamente-, pero sí quiere abrir nuestros oídos,  para que escuchemos su Palabra.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Entonces yo digo: "Aquí estoy",&lt;BR&gt;porque está  escrito en el libro que cumpla tu voluntad.&lt;BR&gt;Dios mío, lo quiero, llevo tu ley  en las entrañas" (SAL. 39/40, 8-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Llevamos en nuestros corazones  grabados los Mandamientos del Señor?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Deseamos cumplir la voluntad de  Nuestro Santo Padre?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si respondemos afirmativamente las  preguntas que nos hemos planteado, prestémosle atención al siguiente versículo  del Salmo responsorial:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"He proclamado que eres justo en la gran  asamblea,&lt;BR&gt;no he cerrado los labios; Señor, tú lo sabes" (SAL. 39/40,  10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pidámosle al Señor que nos conciencie  de la necesidad de predicadores y de almas bienhechoras existente en el mundo, y  que el Espíritu Santo nos impulse a cumplir la voluntad de Nuestro Santo  Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Comentario de la segunda lectura (1  COR. 6, 13c-15a. 17-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la Biblia, la relación existente  entre Dios y sus creyentes, es equiparada a una relación matrimonial,  caracterizada por el amor, el respeto y la fidelidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que la fornicación es contraria  al matrimonio caracterizado por una relación que podemos considerar vitalicia  desde el momento en que se contrae, la misma se asocia con toda clase de  pecados, con tal de que los creyentes comprendan el error que cometen quienes  mantienen relaciones sexuales sin estar casados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestro cuerpo no ha sido creado para  que nos hundamos en el pozo del pecado, sino para que glorifiquemos a  Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si servimos al Señor, la expresión  paulina de que el Señor es para el cuerpo (CF. 1 COR. 6, 13), significa que El  nos revestirá de inmortalidad, cuando concluya la instauración de su Reino entre  nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestros cuerpos son miembros de  Cristo en términos espirituales. Todos los hijos de la Iglesia formamos un mismo  cuerpo espiritual, así pues, esta es la razón por la que quienes pecan, no sólo  ofenden a Dios, sino que también ensucian la imagen de la Iglesia. Este es el  hecho por el que el Sacramento de la Reconciliación -o Penitencia- nos  reconcilia tanto con Dios como con la fundación de Cristo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No nos pertenecemos, porque, por su  Pasión, muerte y Resurrección, Cristo nos rescató del mundo del pecado, por lo  que somos el pueblo de su propiedad personal, y por ello debemos ambicionar la  pureza, porque, ninguna persona ni ninguna cosa que le pertenezca a Dios, puede  tener relación alguna con el pecado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 4. Comentario del Evangelio (JN. 1,  35-42).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La primera lección que nos transmite  el texto evangélico que meditamos en esta celebración eucarística, es la  humildad ejemplar de San Juan el Bautista, quien no predicaba para aprovecharse  de sus conocimientos religiosos para obtener bienes materiales, sino para  preparar a sus oyentes para que recibieran a Jesús, una vez que el Hijo de Dios  y María comenzara su Ministerio público.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan llamó a Jesús Cordero de  Dios, porque Nuestro Salvador es la víctima sacrificial profetizada por Isaías,  que, por someterse totalmente a Yahveh, nos obtuvo la filiación divina, por  medio de su Pasión, muerte y Resurrección.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En un mundo en que hay gente que no  tiene escrúpulos a la hora de no respetar los derechos de nadie para intentar  destacar, llama la atención la forma tan fina en que hilaba San Juan el  Bautista, para conseguir que sus discípulos, gradualmente, se separaran de él, y  se vincularan a Jesús, así pues, los Santos Juan y Andrés, embargados por el  misterio de conocer al Hombre de quien su maestro les dijo que era el Cordero de  Dios, siguieron al Mesías para conocerlo, y, cuando Jesús les demostró su  amistad para con ellos, no se separaron de El.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Jesús se percató de que los  citados discípulos del Bautista lo seguían, les preguntó qué querían, y ellos le  respondieron con otra pregunta: ¿Dónde vives?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Obviamente, Juan y Andrés no querían  saber dónde moraba aquel misterioso Hombre, sino conocer su pensamiento, Su  forma de proceder y los hábitos que lo caracterizaban.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Conocemos a Jesús?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Sabemos cuál es la opinión del Señor,  no sólo de los hechos que acontecían en su tiempo, sino también de los  acontecimientos que vivimos en la actualidad?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Sabemos lo que haría Jesús si tuviera  el poder que muchos tienen en la actualidad, o si fuera víctima del egoísmo que  infecta el mundo de miseria?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús respondió la pregunta que le  hicieron los discípulos del Bautista, diciéndoles: "Venid a verlo".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Sabemos dónde podemos encontrarnos  espiritualmente con el Señor?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Sabemos que, aunque todos somos  miembros del Cuerpo Místico de Cristo que es la Iglesia, Jesús se manifiesta  especialmente en quienes viven la experiencia del efecto del mal, la traición,  el hambre y las enfermedades?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué podemos hacer para saber dónde  vive Jesús, es decir, para conocer profundamente a Nuestro  Salvador?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Podemos encontrar a Jesús por medio  del estudio de la Biblia y los documentos de la Iglesia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Podemos encontrar a Jesús en las  circunstancias sociales que caracterizan el entorno en que vivimos, e incluso en  nuestras vivencias cotidianas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Podemos encontrar a Jesús haciendo el  bien, imitando la conducta de Nuestro Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Podemos encontrar a Jesús imitando la  forma en que Nuestro Salvador oraba fervientemente, teniendo la plena seguridad  de que Nuestro Santo Padre escuchaba sus oraciones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si sabemos dónde y cómo podemos  encontrar a Jesús, ¿hemos empezado a dar los pasos oportunos para conocer al  Señor, con la pretensión de que su ideal de vida caracterice nuestra  existencia?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan nunca se olvidó de que se  encontró con Jesús a la hora décima, es decir, a las cuatro de la tarde, porque,  esa hora, tiene un simbolismo, que vamos a considerar a  continuación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para los israelitas, el día constaba  de doce horas, desde las siete de la mañana, hasta las siete de la tarde, y, en  verano, se prolongaba unas horas más.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las horas del día, tienen su  simbolismo, si se relacionan con la historia de la salvación. La hora décima,  por ser una de las últimas horas del día, indicaba que se acercaba el día de la  fundación de la Iglesia, en que el Cristianismo sería la nueva religión de Dios,  y se diferenciaría del Judaísmo, principalmente, en la predicación de la idea de  que la salvación, aunque tiene su vinculación con las obras que hacemos,  -siempre que las mismas no estén caracterizadas por intereses egoístas-, procede  de la fe que tenemos en Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Andrés se encontró con su  hermano Simón, -a quien Jesús llamó Pedro, indicándole la misión que tenía que  desempeñar en el futuro-, le dijo que habían encontrado al Mesías, es decir, al  Ungido por Dios, para consumar la salvación de su pueblo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Predicamos el Evangelio con  entusiasmo, o sólo asistimos a la Eucaristía dominical por costumbre, o por  miedo a que nos lleven al infierno?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para los hermanos de raza de Jesús, su  nombre, describía la misión que tenían que llevar a cabo en la vida. El nombre  de Pedro, es indicativo de la misión que realizó el primer Papa de la Iglesia  Católica, de ser otro Cristo en el mundo, la piedra sobre la que fue edificada  la fundación de Nuestro Salvador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Concluyamos esta meditación,  pidiéndole a Nuestro Santo Padre celestial, que nos haga buenos seguidores de  Jesús, porque, el cumplimiento de su voluntad, es la vía que nos conduce, a  alcanzar la plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-1017393931686786580?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/1017393931686786580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/domingo-ii-ordinario-del-ciclo-b.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/1017393931686786580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/1017393931686786580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/domingo-ii-ordinario-del-ciclo-b.html' title='Domingo II Ordinario del ciclo B. Comentarios de las lecturas de la Misa.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-3602860750018603003</id><published>2012-01-05T17:56:00.001+01:00</published><updated>2012-01-05T17:56:48.567+01:00</updated><title type='text'>Meditación para la fiesta del Bautismo del Señor.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 08/01/2011, fiesta del  Bautismo del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Alcancemos la grandeza de Dios siendo  humildes. El Sacramento del Bautismo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al celebrar la fiesta del Bautismo del  Señor, la Iglesia concluye el tiempo de Navidad, y empieza a vivir la primera  parte del tiempo ordinario, que será interrumpido al iniciar el tiempo de  Cuaresma.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la celebración de Año Nuevo,  recordamos lo importante que es para nosotros, el hecho de acercarnos a Dios,  para que El se acerque a nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imitemos a Jesús quien, en vez de  nacer en la capital de Palestina, entre los miembros de la alta sociedad, quiso  manifestarse a quienes por su pobreza tenían fama de ladrones, y estaban  privados del conocimiento de la Palabra de Yahveh.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imitemos a Jesús quien, en vez de  nacer en el seno de una familia que destacara por su instrucción en el  conocimiento de las antiguas Escrituras, quiso nacer en el seno de una familia  caracterizada por una gran fe que se manifestaba por medio de obras de  caridad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imitemos a Jesús, quien, desde su más  tierna infancia, se enfrentó a la experiencia de la persecución y la  inmigración, para enseñarnos que, en medio de nuestras inseguridades humanas,  debemos acogernos a la certeza más grande que tenemos, que es el amor con que el  Dios Uno y Trino nos acogerá en su presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tal como recordamos al iniciar el  tiempo de Adviento, nuestra vida es un tiempo de preparación, para quienes  queremos vivir en la presencia de Nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si queremos habitar en el Reino de  Dios, lo mejor que podemos hacer, es obedecer a Nuestro Santo Padre tal como  hizo San José, confiando plenamente en Nuestro Creador siempre, obedeciéndole  especialmente, cuando sea más difícil creer en El, por causa de la visión que  tengamos de nuestras circunstancias vitales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; María Santísima sabía muy bien que, el  hecho de estar embarazada podía ser causa de su muerte, pero ella arriesgó su  vida por causa de la fe que tenía en Dios, porque, si El le había dicho que  deseaba que fuera la Madre de su Hijo, ¿cómo no iba a cumplir su  Palabra?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque los tiempos litúrgicos fuertes  nos ayudan a creer en Dios, durante el tiempo Ordinario, al volver a realizar  nuestras actividades cotidianas, y descuidar nuestro crecimiento espiritual, nos  enfrentamos al riesgo de perder la fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imitemos a Jesús, quien, siendo un  hombre, en vez de vivir al margen de Dios, quiso ser bautizado por San Juan  Bautista, para simbolizar el compromiso que adquirió, de servir a Nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús no necesitó ser ofrendado a Dios  en el Templo de Jerusalén ni ser bautizado, porque, siendo Dios, no podía  ofrecerse en sacrificio ni consagrarse a Sí mismo, pero El llevó a cabo los  citados actos por humildad. José y María presentaron a su Primogénito ante Dios  en el Templo cuando el pequeño Jesús tenía cuarenta días. El hecho de que  Nuestro Salvador fuera Primogénito no significa que era el primer Hijo de dichos  Santos tal como enseñan los desconocedores de la Biblia, pues, en las Sagradas  Escrituras, la primogenitura indica el merecimiento del mayor honor. Esta es la  razón por la que, en la antigüedad, entre los hebreos, mientras que los primeros  hijos heredaban los bienes de sus padres, estos tenían que tener a sus hermanos  menores como si fueran sus siervos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque el Bautismo de San Juan el  Bautista era una imagen del Bautismo sacramental instituido por Nuestro  Salvador, es importante para nosotros, el hecho de meditar el siguiente texto  bíblico:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Juan el Bautista se presentó en el  desierto bautizando a la gente. Proclamaba que la conversión es necesaria para  recibir el perdón de los pecados" (MC. 1, 4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los Sacramentos no son meros símbolos,  sino signos sensibles. Si no tenemos la intención de vivir cumpliendo la  voluntad de Nuestro Padre común, de nada nos aprovecha la recepción de los  Sacramentos, pues ello se traduce en desprecio a Dios y a su  Iglesia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Todos los años que vivimos, son el  tiempo propicio de que disponemos para convertirnos al Señor. Que nuestra fe  crezca hasta que se equipare a la fe de San Juan el Bautista, para quien era  importante el hecho de que Jesús fuera cada día más conocido, aunque ello le  costara perder a sus discípulos, y morir como si hubiera sido un  asesino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los Sacramentos tienen frutos que nos  enriquecen espiritualmente, siempre que tengamos el deseo de cumplir la voluntad  de Dios, y no actuemos como si no creyéramos en Nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Bautismo es un cambio de mentalidad  que se lleva a cabo en nuestra existencia, según le abrimos la mente y el  corazón a Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Bautismo no es un invento de  hombres, pues fue Jesús mismo, -el Dios hecho Hombre-, quien lo instituyó,  cuando, antes de ascender al cielo, les dijo a sus Apóstoles:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Id, pues, y haced discípulos entre  los habitantes de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del  Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir lo que yo os he encomendado.  Y sabed esto: que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"  (MT. 28, 19-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús sabía que no todos los que  escucharan la predicación de sus siervos iban a hacerse cristianos. Esa es la  causa por la que no les insistió a sus amigos que cristianizaran a toda la  humanidad, porque Dios respeta la libertad que nos ha concedido, aunque la  utilicemos para renegar de El.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La predicación ha de llevarse a cabo  en todas las naciones. Este hecho me sugiere la idea de que aprovechemos los  medios de comunicación que estén a nuestro alcance para difundir el  Evangelio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No es necesario que quienes deseen  bautizarse tengan un perfecto conocimiento de la Palabra de Dios, pues, como  hemos recordado, Jesús les dijo a sus Apóstoles que, después de que bautizaran a  sus nuevos discípulos, los enseñaran a guardar los mandamientos divinos, es  decir, Jesús quiere que nuestra formación espiritual nunca termine, porque, por  nuestra imperfección, en esta vida, no podemos concluir nuestra formación  cristiana.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque en los relatos bíblicos se les  administraba el Bautismo a quienes deseaban creer en Dios y por consiguiente  escuchaban a los predicadores, el Bautismo de los niños recién nacidos no se  debe invalidar, pues los padres y padrinos, conforme los pequeños crecen,  aceptan la responsabilidad de convertirlos al Señor, de la misma manera que les  enseñan su idioma y sus hábitos vitales. Una vez que los niños sean adultos,  deberán tomar la decisión de aceptar o rechazar a Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ya que hemos empezado a vivir un nuevo  año en que nos hemos hecho muchos propósitos, no dejemos de adaptarnos al  cumplimiento de la voluntad de Dios, pues, Nuestro Santo Padre, desea  purificarnos, para que alcancemos la plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No permitamos que nuestras múltiples  ocupaciones y preocupaciones nos impidan crecer espiritualmente, pues Dios  quiere iluminar nuestra vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://www.facebook.com/jose.portilloperez"&gt;http://www.facebook.com/jose.portilloperez&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-3602860750018603003?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/3602860750018603003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/meditacion-para-la-fiesta-del-bautismo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/3602860750018603003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/3602860750018603003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/meditacion-para-la-fiesta-del-bautismo.html' title='Meditación para la fiesta del Bautismo del Señor.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-4554353380685719213</id><published>2012-01-02T13:33:00.000+01:00</published><updated>2012-01-02T13:34:12.927+01:00</updated><title type='text'>Epifanía del Señor. Aún estamos a tiempo para vivir en la  presencia de Dios.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jueves, 06/01/2012, Fiesta de la  Epifanía del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aún estamos a tiempo para vivir en la  presencia de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Navidad social termina en algunos  países al concluir la celebración del Año Nuevo, y, en otros, después de la  celebración de la Epifanía del Señor. La Iglesia concluye las celebraciones  navideñas el Domingo siguiente a la Epifanía, día en que celebra el Bautismo de  Nuestro Salvador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mientras que en los países que  celebramos la Epifanía del Señor, los niños pasan este día jugando con sus  nuevos juegos, los adultos tenemos la costumbre de hacer un balance de cómo  hemos pasado la Navidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá podemos caer en el error de  acusar a la sociedad en que vivimos de ser muy materialista a la hora de  celebrar la Navidad, y no pensamos que, en vez de juzgar a la gente, debemos  pensar si estamos dispuestos a cumplir la voluntad de Dios, porque, mientras es  muy fácil sacar a relucir los errores de quienes nos rodean, no nos gusta pensar  en los defectos que nos caracterizan.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Durante la celebración de la Misa de  media noche de Navidad, recordamos las siguientes palabras de San  Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Porque se ha hecho visible la bondad  de Dios, que trae la salvación a todos los hombres" (TT. 2, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Creemos sinceramente que Jesús vino  al mundo hace veinte siglos a salvarnos de la condenación merecida por los  pecados de la humanidad, -que es la muerte-, y para hacernos plenamente felices  viviendo en un mundo sin carencias, en la presencia de Nuestro Santo  Padre?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque hemos pasado muchos años sin  ponernos a disposición de Dios para que cumpla su voluntad por nuestro medio,  aún estamos a tiempo para confiar en El, exceptuando el caso de que nuestra fe  no sea más que una representación teatral, procedente de una tradición que, si  no es desconocida, no es aceptada como portadora de una gran verdad de  fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Sentimos que las celebraciones  navideñas nos han servido para adoptar el compromiso de ser mejores cristianos,  o, una vez más, al concluir los días festivos de diciembre y enero, vamos a  sumirnos en la rutina que nos impide ser felices?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si queremos que la Navidad se  prolongue durante todos los días de nuestra vida, tenemos que convertirnos al  Evangelio. Sé que para mucha gente, las palabras "conversión" y "penitencia",  suenan a sacrificios pesados e inútiles, a horas perdidas pensando en lo que  para quienes no comparten nuestra fe no tiene remedio, y a la pérdida del tiempo  que podemos aprovechar para hacer cosas agradables y constructivas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para sentirnos motivados a adaptarnos  al cumplimiento de la voluntad de Dios, necesitamos tener fe en El, pues, el  autor de la Carta bíblica a los Hebreos, nos instruye, en los siguientes  términos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En efecto, para acercarse a Dios es  preciso creer que existe y que no dejará sin recompensa a aquellos que le  buscan" (CF. HEB. 11, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hace años, le escuché el siguiente  comentario, a un famoso personaje, que vi en un programa de  televisión:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El Catolicismo es la religión más  facilona del mundo. Cometes un pecado, dices que te arrepientes, te confiesas,  rezas un Padre nuestro, y ya puedes salir de la Iglesia, para hacer cosas  peores, porque, mientras digas que te arrepientes, te están  perdonando".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Es cierto que Dios nos perdona para  que sigamos pecando?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la Epístola a los Hebreos,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Aquel a quien Dios restablece en su  amistad por medio de la fe alcanzará la vida; mas, si se acobarda, dejará de  agradarme" (HB. 10, 38).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si a Dios no le agrada nuestra  inconstancia en la vivencia de la fe que decimos que profesamos, ¿pensamos que  nos perdonará nuestros pecados independientemente de las veces que nos  confesemos, si sabe que no tenemos la intención de cambiar de  conducta?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué quiere Dios de  nosotros?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Así que en todo momento ofrezcamos a  Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza; esto es, el sacrificio  que le presenta el fruto de unos labios que bendicen su nombre sin cesar. Y no  os olvidéis de hacer el bien y de compartir vuestras cosas con los demás, pues  esos son los sacrificios que agradan a Dios" (HB. 13, 15-16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Es para nosotros hacer el bien un  sacrificio?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si leemos los versículos bíblicos  anteriores al texto que estamos considerando brevemente, vemos que el autor de  la Carta a los Hebreos nos dice que convirtamos nuestra vida en un sacrificio a  Dios imitando la conducta de Nuestro Salvador, lo cual no significa que hacer el  bien es un sacrificio, pues, si lo hacemos con amor, nuestras buenas obras se  convierten en oportunidades de gozarnos, porque Dios nos concede el honor de ser  nosotros quienes lo sirvamos en nuestros prójimos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá pensamos que no somos mejores  cristianos porque nos abruman las dificultades que caracterizan nuestra vida,  las cuales deben ser un camino para acercarnos a Dios, así pues, no debemos  olvidar que Jesús padeció mucho en Palestina, según se nos informa en el  siguiente texto:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Precisamente por haber sido puesto a  prueba él mismo y haber soportado el sufrimiento, puede ahora ayudar a quienes  se debaten en medio de la prueba" (HB. 2, 18).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El arrepentimiento de nuestros  pecados, no consiste en sentir repugnancia únicamente del mal que hemos hecho  para seguir actuando en contra del cumplimiento de la voluntad de Dios después  de confesarnos. El arrepentimiento cristiano está relacionado con el hecho de  adaptarnos plenamente al cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestra vida,  porque, cuanto mayor sea nuestro nivel de purificación, sentiremos que estaremos  más cerca de Nuestro Padre común, quien es la fuente de la felicidad que  añoramos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La penitencia cristiana no debe  reducirse a una serie de actos marcados por la tristeza, porque a dios no le  gusta que tengamos caras largas, sino que nos formemos espiritualmente, para  que, al adaptarnos al cumplimiento de su voluntad, cada día nos encuentre más  dispuestos, a vivir en su presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; DE nada nos sirve ofrecerle  sacrificios a Dios para que nos perdone nuestros pecados, si no estamos  dispuestos a convertirnos a su Evangelio de salvación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La conversión al Señor Nuestro Dios,  es un proceso gradual que se prolonga durante todos los días que vivimos, que no  debe ser visto como una cadena interminable de sacrificios, sino como una  oportunidad de alcanzar la plenitud de la felicidad, que no debemos  desaprovechar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si creyéramos sinceramente en Dios, al  arrepentirnos de los pecados que cometemos, no pensaríamos en nuestra  condenación, sino en la ofensa que las citadas obras significan para el Dios Uno  y Trino, que es la fuente de la pureza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El arrepentimiento es causa de  vergüenza y tristeza, porque no es fácil reconocer el mal que se hace, y porque  vemos que no podemos compararnos a Dios, pero, a pesar de ello, dicha tristeza  debe ser utilizada constructivamente en orden a nuestro crecimiento espiritual,  no para quitarnos el valor personal que tenemos, sino para adaptarnos más y  mejor, al cumplimiento de la voluntad de Dios, así pues, recordemos las  siguientes palabras de San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En efecto, la tristeza según Dios  produce firme arrepentimiento para la salvación; mas la tristeza del mundo  produce la muerte" (2 COR. 7, 10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No soy contrario al hecho de celebrar  la Navidad social, pues pienso que ello debe fortalecer las relaciones que  mantenemos con nuestros familiares y amigos. La Iglesia nos dice que el hecho de  hacer fiestas no es perjudicial, siempre que no invirtamos en ocio el dinero que  tenemos para convivir con nuestros familiares, para socorrer a los pobres, y  para contribuir al sostenimiento de las obras de la fundación de  Cristo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nos disponemos a vivir cumpliendo  la voluntad de Dios, daremos un importante paso para alcanzar la plenitud de la  felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-4554353380685719213?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/4554353380685719213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/epifania-del-senor-aun-estamos-tiempo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/4554353380685719213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/4554353380685719213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/epifania-del-senor-aun-estamos-tiempo.html' title='Epifanía del Señor. Aún estamos a tiempo para vivir en la  presencia de Dios.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-7712560034878940985</id><published>2012-01-01T00:21:00.001+01:00</published><updated>2012-01-01T00:21:27.901+01:00</updated><title type='text'>Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. ¿Cómo podemos darle a nuestra vida un buen enfoque?</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 01/01/2012, Solemnidad de  Santa María, Madre de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo podemos darle a nuestra vida un  buen enfoque?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; EStimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Siempre que terminamos un año y  empezamos a vivir otro, formulamos una serie de propósitos, de los que, dicha  sea la verdad, muchos se quedan sin cumplir. Esto ocurre porque nos dejamos  arrastrar por nuestra persistente rutina, porque somos perezosos, nos dejamos  arrastrar por sentimientos depresógenos tales como la tristeza que nos causan  ciertos recuerdos y circunstancias, etcétera.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Este año deseo proponeros que  cumplamos todos juntos un propósito, que, si lo aceptamos, y lo llevamos a cabo  adecuadamente, puede cambiar nuestra vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cuál es el propósito mágico que os  estoy proponiendo, no sólo para que lo cumplamos este año, sino durante todos  los días que se prolongue nuestra vida?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La pregunta que nos estamos  planteando, se nos responde, -con pocas y escuetas palabras-, en el siguiente  versículo bíblico, de la Carta neotestamentaria de Santiago:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Acercaos a Dios, y Dios se acercará a  vosotros. ¡Limpiad vuestras manos, pecadores! ¡Purificad vuestros corazones los  que os portáis con doblez!" (ST. 4, 8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nos acercamos a Dios, El se nos  hará el encontradizo, pero, si queremos vivir en su presencia, tenemos que  renunciar al pecado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este primer día del año, celebramos  la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, la mujer de la que, aunque muchos  suponen que es un ejemplo de fe sólo para las mujeres, también debe ser imitada  por los hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si queremos desarrollarnos  adecuadamente en cualquier campo de la vida, debemos estar preparados para hacer  grandes esfuerzos y sacrificios, y para aceptar los cambios que Dios efectúe en  nuestra vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Recordemos que Nuestra Santa Madre  tenía su vida hecha, pues su padre la había prometido con San José en  matrimonio, a quien tendría que servir de por vida, como una buena esposa  judía.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando San Gabriel le dijo a María  Santísima que Dios la había elegido para que fuera la Madre de su Hijo, ella no  se negó a que se cumpliera en su vida el designio divino de que el Salvador de  Israel naciera de sus entrañas, pero seguro que sufrió mucho, al pensar que San  José podría haberla denunciado, para hacerla morir, por haber cometido adulterio  contra El, supuestamente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En casa de su parienta Elisabeth,  María pasó tres meses pacientemente, sirviendo a su prima embarazada, esperando  que llegara el momento en que tendría que volver junto a sus familiares, para  disponerse a que su futuro marido dispusiera lo que quería hacer con su vida.  María Santísima, quien vivía confiada en las manos de Dios, tuvo que pasar la  difícil prueba de estar en manos de un hombre que, de haber sido despechado o  celoso, hubiera podido asesinarla, cosa que Dios tenía que impedir, porque la  había elegido para que fuera Madre de su Hijo, pero María sólo podía creer esta  realidad por la fe que la caracterizaba, pues debió pensar mucho en el peligro  que corría su vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestra vida está llena de  dificultades que debemos vencer, independientemente de que seamos cristianos,  aunque los discípulos de Cristo tenemos la creencia de que Dios nos ayudará a  superar las dificultades que no podamos resolver por nuestros propios  medios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este primer día del año, pienso que  deberíamos reflexionar sobre las oportunidades que hemos desperdiciado a lo  largo de nuestra vida, para concienciarnos de la necesidad que tenemos de  aprovechar bien, no sólo el año 2012 que hemos empezado a vivir, sino todos los  días de nuestra existencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si estamos confiados a Dios, tenemos  mucho por hacer en este mundo. Hay quienes piensan que los cristianos sólo  debemos rezar, pero ello no es cierto, porque tenemos la misión de hacer de este  mundo en que vivimos, una imagen del Reino de Dios, cuya instauración completa  esperamos que sea llevada a cabo, por Nuestro Señor Jesucristo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchas veces nos sucede que las  oportunidades que no aprovechamos, no se vuelven a repetir jamás. Este hecho me  hace pensar que, a pesar de las dificultades que nunca nos faltan, debemos  empezar a vivir el nuevo año 2012 con entusiasmo, pidiéndole a Dios que nos  ayude a vencer las dificultades características de nuestra vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; María y José, en Belén de Judá, no  encontraron sitio en el mesón, para que Jesús hubiera podido nacer, en un lugar  digno. Aunque María y José vieron nacer a su Hijo pobremente, ellos se  sobrepusieron a esa circunstancia, así pues, José alquiló una casa, donde  permanecieron unidos, hasta que tuvieron que huir a Egipto, para salbvar la vida  del pequeño Jesús, de la centuria que el tirano Herodes envió a Belén, para que  asesinara a todos los niños menores de dos años.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Puede sucedernos que nuestra vida sea  difícil, pero no por ello debemos renunciar a la realización de los proyectos  que anhelamos, siempre que nuestros deseos no estén basados en fantasías, sino  en la realidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Con respecto al hecho de que debemos  renunciar al pecado, nos dice el primer Obispo de Jerusalén:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Por tanto, renunciando a todo vicio,  al mal que nos cerca por doquier, acoged dócilmente el mensaje que, plantado en  vosotros, es capaz de salvaros" (ST. 1, 21).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos tenemos que serle  fieles a Dios, pues Santiago, nos instruye, en los siguientes  términos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Hablad y actuad como hombres que van  a ser juzgados por una ley de libertad. Y tened en cuenta que será juzgado sin  compasión quien no practicó la compasión. La compasión, en cambio, saldrá  triunfante del juicio" (ST. 2, 12-13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Santiago nos propone un interesante  reto, que deberíamos estar dispuestos a aceptar, aunque, para poder hacerlo,  tengamos que cambiar nuestra forma de pensar y actuar, adaptándonos a la forma  de pensar y proceder de Nuestro Santo Padre, así pues, el citado Obispo  jerosolimitano, nnos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Si de veras hay entre vosotros quien  se precia de sabio o inteligente, demuestre con su buena conducta que la  sabiduría ha impregnado de amabilidad su vida" (ST. 3, 13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Podremos demostrar que somos sabios  según el querer de Dios, sabiéndonos la Biblia de memoria, interpretándola según  nos pide que lo hagamos el Magisterio de la Iglesia, y sin ser caritativos con  quienes sufren?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La respuesta a la pregunta que nos  estamos planteando es negativa, porque, Santiago, nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pero se trata de que pongáis en  práctica ese mensaje y no simplemente que lo oigáis, engañándoos a vosotros  mismos. Y es que quien oye el mensaje, pero no lo pone en práctica, se parece al  hombre que contempla su propio rostro en el espejo: se mira, y, en cuanto se va,  se olvida, sin más, del aspecto que tenía" (ST. 2, 22-24).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si la Palabra de Dios nos informa de  que debemos ser caritativos, y no lo somos, no podemos aceptar el reto que nos  propone Santiago en su Carta, que hemos recordado en esta meditación. Además, el  citado Santo, nos recuerda esta realidad:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Porque saber hacer el bien y no  hacerlo es pecado" (ST. 4, 17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿En qué sentido mejorará nuestra  calidad de vida si aceptamos el propósito de acercarnos a Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nos acercamos a Dios, y cumplimos  su voluntad, es normal el hecho de que mejore notablemente nuestra calidad de  vida, porque, Nuestro Padre común, quiere que alcancemos la plenitud de la  felicidad, pues en ello consiste el cumplimiento de su voluntad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si deseamos conocer a Dios para ver si  nos interesa aceptar el cumplimiento de su voluntad, lo primero que debemos  hacer, es formarnos espiritualmente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando San Pablo y su compañero Silas  predicaron el Evangelio en Berea, les sucedió una cosa entre los judíos que es  muy curiosa para nosotros, porque, mientras asistimos a la Eucaristía, y, apenas  salimos por la puerta del templo, no nos acordamos de la homilía de nuestro  sacerdote, ellos comprobaban lo que los citados predicadores les habían dicho en  su copia de las Sagradas Escrituras, con tal de ver si era verdad, para estudiar  la posibilidad de creer en Jesús. San Lucas describe este hecho en los  siguientes términos, en sus Hechos de los Apóstoles:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En Berea, los jjudíos eran más  abiertos que los de Tesalónica, y recibieron el mensaje con gran interés,  estudiando asiduamente las Escrituras para verificar su exactitud" (HCH. 17,  11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si conocemos a Dios por medio del  estudio de su Palabra y de los documentos de la Iglesia en cuyas páginas se nos  interpreta la Biblia, estaremos dispuestos a vivir una vida de acción, en la que  pondremos en práctica todo lo que hayamos aprendido durante nuestros años de  estudio, y oraremos incesantemente, porque habremos aprendido a estar en  permanente contacto, tanto con Dios, como con sus fieles Santos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp; Os deseo, no sólo un feliz año, sino una  feliz vida, que esté llena de bendiciones divinas, para que podáis alcanzar la  plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-7712560034878940985?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/7712560034878940985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/solemnidad-de-santa-maria-madre-de-dios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/7712560034878940985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/7712560034878940985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2012/01/solemnidad-de-santa-maria-madre-de-dios.html' title='Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. ¿Cómo podemos darle a nuestra vida un buen enfoque?'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-8477455379007302670</id><published>2011-12-26T22:32:00.000+01:00</published><updated>2011-12-26T22:33:01.843+01:00</updated><title type='text'>Fiesta de los Santos Inocentes. Interroguemos a Dios sobre el dolor por medio de la biblia.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Miércoles, 28/12/2011, fiesta de los  Santos Inocentes, Mártires.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Interroguemos a Dios por medio de la  Biblia sobre el dolor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Navidad es un tiempo en que  deseamos permanecer junto a nuestros familiares, y pensamos mucho en aquellos de  los tales con quienes tenemos diferencias que dificultan gravemente nuestras  relaciones. En estos días también nos acordamos de quienes ya no están con  nosotros porque nos han precedido al partir hacia la casa de Nuestro Padre  común, y también pensamos mucho en nuestros fracasos, hasta el punto de correr  el riesgo de olvidar los éxitos que hemos cosechado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El día en que recordamos el martirio  de los Santos Inocentes, además de estar consagrado a la defensa&amp;nbsp; del  derecho a vivir de los niños que son abortados, -porque creemos que dichos  pequeños son asesinados injustamente, tal como les sucedió a los Santos cuya  memoria estamos celebrando-, nos hace acordarnos especialmente de nuestros  familiares y amigos que han fallecido, y de los débiles de este  mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué existe el dolor en el  mundo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si Dios nos ama, ¿por qué permite que  el sufrimiento deje su inolvidable huella en nuestra vida?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La resolución de la cuestión del dolor  es complicada, porque no podemos responder todas las preguntas relacionadas con  el sufrimiento satisfactoriamente. En tiempos pretéritos, cuando se les  explicaba a los cristianos que el dolor se adueñaba de la vida de mucha gente  porque es consecuente del acto de desobediencia con que Adán y Eva le  demostraron su soberbia a Nuestro Santo Padre, ellos, aunque no dejaban de  padecer, sentían que habían resuelto una cuestión existencial que, aunque les  seguía afectando, la soportaban, con la esperanza de que Dios los librara del  sufrimiento, cuando concluyera la instauración de su Reino en esta  tierra.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La evolución de las ciencias  relacionadas con el estudio del pensamiento, nos obliga a buscar respuestas  relacionadas con el sufrimiento, que quizá no fueron tan necesarias en el  pasado, como lo son en nuestros días. Si a los cristianos de nuestro tiempo se  les explica que sufrimos porque pagamos la desobediencia de nuestros ancestros  para con Dios, amparados en la Psicología, se convencen de que Nuestro Santo  Padre es totalmente injusto, porque cada cuál debe ser responsable de sus actos,  y nadie debe pagar el mal que han hecho otros. Esta es la causa por la que  muchos cristianos han llegado a pensar que Adán y Eva nunca existieron, y que la  historia de ambos fue inventada, para explicar, gráficamente, cómo entró el mal  en el mundo. Tal explicación es insuficiente en nuestros días porque contiene  muchas lagunas si la meditamos a la luz de las ciencias relacionadas con el  estudio del pensamiento, pero en el pasado fue aceptada sin apenas ser  cuestionada.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Ha perdido la Palabra de Dios  contenida en la Biblia la validez con que ha sido aceptada por los cristianos,  porque la ciencia nos ha demostrado que la misma es insuficiente, para iluminar  las cuestiones que deben ser satisfechas, desde el campo de la  espiritualidad?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Palabra de Dios no ha perdido valor  ni credibilidad, así pues, lo que sucede con la misma, es que debe ser expuesta  a la humanidad de todos los tiempos, sin ser manipulada, -porque Dios jamás  cambiará su forma de ser y de pensar-, pero debe ser predicada, de forma que  pueda ser comprendida. Esta es la razón por la que Nuestro Señor les dijo a sus  Apóstoles, durante la celebración de su última Cena, antes de ser  crucificado:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Tendría que deciros muchas cosas más,  pero no podríais entenderlas ahora. Cuando venga el Espíritu de la verdad, os  guiará para que podáis entender la verdad completa" (CF. JN. 16,  12-13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si el Espíritu Santo es quien nos hace  conocer la verdad divina a los cristianos, debemos tener en cuenta que el  Defensor que nos envió Jesucristo opera en nuestra alma gradualmente,  adaptándose a nuestra capacidad de comprensión y aceptación de la voluntad de  Dios. Si el Espíritu Santo, -que es el amor de Dios-, puede adaptarse a nuestra  capacidad de comprender la Palabra de Dios, y de adaptarnos gradualmente a la  aceptación del cumplimiento de su voluntad, también puede evangelizar a la  humanidad de todos los tiempos, adaptándose a las circunstancias que  caracterizan todos los tiempos históricos, en que es predicada la Palabra de  Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si intentamos resolver la cuestión del  dolor de cada habitante de este mundo, nos encontramos con que ello no es  posible, porque sólo Dios, que es quien conoce nuestra vida, sabe la razón por  la que no nos ha impedido sufrir, pero, si examinamos el dolor más generalmente,  podemos obtener del mismo enseñanzas trascendentales, que nos ayudan a crecer  espiritualmente. Resumiendo lo que pretendo deciros en este párrafo, afirmo que  no sé por qué nací ciego, pero sí estoy persuadido de que el dolor no es inútil,  porque aporta enseñanzas importantes a nuestro crecimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá me preguntaréis:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al decir que Dios no nos ha impedido  sufrir, ¿estás reconociendo que permite que padezcamos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no quiere que suframos para  divertirse a costa nuestra, pero, efectivamente, El no nos priva de padecer,  porque el dolor nos es útil.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Dios creó a los hombres, nos  concedió una libertad que, por no haberla utilizado bien, nos ha apartado de su  presencia. Hay situaciones en que podemos sufrir porque Dios permite que ello  suceda, pero hay otras ocasiones en que somos nosotros quienes causamos el dolor  que nos afecta. Si fumamos mucho o consumimos alcohol y queremos tener un hijo,  y el mismo nace con alguna deficiencia, no deberemos culpar a Dios de ese hecho.  Se me puede objetar diciéndoseme que Dios debe tener poder para impedir que el  supuesto niño no nazca enfermo, pero Nuestro Santo Padre no puede actuar de esa  forma, porque El quiere que seamos responsables de nuestros actos, y no actúa  impidiéndonos el uso de la libertad que nos ha concedido. Dios no abandonará al  niño enfermo, pero no impedirá la enfermedad de la que sus padres son los  causantes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchos autores, al exponer la cuestión  del dolor, utilizan muchas razones, con tal de que sus oyentes o lectores, no  crean que Dios es culpable, de que el mal exista en el mundo. Es complicadísimo  el hecho de juzgar todos los casos de maldad y sufrimiento que existen, pero es  importante recordar que Dios no nos creó para hacernos sufrir, sino para  concedernos la plenitud de la felicidad, y, si somos víctimas del sufrimiento,  Dios se aprovecha de este hecho, para hacernos crecer espiritualmente, y para  conducirnos a su presencia. Yo no creo que Dios es el culpable de que exista el  mal en el mundo, en el sentido de que merezca ser juzgado por ello, pues El se  aprovecha del dolor de los hombres, para santificarlos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; He tenido la oportunidad de conocer  muchas experiencias de hermanos en la fe que profesamos que tienen depresión,  que, al pedirles consejos a sus sacerdotes para superar su estado, han sido  reprendidos agresivamente, y han sido acusados de no querer tener fe en Dios, lo  cuál ha empeorado su situación. El hecho de creer que el sufrimiento existe  porque somos pecadores, tiene terribles consecuencias, así pues, Jesús, que  sabía de dichas consecuencias, porque su religión propagaba la citada idea, se  revelaba contra ese hecho.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Consideremos el siguiente texto del  Evangelio de San Lucas:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En aquel mismo momento llegaron  algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato  con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran  más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No,  os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos  dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que  eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo  aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo"" (LC. 13,  1-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las víctimas del sacrificio de Pilato  y del derrumbamiento de la torre de Siloé, fallecieron por una causa que no  estaba relacionada con sus pecados. Dios, que conoce la forma en que ha de  hacernos crecer espiritualmente, al comprender su voluntad y aceptar cumplir la  misma, ha dispuesto que unos sean ricos y otros pobres, y que unos gocen de  buena salud, y que otros sufran terriblemente, porque, todo lo que nos sucede en  esta vida, nos encamina a vivir en la presencia de Nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En cierta ocasión en que un sacerdote  supo que un feligrés de su parroquia había pasado muchos años postrado en una  cama por causa de una grave enfermedad, la cual lo hizo morir. exclamó: "El  pobre hombre ha pagado sus pecados con la enfermedad que lo ha matado". Puede  suceder que Dios permita que contraigamos una enfermedad si estima que ello es  necesario para impulsar nuestro crecimiento espiritual, pero este hecho no  justifica la creencia de que todo el sufrimiento que existe en este mundo, se  basa en que todos hemos pecado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De más está decir que Dios no permite  que suframos para castigarnos como quien impone una sanción económica, porque El  se adapta a nuestra comprensión, para enseñarnos sus caminos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que el dolor constituye parte de  nuestra formación espiritual, Dios permitió que su Primogénito lo padeciera. San  Pedro escribió en su segunda Epístola:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Si se os castigara por ser culpables,  ¿qué mérito tendría vuestro sufrimiento? Pero que sufráis aún habiendo hecho el  bien, es cosa que agrada a Dios. Por algo habéis sido llamados a seguir las  huellas de Cristo, que padeciendo por vosotros, os dejó un modelo a imitar.  Cristo "no cometió pecado, ni se encontró mentira en sus labios". Cuando le  injuriaban, no respondía con injurias, sino que aguantaba el&amp;nbsp; sufrimiento  sin amenazas de venganza y se ponía en manos de Dios, que juzga&amp;nbsp; con  justicia. Cristo subió al madero cargando sobre sí nuestros pecados, para que  muramos al pecado y vivamos con toda rectitud. Habéis sido, pues, salvados a  costa de sus heridas" (1 PE. 2, 20-24).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Según hemos leído en el citado texto  petrino, a Dios le agrada que suframos sin haber merecido ser castigados, porque  el dolor es una materia imprescindible, que forma parte de nuestra formación  cristiana. El dolor nos hace reflexionar sobre los valores en que creemos, nos  ayuda a valorar a los familiares y amigos, y las propiedades que tenemos, al  mismo tiempo que nos hace conscientes de lo que significa para nosotros, el  hecho de relacionarnos, tanto con Dios, como con sus Santos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El dolor nos hace reflexionar sobre la  necesidad que tenemos de no vivir aislados, porque, de la misma manera que  muchos necesitan ser ayudados cuando están enfermos o se sienten pobres, no  debemos descartar la posibilidad de que, algún día, seamos nosotros quienes  necesitemos ser sostenidos por la generosidad de quienes nos rodeen en ese  tiempo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pedro insiste en que, si sufrimos  como deben hacerlo los buenos cristianos, imitamos a Nuestro Salvador, así pues,  el primer Papa de nuestra Iglesia Católica, afirma la idea sobre la que estamos  meditando, que es la utilidad que el dolor tiene en nuestra vida. Volvamos a  recordar las siguientes palabras del citado Apóstol de Nuestro  Señor:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Por algo habéis sido llamados a  seguir las huellas de Cristo, que padeciendo por vosotros, os dejó un modelo a  imitar" (2 PE. 2, 21).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús no pecó cuando los hombres le  hicieron sufrir, y, cuando se enfadó, no insultó a sus oponentes, aunque sí  expuso sus pensamientos sobre los mismos con gran claridad, lo cual le costó la  vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma manera que Jesús padeció  durante su Ministerio y&amp;nbsp; cuando vivió su Pasión pacientemente, imitemos a  Nuestro Señor, sabiendo que, el dolor característico de nuestra vida, no es  inútil, sino que tiene un significado, que Dios mismo nos explicará, cuando lo  considere oportuno.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nunca amenazó a sus detractores,  y, durante las horas que se prolongó su agonía, se puso en manos de Dios, que es  lo que debemos hacer, cuando nos toque sufrir. Si creemos que el sufrimiento  tiene una utilidad que actualmente desconocemos, pongámonos en las manos de  Dios, pues no nos arrepentiremos de confiar en Nuestro Santo Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando suframos, en vez de pensar que  somos unos fracasados, debemos agradecerle a Dios todo el bien que nos ha hecho,  porque, aunque no nos gustan todas las circunstancias relativas a nuestra vida,  existen muchas razones por las que debemos estar contentos de haber tenido la  oportunidad de vivir. Tenemos familiares y amigos por los que seguir viviendo,  bienes que hemos conseguido que nos recuerdan que nuestro trabajo ha producido  fruto, y una ideología que defender.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Además de darle gracias a Dios por  todo el bien que nos ha hecho, cuando padezcamos, debemos pedirle que nos ayude  a frontar y confrontar nuestra nueva situación, porque, otro nuevo beneficio del  dolor, sobre el que aún no hemos meditado, consiste en que nos enseña a confiar  en Nuestro Santo Padre, en Nuestro Hermano y Señor Jesucristo, y en el Espíritu  Santo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá algunos me diréis que para mí es  fácil escribir esta meditación y meditar mecánicamente ciertos versículos de la  biblia que los católicos consideramos la mayoría de las veces que reflexionamos  sobre el tema que estamos considerando, pero yo puedo responderos que puedo  plantearos esta reflexión, no sólo desde el punto de vista de la Biblia, sino  desde la óptica de mi experiencia personal del dolor. Como cualquier persona que  ha vivido varias décadas, he vivido enfermedades, separaciones, muerte de seres  queridos y problemas laborales. No pretendo deciros que mi experiencia del dolor  es la más difícil de soportar, sino que sé algo del sufrimiento, y sobre la  manera que debemos sobrevivir al mismo, para que no nos deje una marca que nos  haga sufrir aún más de lo que hemos padecido, aunque desaparezcan parte de  nuestras dificultades actuales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque el dolor nos sirva para crecer  espiritualmente, si Dios nos ama, ¿cómo puede vernos padecer, y no acude en  nuestra ayuda, cuando sufrimos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La pregunta que nos estamos  planteando, nos surge en dos casos: cuando desconocemos a Dios, y cuando dudamos  de El. Si pensamos en todo lo que Dios ha hecho y aún hará por nosotros, nos  avergonzamos de haber dudado de El, por no comprender la razón por la que  padecemos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Se me puede decir:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La exposición sobre la significación  del dolor que estás haciendo es muy complicada. ¿Por qué no reconoces que  sufrimos porque, en el caso de que Dios exista, no nos ama?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pedro escribió en su primera  Carta:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Así que someteos bajo la mano  poderosa de Dios, para que él os encumbre en el momento oportuno. Confiadle  todas vuestras preocupaciones, ya que él se preocupa de vosotros" (1 PE. 5,  6-7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por su parte, San Pablo, les escribió  a los cristianos de Corinto:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¿No sabéis, en fin, que vuestro  cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habéis recibido de Dios y habita en  vosotros? Ya no sois los dueños de vosotros mismos" (1 COR. 6, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Durante la celebración de su última  Cena con sus amigos íntimos, antes de ser arrestado en Getsemaní, Jesús les dijo  a sus más fieles seguidores:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Cuando llegue ese día (en que  estaremos en la presencia de Dios), vosotros mismos presentaréis vuestras  súplicas al Padre en mi nombre. Y no necesito aseguraros que yo voy a interceder  ante el Padre por vosottros, pues es el Padre mismo quien os ama. Y os ama  porque vosotros me amáis a mí y habéis creído que yo he venido de Dios" (JN. 16,  26-27).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hemos visto, en los textos bíblicos  que acabamos de recordar, que Dios se preocupa por nosotros, que nuestros  corazones son la morada del Espíritu Santo, y que Dios Padre nos ama. Nuestro  valor personal es infinito, porque nuestro precio es el de la Sangre de Cristo,  que fue derramada en el Calvario, para demostrarnos que no estamos sólos en este  valle de lágrimas, porque Dios nos ama.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nuestros corazones son la morada  del Espíritu Santo, también son el templo del Padre y del Hijo, si aceptamos el  Evangelio predicado por Jesús, según se nos informa en el siguiente extracto del  cuarto Evangelio:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El que acepta mis mandamientos y los  pone en práctica, es el que me ama de verdad; y el que me ama será amado por mi  Padre, y también yo le amaré y me manifestaré a él.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Judas, no el  Iscariote, sino el otro, le preguntó: -Señor, ¿cuál es la razón de manifestarte  sólo a nosotros y no a los que son del mundo? Jesús le contestó: -El que me ama  de verdad, se mantendrá fiel a mi mensaje; mi Padre le amará, y mi Padre y yo  vendremos a él y viviremos en él. Por el contrario, el que no hace caso de mi  mensaje, es que no me ama. Y este mensaje que os transmito no es mío; es del  Padre, que me envió" (JN. 14, 21-24).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque el sufrimiento tiene un  importante efecto purificador, debemos pedirle a Dios que nos ayude a eliminar  el dolor que no nos es necesario. Supongamos el caso de una adolescente que  llora desconsoladamente porque se ha enamorado de un joven que no le  corresponde. Tal adolescente debe reponerse de lo que cree es un fracaso que le  dolerá siempre, y debe intentar seguir buscando la felicidad que añora, con otro  hombre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchas veces sufrimos contemplando  nuestros problemas más de lo necesario. dios no nos ha creado para que suframos,  pero nosotros somos verdaderos especialistas maximizando nuestras dificultades,  hasta llegar a convertir un grano de arena en la montaña más alta del  mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; También debemos pedirle a Dios que nos  enseñe a tomar decisiones correctas a largo plazo. Las mujeres maltratadas que  no se separan de sus cónyuges porque estos aseguran que las aman, y siguen  recibiendo golpes pacientemente, porque sus maridos a veces son cariñosos con  ellas, están cometiendo un error muy grave, que muchas de ellas terminarán  pagando, con su propia vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Rara es la semana en que no recibo al  menos una veintena de correos electrónicos, en que mis lectores se quejan de que  Dios hace que sufran más de lo que pueden hacerlo. Con respecto al hecho de que  podemos creer que nuestro dolor es superior a nuestra capacidad de soportarlo,  San Pablo, nos instruye, en los siguientes términos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Hasta ahora, ninguna prueba os ha  sobrevenido que no pueda considerarse humanamente soportable. Por lo demás, Dios  es fiel y no permitirá que seáis&amp;nbsp; puestos a prueba más allá de vuestras  fuerzas; al contrario, junto con la&amp;nbsp; prueba os proporcionará también la  manera de superarla con éxito" (1 COR. 10, 13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Vivamos como buenos cristianos los  días del dolor, porque Dios nos ama, y, todo lo que nos sucede, está encaminado  a nuestra salvación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Le pido a Dios que os colme de  bendiciones, y os conceda la plenitud de la dicha.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-8477455379007302670?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/8477455379007302670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/fiesta-de-los-santos-inocentes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/8477455379007302670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/8477455379007302670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/fiesta-de-los-santos-inocentes.html' title='Fiesta de los Santos Inocentes. Interroguemos a Dios sobre el dolor por medio de la biblia.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-5604432826718431433</id><published>2011-12-25T11:54:00.001+01:00</published><updated>2011-12-25T11:54:26.021+01:00</updated><title type='text'>San Juan, Apóstol y Evangelista.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Martes, 27/12/2011, fiesta de San  Juan, Apóstol y Evangelista.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El nombre "Juan", significa "Yahveh ha  hecho gracia". Efectivamente, Dios hizo una admirable gracia cuando permitió  que, el Santo cuyo recuerdo celebramos este día, fuera Apóstol de Nuestro  Salvador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan era hijo de un pescador  llamado Zebedeo, hermano menor del que fue el Apóstol de Nuestro Salvador  Santiago el Mayor, e hijo de Salomé, quien era hermana de María  Santísima.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Zebedeo tuvo la dicha de que sus hijos  trabajaran para él, junto a los jornaleros que tenía contratados. Juan, -su hijo  menor-, se hizo seguidor de San Juan el Bautista, el cuál lo animó a que se  hiciera discípulo de Jesús, junto a San Andrés, hermano de San Pedro, -a quien  los católicos conocen, como el primer Papa, de la Iglesia a que  pertenecen-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan era muy humilde, así pues,  vemos que, cuando en su Evangelio se supone que debe citar su nombre, se  menciona como un discípulo del Señor anónimo, lo cuál es aprovechado por los  exegetas modernos para designar a la comunidad de los creyentes, porque, el  citado Apóstol de Nuestro Señor, aparece en el Evangelio que escribió, como un  ejemplo de fe, digno de ser imitado, por los seguidores de Jesús, de todos los  tiempos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan tuvo la dicha de ver cómo  Jesús realizó su primer milagro en una boda en Caná de Galilea, convirtiendo  agua en vino, cuando aún no había sido designado por Jesús, para que fuera su  Apóstol. Este hecho nos hace reflexionar sobre la manera en que Jesús nos llama  a servir a Nuestro Santo Padre en sus hijos los hombres, pues el Señor nos  evangeliza adaptándose a nuestro ritmo de abrazar la fe que profesamos, antes de  darnos a conocer, la misión que quiere que desempeñemos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá, al leer los Evangelios, podemos  tener la impresión, de que, los Apóstoles de Nuestro Salvador, siguieron al  Señor apenas lo conocieron. Este hecho no es veraz, pues, dichos seguidores de  Nuestro Salvador, antes de ser Apóstoles, fueron discípulos del Mesías, y lo  seguían en algunas ocasiones, hasta que, lentamente, se le unieron, y no  volvieron a separarse de El, con la excepción de la noche de aquella víspera de  la Pascua hebrea, en que, el Señor, fue puesto a disposición de sus enemigos,  para que lo asesinaran.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Después de haber sido discípulo de San  Juan el Bautista, y de haber visto cómo Jesús hizo su primer milagro en Caná de  Galilea, San Juan volvió a incorporarse al trabajo de la pesca, junto a su  padre, Santiago, y los jornaleros, que Zebedeo tenía contratados. Quizá nos  sucede que, después de obviar nuestras actividades ordinarias, para intentar  conocer al Señor, decidimos aplazar la búsqueda de Nuestro Santo Padre para un  tiempo posterior, o, simplemente, decidimos abandonarla, cansados de no  encontrar las respuestas que necesitamos conocer.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Antes de que se fortalezca nuestra fe  en Dios, nos sucede que se nos debilita la citada virtud teologal, pero, a pesar  de ello, si Dios nos tiene destinados a desempeñar una determinada misión, nos  fortalece, hasta que somos capaces de cumplir su voluntad. A pesar de que San  Juan dejó temporalmente su búsqueda espiritual, y se reincorporó al negocio de  pesca de su familia, Jesús se le hizo el encontradizo, y no sólo lo invitó a él  a que lo siguiera permanentemente, sino que también le extendió la invitación de  seguirlo a Santiago, el hermano mayor del Apóstol, cuya fiesta estamos  celebrando.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando los citados hermanos aceptaron  la invitación que Jesús les hizo, fueron formados espiritualmente por Nuestro  Salvador, para que fueran sus Apóstoles. Es importante recordar que los  Apóstoles de Nuestro Salvador no eran hombres con admirables cualidades  espirituales, sino gente como nosotros, con virtudes y defectos. Jesús aprovechó  las virtudes de sus seguidores para perfeccionarlos, y también se valió de  algunos de sus defectos, para encaminarlos a cumplir la voluntad de Nuestro  Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pedro era muy impulsivo, pero  Jesús supo hacerlo reflexivo y apto para afrontar y confrontar experiencias  difíciles. Jesús no cambió la forma de ser de sus seguidores instantáneamente,  pues logró su propósito lentamente, durante los años que vivieron sus citados  amigos, desde que aceptaron la invitación de seguirlo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los hermanos Juan y Santiago, fueron  apodados por Jesús "Boanerges" (hijos del trueno), por causa de su carácter  violento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Además de ser ásperos de carácter,  dichos hermanos, también eran egoístas. En cierta ocasión, Juan reprendió a un  hombre que expulsaba demonios en nombre de Jesús, que no pertenecía a la  comunidad apostólica, creyendo que el privilegio de hacer milagros debía ser  exclusivo de Jesús y de sus seguidores, de entre los cuales ellos querían ser  los principales, por lo cuál se valieron de la intercesión de su madre, para que  Jesús cumpliera su deseo. El Señor les dijo que sus seguidores deben pensar en  servirse recíprocamente, y no en ser poderosos a nivel material.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp; ¿Conocemos a algún cristiano que se  aproveche de la Palabra de Dios para utilizarla ágilmente para hacerse  poderoso?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En cierta ocasión en que Jesús no fue  hospedado por unos samaritanos que lo rechazaron porque no se adaptaba a su  forma de pensar totalmente, e iba de camino hacia Jerusalén, Juan y Santiago le  pidieron permiso al hijo de María, para hacer descender fuego del cielo, para  carbonizarlos, por causa de su atrevimiento, de rechazar al Señor. Por su parte,  el Mesías, que no vino al mundo a hacer el mal, reprendió seriamente a los  citados hermanos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Conozco a muchos cristianos que les  hacen promesas a Dios y a sus Santos, a cambio de que los beneficien, y, si no  obtienen del cielo lo que desean, pierden la fe, o se enfadan, porque quieren  adaptar, tanto a Dios como a sus fieles siervos, a la consecución de sus  intereses. Jesús no quiere hacerles ningún mal a estos cristianos, pero quiere  enseñarles a anular su voluntad, para que puedan cumplir la voluntad del Dios  Uno y Trino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A pesar de su agresividad y egoísmo,  los hermanos Juan y Santiago, le dijeron a Jesús que estaban dispuestos a morir  por El y su Evangelio, el día en que fueron reprendidos por el Señor, por querer  destacar sobre sus compañeros, y no pensar en la mejor manera de hacerse siervos  de ellos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El mal carácter de los hijos del  trueno, se convirtió en fortaleza para que ambos hermanos defendieran la fe que  profesaban. Este hecho lo patentizan la muerte de Santiago que fue ordenada por  Herodes Agripa, y la forma en que Juan sobrevivió a la persecución de que fueron  víctimas los cristianos, tanto por parte de los judíos, como por parte de los  romanos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El egoísmo de dichos hermanos, fue  sustituido por el afán de defender la plena insturación del Reino de Dios entre  nosotros, en cumplimiento del mandato que recibieron de Jesús, de evangelizar a  cuantos quisieran profesar, la fe que los caracterizaba.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan se caracteriza por sus  notables sensibilidad y conocimiento de la espiritualidad. Su confianza en Dios  fue tan grande, que escribió su Evangelio y el Apocalipsis sin interpretar las  escenas que describió en los citados volúmenes bíblicos, albergando en su  corazón la esperanza de que, el Espíritu Santo, les interpretaría sus relatos, a  quienes estuvieran destinados, a conocer plenamente, el significado de dichas  obras.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los hermanos Juan y Santiago, junto a  San Pedro, fueron los tres Apóstoles que tuvieron una relación más abierta con  Jesús. Esta es la razón por la que Nuestro Señor les permitió presenciar la  resurrección de la hija de Jairo, la Transfiguración de Nuestro Salvador en el  monte Tabor, y su agonía en el huerto de los Olivos, la noche en que fue  traicionado por su Apóstol Judas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Juan fue el único Apóstol que no  abandonó a Nuestro Maestro, durante las horas que se prolongó su Pasión, y,  cuando Jesús murió, permaneció cerca del cadáver del Mesías, hasta que Nicodemo  y José de Arimatea lo sepultaron.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La enseñanza que deseo que obtengamos  de la meditación que os he propuesto este año, consiste en que, a imitación de  los Santos Pedro, Juan y Santiago, nos dejemos evangelizar por el Señor, y nos  abramos a la recepción de los dones del Espíritu Santo, para que el Paráclito  concluya el proceso de nuestra santificación personal.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Os deseo que Dios os colme de  bendiciones, y os conceda la plenitud de la dicha.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-5604432826718431433?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/5604432826718431433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/san-juan-apostol-y-evangelista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/5604432826718431433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/5604432826718431433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/san-juan-apostol-y-evangelista.html' title='San Juan, Apóstol y Evangelista.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-164370643487775432</id><published>2011-12-24T22:48:00.001+01:00</published><updated>2011-12-24T22:48:29.891+01:00</updated><title type='text'>Meditación para la Misa de la fiesta de San Esteban. Fe, valor y coraje.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lunes, 26/12/2011, fiesta de San  Esteban, Protomártir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Fe, valor y coraje.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tal como se diferencian la noche del  día, se diferencian el concepto de la Navidad social, y el concepto de la  Navidad, que tenemos los cristianos practicantes. A nivel social, quienes  carecen de dinero y tienen escasas relaciones, lo pueden pasar muy mal estos  días, si se sienten desamparados, porque la Navidad social consiste en comprar  muchas cosas, en aparentar tener muchas riquezas, y en celebrar la posición  social que se tiene, con los familiares y amigos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El concepto de la Navidad cristiana,  es muy diferente al significado de la Navidad social. Ayer celebramos el  Nacimiento de Jesús, quien vino a este mundo a morir por sus creyentes, para  demostrarles que su Dios les ama incondicionalmente. Hoy celebramos al primer  mártir de la fe que profesamos, el cuál representa a quienes han muerto por  Cristo gustosamente, imitando la conducta de Nuestro Salvador. San Juan Apóstol  y Evangelista, -cuya fiesta celebraremos mañana-, representa a quienes defienden  el Evangelio sin importarles arriesgar su vida, pero no mueren. La fiesta de los  Santos Inocentes que celebraremos el día veintiocho, nos hace recordar a  quienes, sin saberlo, tuvieron el privilegio de sacrificar su vida por Cristo y  su Evangelio de salvación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Vivimos en un mundo en que debemos  aprender a respetar las ideologías que difieren de nuestra manera de pensar,  siempre que las mismas no atenten contra los derechos humanos. Quizá muchos  cristianos no distinguimos entre el respeto que les debemos a quienes no  comparten nuestra forma de pensar, y el cumplimiento del mandato que hemos  recibido de Jesús, de predicar el Evangelio. Quizá, al excusarnos en el hecho de  que cada cuál puede pensar lo que quiera, hemos descuidado la transmisión de la  Palabra de Dios a nuestros prójimos los hombres. Mientras que los católicos  esperamos que quienes quieran oír la Palabra de Dios vayan a las iglesias, otras  denominaciones cristianas hacen que sus miembros salgan a buscar a la gente a la  calle, conozcan sus necesidades y carencias y les ofrezcan apoyo y consuelo, lo  cuál, -como es lógico suponer-, está haciendo que muchos de nuestros hermanos de  fe poco formados en el conocimiento de la Palabra de Dios, y necesitados de  afecto, se alejen de la Iglesia, y, muchas veces, se estén convirtiendo en  nuestros enemigos jurados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Iglesia, a lo largo de sus veinte  siglos de historia, ha tenido que hacerle frente a sus problemas. Algunas veces  la Iglesia ha superado muy bien sus problemas, y otras veces no lo ha hecho tan  bien, pues le sucede lo mismo que a nosotros, cuando tenemos que superar algún  estado de crisis. Si superamos nuestras dificultades desde la óptica de la  Palabra de Dios, damos grandes pasos hacia la consecución de nuestra  santificación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Esteban, -el Santo cuyo ejemplo de  fe recordamos hoy-, fue un notable Diácono, que sirvió excelentemente a Dios, en  un tiempo en que surgió un problema en la Iglesia Madre de  Jerusalén.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando los cristianos influidos por la  cultura griega se quejaron a los Apóstoles de que sus viudas no eran debidamente  atendidas, los cristianos jerosolimitanos se pusieron en guardia contra ellos,  objetando que Jesucristo no les había dado la orden de actuar como lo que hoy  conocemos como una O. N. G., pues sólo tenían el deber de predicar el Evangelio,  a lo que sus hermanos de fe objetaron que, cuando quienes predican no son  caritativos, el mensaje que los tales les transmiten a sus oyentes no es fiable,  porque no está promovido por su testimonio de fe, el cuál es imprescindible para  hacer que la predicación sea aceptable, tanto para los cristianos, como para los  no creyentes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los Apóstoles del Señor, siendo  conscientes de la necesidad existente de predicar el Evangelio, y de la urgencia  de sustentar a los desvalidos, acordaron elegir a siete Diáconos, los cuales se  encargarían exclusivamente de servir a los pobres. Puesto que los helenos se  quejaban de que sus viudas estaban desatendidas, los Diáconos tendrían que ser  elegidos de entre ellos para satisfacer la carencia de que se quejaban, y así,  los citados siervos de Nuestro Salvador, no tendrían que interrumpir su  ministerio evangelizador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Esteban fue uno de los siete  Diáconos asignados por la Iglesia para atender a los pobres, el cuál, si se  hubiera limitado exclusivamente a cumplir el servicio que le fue encomendado,  hubiera sido amado por la Iglesia a la que obedecía, y hubiera salvado su vida  de la muerte.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Esteban, además de servir a los  pobres tal como se le ordenó, resultó ser un gran defensor de la fe cristiana,  que tenía la pretensión de evangelizar a sus hermanos de raza, lo cuál le costó  la vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; He conocido a sacerdotes que no pasan  un segundo en el confesionario, porque dicen estar seguros de que sus feligreses  no quieren confesarse. Estos sacerdotes se niegan a mantener sus iglesias  abiertas para que la gente sepa dónde acudir cuando les necesiten, porque dicen  que sus feligreses van al templo de mala gana, de manera que les facilitan el  camino a los predicadores de otras religiones, que captan a sus feligreses en la  calle.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por su parte, los seglares les dejan  el trabajo de la predicación a los clérigos, argumentando que los sacerdotes son  quienes siempre han realizado esa actividad, y, en tiempos pasados, han sido  exigentes con la defensa de sus creencias, hasta privar a los laicos de tener  copias de la Biblia en sus casas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tal como sucede a veces en el ámbito  empresarial con muchos trabajadores, hay quienes pueden evangelizar, y no  quieren hacerlo, y hay quienes quisieran ser buenos predicadores, y les cuesta  adquirir una buena formación, tal como me sucedió en los años de mi juventud,  porque había poca literatura religiosa en Braille, y no había catequesis de  adultos en mi parroquia, porque éramos pocos los interesados en formarnos  espiritualmente. ¿Os imagináis lo absurda que es la situación de un ama de casa  en cuya vivienda moran su marido y sus tres hijos, que no quiere cocinar, porque  sólo comerá su marido, porque sus hijos han salido a trabajar?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El hecho de que San Esteban fuera un  buen predicador, aunque no se le hubiera asignado la realización de esa  actividad, me sugiere la idea de que debemos ser colaboradores de Dios, y, si lo  somos, me hace pensar en la posibilidad de que evaluemos si podemos incrementar  el trabajo que realizamos, en la viña del Señor, o si podemos realizar otras  actividades, para mayor gloria de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestro servicio a Dios tiene que ser  desinteresado, pues no debemos tener otro interés al servir al Señor, que no sea  el de glorificarlo. Esta es la causa por la que Jesús dijo en cierta  ocasión:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "«¿Quién de vosotros tiene un siervo  arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: "Pasa al momento y  ponte a la mesa?" ¿No le dirá más bien: "Prepárame algo para cenar, y cíñete  para servirme hasta que haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?"  ¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado? De igual  modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos  siervos inútiles; hemos hecho&amp;nbsp; lo que debíamos hacer.»" (LC. 17,  7-10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios es Todopoderoso, y no tiene  necesidad de que lo sirvamos, porque El mismo puede hacer lo que desee, pero  nosotros sí le debemos mucho a Nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No debemos interpretar la expresión  "siervos inútiles" en sentido negativo, pensando que no hacemos nada bien, o que  no se nos valora como merecemos que se nos aprecie, porque no debemos depender  del juicio de los demás bajo ningún concepto, pues, las citadas palabras de  Jesús, nos hacen meditar, sobre si estamos realizando nuestro trabajo más o  menos bien, y quizá podemos trabajar mejor de lo que lo hacemos, y no queremos  actuar como debemos hacerlo, y preferimos dejarnos arrastrar por cosas y  situaciones que nos apartan tanto de Dios, como de nuestros prójimos los  hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pensemos que es mejor que los hombres  nos acusen de ser fanáticos religiosos, que sea Dios quien nos acuse de no  haberlo servido en nuestros prójimos los hombres, y no podamos defendernos,  porque El conoce nuestra vida. No soy partidario del hecho de servir a Dios por  miedo a ser condenado en el infierno, porque en ese caso el servicio prestado no  es amoroso, sino interesado. Dios merece ser servido sin que se le reclamen  intereses, porque El nos ama desinteresadamente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No desaprovechemos el escaso tiempo  que pasamos en este mundo, y sirvamos a Dios en nuestros prójimos los hombres,  porque el hecho de vivir en familia, aún con quienes no son nuestros  consanguíneos, aunque a veces atrae desengaños, es fructífero, porque hace de  nosotros fieles imitadores de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Esteban podría haber muerto  sintiéndose desengañado tanto por Dios como por sus hermanos de raza, porque,  teniendo la pretensión de compartir su fe con ellos, lo apedrearon, y Dios no  impidió su asesinato. A pesar de ello, dicho Santo murió profesando su fe,  adorando a Jesús, y pidiéndole que no les tuviera en cuenta a sus opresores, el  pecado que estaban cometiendo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La forma en que murió San Esteban,  profesando su fe, y amando a sus persecutores, debería hacer reflexionar a los  religiosos y laicos que no se afanan más en su predicación, porque hay poca  gente dispuesta, tanto a colaborar con ellos en el trabajo que hacen en la viña  del Señor, como a escucharlos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchas veces hablamos de nuestros  familiares y de las posesiones que tenemos, porque estamos orgullosos de quienes  amamos, y de haber conseguido parte de los bienes por los que hemos trabajado,  pero, a la hora de defender la fe que decimos que nos caracteriza, no nos sucede  lo mismo, porque nos da vergüenza de que los no creyentes se rían de  nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús y San Pedro desde sus cruces,  San Pablo encarcelado y asesinado, y todos los que han sido maltratados y  asesinados por causa de la fe que profesamos, nos gritan que despertemos del  letargo en que vivimos sumidos, y hagamos lo que tenemos que hacer, lo cuál  consiste en esforzarnos en extender el Reino del que ya somos miembros activos,  porque Cristo está por venir a nuestro encuentro, y no quiere tener junto a sí a  algunos creyentes inseguros, sino a toda la humanidad, para concederle la  plenitud de la dicha.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hagamos visible el Reino de Dios en  este mundo en que escasea la fe de los hombres, extinguiendo las carencias  espirituales y materiales de la humanidad, en conformidad con nuestras  posibilidades de exterminar la miseria del mundo. Si el mundo es consciente de  que los cristianos no somos charlatanes, y de que hacemos el bien, podremos  comprobar que la fe en Dios es más conocida y aceptada de lo que pensamos, pues  a veces permanece escondida en el corazón de los hombres solitarios y golpeados  por el dolor, que no se atreven a hablar de sus creencias, porque no encuentran  con quienes compartir sus pensamientos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-164370643487775432?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/164370643487775432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/meditacion-para-la-misa-de-la-fiesta-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/164370643487775432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/164370643487775432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/meditacion-para-la-misa-de-la-fiesta-de.html' title='Meditación para la Misa de la fiesta de San Esteban. Fe, valor y coraje.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-6886668820179321304</id><published>2011-12-23T18:25:00.000+01:00</published><updated>2011-12-23T18:26:56.372+01:00</updated><title type='text'>Misa del día de Navidad. Jesucristo es la luz del mundo.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 25/12/2011, Misa del día de la  Solemnidad de la Natividad del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesucristo es la luz del  mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El prólogo del Evangelio de San Juan  (JN. 1, 1-18), nos ayuda a esquematizar la vida de Nuestro Salvador. Jesús no  vino al mundo para transmitirles un mensaje a quienes quisieran aceptar su  Evangelio en el tiempo que habitó en Palestina, pues Dios desea que su Palabra  sea aceptada por todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Esta es la  causa por la que, en la segunda lectura de la Misa de media noche de la  Solemnidad que estamos celebrando, recordamos el siguiente texto de San  Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Porque se ha hecho visible la bondad  de Dios, que trae la salvación a todos los hombres enseñándonos a renunciar a la  impiedad y a las pasiones desordenadas de este mundo, y a vivir desde ahora de  una manera sobria, recta y fiel a Dios , mientras aguardamos el feliz  cumplimiento de lo que estamos esperando: la manifestación gloriosa del gran  Dios y Salvador nuestro, Jesucristo" (TT. 2, 11-13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las palabras del citado Apóstol son  dignas de ser meditadas, porque describen cuál ha de ser el comportamiento que  debemos observar los cristianos, rehusando todas las oportunidades que tengamos  de pecar, mientras aguardamos la plena instauración del Reino de Dios entre  nosotros. Dios nos ha llamado a ser santos, y, según las siguientes palabras de  San Pablo, por medio de su Hijo Jesucristo, nos ha demostrado su amor, de una  manera admirable.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pero ahora se han hecho patentes la  bondad y el inmenso amor que Dios, nuestro Salvador, tiene a los hombres. El nos  ha salvado, no en virtud de nuestras buenas obras, sino por puro amor; y lo ha  hecho a través del agua, que nos hace nacer de nuevo y nos renueva bajo la  acción del Espíritu Santo que Dios ha derramado en nosotros con abundancia por  medio de nuestro Salvador Jesucristo. Restablecidos así por la gracia de Dios en  su amistad, hemos sido constituidos herederos de la vida eterna que estamos  esperando. Doctrina de fe es ésta, y quiero que también tú insistas con tesón en  ella, para que cuantos creen en Dios, se apliquen seriamente a la práctica del  bien. Esto es bueno y útil a los hombres" (TT. 3, 4-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El nombre de Jesús, se traduce a  nuestro idioma, como "Salvador", o "Dios salva". Todos los nombres tienen un  significado, que está relacionado con la misión que desempeñamos durante los  años que se prolonga nuestra vida. Esta es la razón por la que, cuando son  bautizados los nuevos cristianos, la Iglesia desea que los mismos tengan nombres  de Santos, para que los mismos les sirvan de orientación, para realizarse como  seguidores de Nuestro Hermano y Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La misión con que Jesús vino al mundo,  le fue revelada por el Arcángel San Gabriel a Nuestra Santa Madre, en el pasaje  bíblico de la Anunciación. San Gabriel le dijo a Nuestra  Corredentora:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Vas a concebir en el seno y vas a dar  a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús" (LC. 1, 31).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando San José pensaba en la  posibilidad de separarse de la que fue su futura esposa, porque iba a tener un  hijo, del que él no era el padre, tuvo un sueño, en que un ángel le  dijo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Dará a luz un hijo, y tú le pondrás  por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (MT. 1,  21).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué significa el hecho de que Jesús  salva a sus creyentes de los pecados que han cometido?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tanto las personas como las cosas que  están en contacto con Dios, deben ser puras. Cuando Adán y Eva transgredieron el  mandato divino de evitar comer del fruto del árbol del conocimiento de la  ciencia del bien y del mal, cometieron un pecado que, según enseña la Iglesia,  siguiendo la doctrina de San Pablo, se transmitió a toda la humanidad, por ser  descendiente de nuestros primeros padres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El pecado es una ofensa contra Dios, y  ha de ser juzgado tanto por este hecho, tanto como por la gravedad del mal que  el mismo representa.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios, siendo conocedor de lo difícil  que es corregir una vida desordenada, quiso que el castigo que merecen los  pecados cometidos por toda la humanidad, fuera reparado, mediante un sacrificio  mortal. Dado que todas las personas relacionadas con Dios deben ser totalmente  puras, y el género humano fue mancillado por la desobediencia a Dios de nuestros  primeros padres, sólo había una víctima que podía aplacar la justicia divina:  Nuestro Señor Jesucristo. Si Jesús se hubiese sacrificado estando marcado por la  mácula original, su sacrificio no hubiera sido aceptado por Nuestro Santo Padre,  quien consintió la muerte de su Hijo, pero no lo hizo porque nos odiaba, sino  para que creyéramos en El, y nos sintiéramos motivados a recorrer el difícil  camino de nuestra santificación, a pesar de nuestra debilidad, impotencia y  cansancio, tanto a la hora de corregir nuestras desviaciones en el cumplimiento  de la Ley divina, como a la hora de superar las dificultades que  vivimos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp; El hecho de que Jesús nos salvó de nuestros  pecados, significa que sufrió el castigo que nos correspondía haber padecido,  puesto que la mácula del pecado nos ha afectado a nosotros, y no a El. La  relación existente entre el Hijo de María y Dios Padre siempre fue perfecta,  pero nuestra relación con Dios, fue afectada por causa del pecado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús se hizo Hombre, para  demostrarnos que, a pesar de nuestra inconstancia en el seguimiento de Nuestro  Salvador, nos es posible ser buenos cristianos, porque Dios distingue la  diferencia que hay, entre la maldad, y la debilidad característica de nuestra  vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Veamos cómo San Juan, en el Evangelio  que meditamos este día tan especial, nos demuestra que Jesús vivió, cumpliendo  la voluntad de Nuestro Santo Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Cuando todas las cosas comenzaron, ya  existía aquel que es la Palabra (de Dios). Y aquel que es la Palabra vivía junto  a Dios y era Dios" (JN. 1, 1).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan nos recuerda que ha existido  una magnífica relación entre Jesús y Nuestro Santo Padre, desde la eternidad.  Recordemos un fragmento de la oración con que Nuestro Salvador se dirigió a  Nuestro Padre común, antes de ser traicionado por Judas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Ahora, pues, Padre, hónrame en tu  presencia con aquella gloria que ya compartía contigo antes que el mundo  existiese" (JN. 17, 5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan describe la misión que Jesús  ha desempeñado a lo largo de la historia de la salvación, actuando como  verdadero Dios, siempre obediente a Nuestro Santo Padre, por causa del amor y  respeto, que le une a Nuestro Creador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Todo fue hecho por medio de él y nada  se hizo sin contar con él" (CF. JN. 1, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios fue el "Diseñador" del mundo,  Jesús fue el "Creador" de la obra divina, y, el Espíritu Santo, es quien nos dio  la vida. Dios creó el universo por medio de Jesús, y, aunque Nuestro Señor es  obediente para con El, el Padre no hizo nada sin contar con su Hijo Primogénito.  Ojalá todas las relaciones entre padres e hijos, fueran tan magníficas, como lo  es la relación existente, entre el Padre, el Hijo, y el Espíritu  Santo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Cuanto fue hecho era ya vida en él, y  esa vida era luz para los hombres; luz que resplandece en las tinieblas y que  las tinieblas no han podido sofocar" (CF. JN. 1, 3-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo fue Jesús luz para los  hombres?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús predicó el Evangelio, y socorrió  a quienes tenía necesidades espirituales y materiales. Estos hechos se constatan  en el Evangelio de San Juan. Nuestro Señor le dijo al Padre, en su oración  sacerdotal:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "He procurado que te conociesen  aquellos que tú sacaste del mundo para confiármelos a mí. Eran tuyos; tú me los  confiaste, y han obedecido tu mensaje. Ahora han llegado a comprender que todo  lo que me confiaste es tuyo y han aceptado esta enseñanza que tú me diste. Ahora  saben con absoluta certeza que yo he venido de ti y han creído que fuiste tú  quien me enviaste... Haz que sean completamente tuyos por medio de la verdad; tu  mensaje es la verdad. Yo los he enviado al mundo, como tú me enviaste a mí. Por  ellos yo me consagro a ti, para que también ellos te sean totalmente consagrados  por medio de la verdad. Y no te ruego sólo por ellos; te ruego también por todos  los que han de creer en mí por medio de su mensaje. Te pido que todos vivan  unidos. Padre, como tú estás en mí y yo en ti, que también ellos estén unidos a  nosotros. De este modo, el mundo podrá creer que tú me has enviado. Yo les he  dado a ellos la gloria que tú me diste a mí, de manera que sean uno, como lo  somos nosotros. Yo en ellos, y tú en mí, para que lleguen a la unión perfecta;  así el mundo reconocerá que tú me has enviado y que los amas a ellos como me  amas a mí. Padre, es mi deseo que todos éstos que tú me has confiado lleguen a  estar conmigo donde esté yo, para que gocen contemplando mi gloria, la gloria  que tú me diste, porque ya me amabas antes que el mundo existiese" (JN. 17, 6-8.  17-25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Agradezcámosle al Dios Uno y Trino  todo lo que ha hecho por nosotros. Démosle gracias al Padre por habernos creado,  al Hijo por habernos redimido, y, al Espíritu Santo, por darnos la vida natural,  y la vida eterna que aguardamos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Os deseo, no sólo una feliz Navidad,  sino una feliz vida, en que le pido a Dios que os colme de bendiciones, y os  conceda la plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-6886668820179321304?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/6886668820179321304/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/misa-del-dia-de-navidad-jesucristo-es.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/6886668820179321304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/6886668820179321304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/misa-del-dia-de-navidad-jesucristo-es.html' title='Misa del día de Navidad. Jesucristo es la luz del mundo.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-6196640071728056462</id><published>2011-12-21T22:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-21T22:01:01.402+01:00</updated><title type='text'>Misa de la Aurora de la Natividad del Señor.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 25/12/2011, Misa de la Aurora  de la Solemnidad de la Natividad del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imitemos a los pastores que adoraron  al Niño Dios en Belén.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Meditación del Evangelio (LC. 2,  15b-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al celebrar la Misa de la media noche  de la Solemnidad que estamos viviendo, empezamos a conmemorar la Natividad de  Nuestro Salvador. La Iglesia que ha pasado horas contemplando el Nacimiento de  Jesús, nos propone que imitemos la conducta de aquellos humildes pastores que lo  adoraron en la gruta de Belén.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Veamos el contexto en que se  desarrolla el relato que estamos considerando.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Había en la misma comarca unos  pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.  Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su  luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una  gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de  David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal:  encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre." Y de pronto  se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios,  diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en  quienes él se complace"" (LC. 2, 8-14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es importante recordar que los ángeles  no les dieron la buena noticia del Nacimiento del Niño Dios a los saduceos, -los  cuales constituían la clase sacerdotal de Palestina-, ni a los fariseos,  -quienes eran grandes conocedores y estrictos cumplidores de la Ley  religiosa-cívica-, ni a Herodes, -el Rey-, sino a unos pobres pastores, quienes  tenían fama de ser ladrones, por causa de su estado social, que los obligaba a  robar, para poder sobrevivir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pastores recibieron la visita de  los ángeles cuando estaban turnándose para vigilar sus rebaños. Este hecho nos  hace pensar que Dios se nos puede manifestar en cualquier momento de nuestra  vida, y que por ello debemos estar atentos a sus revelaciones, porque su  voluntad consiste, en hacernos vivir en su presencia, para que así podamos  alcanzar, la plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y sucedió que cuando los ángeles,  dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos,  pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado""  (LC. 2, 15).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los citados pastores sintieron  curiosidad por comprobar la veracidad del anuncio que les hicieron los ángeles.  Nosotros también deberíamos tener curiosidad y un gran deseo de conocer la  Palabra de Dios, porque, de la aceptación de la misma, depende el hecho de que  podamos alcanzar la felicidad, tanto en esta tierra, como en el Reino de Dios,  cuando el mismo sea plenamente instaurado, entre nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tal como los pastores dejaron sus  rebaños bajo el cuidado de algunos de sus compañeros, y fueron a adorar a Jesús,  nosotros deberíamos pensar en hacer todo lo que esté a nuestro alcance, para  encontrar el tiempo que necesitamos, para servir al Dios Uno y Trino, en sus  hijos los hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y fueron a toda prisa, y encontraron  a María y a José, y al niño acostado en el pesebre" (LC. 2, 16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pastores no fueron a Belén  tranquilamente para verificar lo que les habían dicho los ángeles, así pues, San  Lucas nos dice que fueron corriendo a encontrarse con Nuestro Salvador. Este  hecho me sugiere la idea de que deberíamos ocuparnos seriamente de nuestra  instrucción religiosa. Tal como nos gusta conocer profundamente a nuestros  familiares y amigos, así deberíamos ser conocedores del Dios Uno y Trino, porque  El se siente dichoso al concedernos sus dones y virtudes, por medio del Espíritu  Santo. Existen muchas cosas que nos distraen a la hora de formarnos  espiritualmente, de manera que acabamos por obviar el conocimiento de la  voluntad divina, cuyo cumplimiento, es lo mejor que puede  sucedernos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Al verlo, dieron a conocer lo que les  habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de  lo que los pastores les decían... Los pastores se volvieron glorificando y  alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les  había dicho" (LC. 2, 17-18. 20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pastores, apenas vieron al pequeño  Jesús, empezaron a dar testimonio de la experiencia que habían tenido, al  encontrarse con el Redentor de las naciones, no en un lujoso palacio rodeado de  riquezas y de siervos, sino sumido en la más absoluta pobreza, tal como estaban  ellos, porque Jesús no es el clásico predicador que dice que hay que servir a  los pobres y se olvida de los tales en cada ocasión que tiene la oportunidad de  beneficiarlos, así pues, Nuestro Señor, fue pobre entre los pobres, porque, al  adquirir la experiencia del sufrimiento, -que nadie puede experimentar al nivel  que El lo hizo, porque es sumamente perfecto-, se sintió más identificado, con  quienes fueron sus predilectos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pastores no cesaban de dar  testimonio de su encuentro con el Niño Dios en la cueva de Belén. Igualmente, si  estuviéramos orgullosos de ser hijos de Dios, nosotros también buscaríamos la  manera de aumentar el número de hijos de la Iglesia, dedicándonos a predicar el  Evangelio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El hecho de celebrar la Natividad de  Jesús, ha tenido la consecuencia, de que los niños, sean grandes protagonistas  de la Navidad. En este tiempo, quienes esperan ser padres, -especialmente, si lo  hacen por primera vez-, al contemplar a Jesús en Belén, junto a María y José,  sienten una gran ilusión, por saber cómo será su hijo, e incluso planean cómo  será la educación que le darán. Este es un tiempo excelente para jugar con los  niños, y para ayudar a aquellos en quienes se refleja perfectamente la imagen de  Nuestro Salvador, por causa de su pobreza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pastores no sólo anunciaron lo que  habían visto y oído, sino que también glorificaron y alabaron a Dios, tanto por  haberse hecho Niño y pobre, como por habérseles manifestado a ellos, que eran  sumamente indigentes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá nos sucede que servimos al Señor  ocasionalmente, pero no le dedicamos tiempo a la oración, porque nuestra fe es  muy débil. Aunque en el mundo hacen faltan muchos predicadores y trabajadores  que realicen otras actividades necesarias en la viña del Señor, si el trabajo  que realizamos para servir a Dios no está iluminado por la oración, es un  servicio social útil, pero le falta ser hecho con la caridad espontánea que  podemos vivir, si le dedicamos horas, tanto a nuestra instrucción religiosa,  como a hablar con Dios y sus Santos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "María, por su parte, guardaba todas  estas cosas, y las meditaba en su corazón" (LC. 2, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; María Santísima debía sentir una gran  felicidad por el hecho de tener a su Hijo entre sus brazos, pero, a pesar de  ello, no dejaba de meditar los acontecimientos religiosos, que surgían en torno  al anuncio del Nacimiento, y la vida de Nuestro Salvador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; María aceptó ser la Madre de Jesús  cuando se le manifestó el Arcángel San Gabriel en nombre de Dios, y,  milagrosamente, estaba destinada a contraer matrimonio con un gran Santo, que  rehusó a apedrearla por haberle sido infiel supuestamente, y aceptó la  paternidad del Señor, porque también le fue comunicado en sueños que su  prometida no le había sido infiel, y que, el Hijo que iba a dar a luz, era fruto  del Espíritu Santo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Nuestra Santa Madre se gozó por  ver a su Hijo recién nacido, unos pastores, avisados por ángeles, fueron a  adorar a Nuestro Redentor, lo cuál era otro hecho misterioso.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestra vida es parecida a la  experiencia que tuvo María de Nazaret con respecto a la vida de Jesús. Tenemos  dificultades muy variadas, somos víctimas de enfermedades, experimentamos el  dolor de la separación cuando fallecen nuestros familiares y amigos queridos, y,  aunque no podemos averiguar satisfactoriamente la necesidad que tenemos de vivir  dichas experiencias, no nos desanimamos, porque recordamos las siguientes  palabras de San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Estamos seguros, además, de que todo  se encamina al bien de los que aman a Dios, de los que han sido elegidos  conforme a su designio" (ROM. 8, 28).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando nos quejamos por causa de  nuestras dificultades, nos acusamos de que no tenemos fe, porque tenemos la  costumbre de reprocharnos excesivamente nuestros defectos, lo cual se debe a  nuestro bajo nivel de autoestima.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Debemos considerarnos pecadores al  quejarnos porque sufrimos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el libro de los Salmos,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Sálvame; ten piedad de mí" (CF. SAL. 26,  11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si el Salmista le suplicó a Dios, ello  sucedió porque se quejó por causa de sus dificultades.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús también se lamentó por causa de  la Pasión y muerte que debía afrontar, para demostrarnos que Dios nos  ama.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Se trata del mismo Cristo que durante  su vida mortal oró y suplicó con fuerte clamor, con lágrimas incluso, a quien  podía liberarle de la muerte; y ciertamente fue escuchado por Dios, en atención  a su actitud de acatamiento. Pero Hijo (primogénito del Padre) y todo como era,  aprendió en la escuela del dolor lo que cuesta obedecer" (HEB. 5,  7-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No somos pecadores si nos quejamos de  nuestras dificultades, pero no debemos permitir que nuestras quejas se  conviertan en amargura frustrante, porque no debemos dejar de creer, ni en Dios,  ni en nosotros, que, por ser sus hijos, no tenemos por qué pensar, que somos  incapaces de ser perfeccionados por El porque, aunque Nuestro Padre común prueba  nuestra fe, mediante las dificultades que vivimos, no dejará de realizar en  nuestra vida, su obra salvadora.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Os deseo, no sólo una feliz Navidad,  sino una feliz vida, en que Dios os colme de sus bendiciones, y os haga  plenamente felices.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-6196640071728056462?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/6196640071728056462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/misa-de-la-aurora-de-la-natividad-del.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/6196640071728056462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/6196640071728056462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/misa-de-la-aurora-de-la-natividad-del.html' title='Misa de la Aurora de la Natividad del Señor.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-6700889944932510128</id><published>2011-12-20T21:37:00.001+01:00</published><updated>2011-12-20T21:37:21.614+01:00</updated><title type='text'>Misa de media noche de la Natividad del Señor.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 25/12/2012, Misa de media  noche de la Solemnidad de la Natividad del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No dejemos de aumentar nuestro círculo  de relaciones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Un año más, estamos celebrando la  Navidad. Nos hemos vuelto a reunir con nuestros familiares y amigos, porque esta  es una ocasión en que intentamos olvidar nuestros problemas, y dejar a un lado  los rencores que dificultan algunas de las relaciones que mantenemos, porque  tenemos muy arraigada la costumbre de reunirnos, en la santa noche en que el  Niño Dios nació, para demostrarnos cómo nos ama el Dios Uno y  Trino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las calles de nuestros pueblos y  ciudades se han llenado de luces, indicándonos que ha llegado el tiempo en que  tenemos que comprar muchos regalos para repartir, lo cual es cada año una tarea  más difícil para quienes tienen una buena posición económica, porque, ¿qué les  regalarán a sus familiares y amigos, que ya no hayan conseguido los mismos con  anterioridad?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp; Cada época del año está asociada a una serie  de tradiciones, y, aunque ello es positivo, debemos evitar actuar por inercia,  con tal de que podamos valorar al Dios que se hizo Hombre para salvarnos, a  nuestros familiares y amigos, a nosotros mismos, y las posesiones que, gracias a  Dios, hemos podido conseguir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Navidad es un tiempo propicio para  que hagamos un recuento de los éxitos que hemos logrado a lo largo de nuestra  vida, porque, al estar acostumbrados a olvidar lo bueno que hemos hecho, y al  considerar demasiado los fracasos que hemos vivido, podemos hacer que la  amargura nos corroa el alma en estos días tan entrañables, en que Dios nos  invita a dar y recibir amor sin tacañería, pero no un amor basado en la compra  de bienes materiales, -en el reparto de regalos que serán intercambiados por  otros bienes de igual o mayor valor del de las dádivas que concederemos-, sino  en la imitación del modo en que Dios derrama incesantemente su misericordia  sobre nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por causa de la publicidad con que  somos bombardeados durante el Adviento y la Navidad, tenemos muchas sugerencias  para vivir la Navidad, haciéndonos regalos y celebrando grandes fiestas, lo cual  no es malo en absoluto, siempre que no dejemos de satisfacer las necesidades de  nuestros familiares, no nos olvidemos de socorrer a los más necesitados de  bienes espirituales y materiales de nuestro mundo, y, si somos cristianos,  evitemos el hecho de olvidar contribuir a sostener las obras de nuestra Iglesia,  de las cuales, en este tiempo de crisis económica, yo les daría preferencia a la  predicación del Evangelio, -porque la misma puede hacernos solidarios con  nuestros prójimos los hombres-, y a la ayuda a los más necesitados de bienes  espirituales y materiales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Navidad es un tiempo en que  pensamos mucho en los sueños que tenemos y aún no hemos cumplido. Si creemos que  no podemos realizar las citadas aspiraciones, y no tenemos un buen círculo de  relaciones, dada la necesidad que en este tiempo tenemos de no estar solos,  podemos tener todo lo necesario, para ser víctimas de una profunda  tristeza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué tenemos una gran necesidad de  rehuir la soledad en Navidad? Necesitamos no sentirnos solos durante todo el  año, pero, durante la Navidad, al ver que la sociedad está de fiesta, y cómo la  gente se saluda, habla entre sí más de lo habitual, e intercambia regalos, en el  caso de sentirnos solos, podemos ser más conscientes de la necesidad que tenemos  de tener buenas relaciones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este tiempo en que nos vienen a la  mente recuerdos y emociones que han marcado nuestra vida, tenemos una gran  necesidad de tener familiares y amigos con quienes compartir largas horas de  conversación, porque la publicidad que bombardea a la sociedad que se mueve por  el interés de los bienes materiales, juega con nuestra psicología con mucha  habilidad, haciéndonos creer, -sin que nos percatemos de ello-, que, si no  adquirimos muchos bienes, y no tenemos relaciones, no podemos ser felices, y,  por ello, no tiene sentido, el hecho de celebrar la Navidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hay gente solitaria que no se  entristece por causa de su situación, pues se adapta a su situación actual. Tal  es el caso de quienes tienen que trabajar haciendo guardia en hospitales y en  otros lugares, y, aunque muchos de los tales no sean solitarios, lo normal es  que quienes se sienten tristes por su soledad no piensen en ellos, en el sentido  de intentar llegar a la conclusión de que no son los únicos que no pueden  asistir a las celebraciones navideñas, sino que piensan que el mundo está de  fiesta, y que ellos sufren por situaciones de las que piensan que no pueden, o  no saben remediar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La soledad no es un mal exclusivo de  la Navidad, pues caracteriza la vida de mucha gente en nuestro tiempo. Vivimos  en un mundo caracterizado por el stress y las prisas, y puede sucedernos que no  tengamos el tiempo necesario para mantener relaciones satisfactorias con  nuestros familiares y amigos. Si no nos relacionamos tal como debemos hacerlo  con nuestros seres queridos, no podremos evitar que, al perder la confianza que  tenemos con los mismos sin percatarnos de ello, se debiliten las relaciones que  mantenemos con los tales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En esta Navidad, deberíamos  plantearnos la posibilidad de aumentar el tiempo que pasamos con nuestros  familiares, especialmente con los niños y los ancianos. En ciertas situaciones,  sucede que los niños no carecen de bienes materiales, pero crecen sin disfrutar  del afecto de sus padres. Igualmente, los ancianos, aunque comprenden que sus  hijos viven consagrados a la realización de sus actividades laborales, se  sienten solos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quienes se sienten desamparados en el  tiempo de Navidad, deben pensar que el problema que tienen no es exclusivo de  ellos, pues afecta a mucha gente, durante todo el año. Es importante que quienes  se afectan por su soledad valoren las relaciones que tienen en su justa medida,  los éxitos que han cosechado y los bienes que han conseguido, con tal de evitar  sumirse en un estado de depresión frustrante.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La soledad que podemos sentir en  muchas ocasiones, no proviene del hecho de que no mantenemos buenas relaciones,  pues está fundamentada en nuestra baja autoestima, que nos impide valorar todos  los aspectos positivos de nuestra vida, y nos insta a restarnos el valor  personal que nos caracteriza. Si yo no me valoro como persona, -y, al ser  cristiano, no me valoro como un hijo amado por Dios-, cuanto más me valoren mis  familiares y amigos, más perderán los tales el tiempo, porque sólo pensaré en la  idea de que soy un fracasado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué atraemos los recuerdos  dolorosos en Navidad, y olvidamos los acontecimientos que nos han hecho felices,  aunque sólo haya sido durante un corto espacio de tiempo? Debemos ser fuertes  para evitar la presencia de recuerdos dolorosos en nuestra mente, para sustituir  los mismos por pensamientos más placenteros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el caso de que no podamos reunirnos  con nuestros familiares y amigos, porque no nos tratamos con ellos, o porque  vivimos lejos de quienes amamos, podemos valorar la posibilidad de relacionarnos  con otras personas con tal de tener nuevas relaciones, por ejemplo, formando  parte de un voluntariado, lo cual no sólo nos beneficiará en nuestra búsqueda de  amistades, sino que, al recordarnos que hay quienes sufren más que nosotros en  el mundo, encontraremos fuerza para seguir enfrentando y confrontando las  dificultades características de nuestra vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si intentamos aumentar nuestro círculo  de relaciones, debemos recordar que las grandes amistades se afianzan con el  paso del tiempo. Necesitamos abrirnos mentalmente al mundo, para que el mundo se  abra a nosotros, y no desanimarnos en nuestro empeño de evitar el aislamiento,  aunque sean muchos los fracasos que dificulten la consecución de nuestra  meta.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Recordemos que la gente no sabe que  estamos solos en nuestra casa. DE la misma manera que quienes se casan necesitan  independizarse de sus padres, para constituirse en familia, si necesitamos tener  amigos, somos nosotros quienes tenemos que explotar todos los recursos de  nuestra imaginación, con tal de encontrarlos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No todas las relaciones que mantenemos  llegan a ser grandes amistades, pero no por ello son inicuas las interacciones  que tenemos con mucha gente. Quienes tengan dificultades para mantener  relaciones, pueden empezar a enfrentarse a su problema, saludando a la cajera  del centro comercial al que suelan ir, hablando con quienes tengan confianza más  a menudo, y apoyándose en la ayuda que pueden prestarles, aquellos de sus  familiares y amigos, que son muy abiertos de mente. Hay que evitar el  aislamiento no adoptando el hábito de expresar los pensamientos, intentando  ocultarlos, pensando el efecto negativo que pueden tener, en nuestros  interlocutores.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imitemos a Dios esta Navidad, pensando  en quienes sabemos que están más aislados en nuestro círculo social, e  intentemos acercarnos a ellos. Tengamos en cuenta que puede suceder que haya  quienes tengan problemas relacionales causados por la timidez, la incomunicación  que ha marcado su vida, u otros factores, que no podrán relacionarse  adecuadamente con nadie, hasta que un profesional los ayude a vencer sus  obstáculos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si la bondad de Dios se ha manifestado  en el mundo por medio de Cristo, hagamos que esa bondad acabe con la  incomunicación de quienes se sienten tristes, para que, de paso, aumentemos  nuestro círculo de relaciones, porque ello es positivo, tanto para quienes se  sienten solos, como para nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En esta santa noche en que recordamos  el Nacimiento de Nuestro Salvador, os deseo una feliz Navidad, y que Dios os  ayude a realizar vuestras más anheladas aspiraciones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;).&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-6700889944932510128?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/6700889944932510128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/misa-de-media-noche-de-la-natividad-del.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/6700889944932510128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/6700889944932510128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/misa-de-media-noche-de-la-natividad-del.html' title='Misa de media noche de la Natividad del Señor.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-1620747635096154717</id><published>2011-12-20T17:12:00.001+01:00</published><updated>2011-12-20T17:12:51.593+01:00</updated><title type='text'>Meditaciones para la Misa de la Vigilia de Navidad.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sábado, 24/12/2011, Misa de la Vigilia  de la Solemnidad de Navidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. Comentario de la primera lectura  (IS. 62, 1-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Por amor de Sión no he de callar,&lt;BR&gt;por amor de  Jerusalén no he de estar quedo,&lt;BR&gt;hasta que salga como resplandor su  justicia,&lt;BR&gt;y su salvación brille como antorcha" (IS. 62, 1).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Faltan escasas horas para que  empecemos a celebrar el acontecimiento que hemos esperado expectantes durante  las cuatro semanas que se ha prolongado el tiempo de Adviento. Quienes hemos  meditado la Palabra de Dios valiéndonos de la Liturgia de la Iglesia durante los  Domingos anteriores a la Solemnidad de la Natividad de Nuestro Salvador, hemos  recordado, que no debemos aprender a interpretar la Palabra de Dios  exclusivamente en nuestro beneficio, pues debemos ser predicadores de fe y  justicia, ora en nuestro entorno, ora en cualquier parte del mundo, bien  presencialmente, o bien valiéndonos de los medios de comunicación, que podamos  utilizar, para cumplir la voluntad de Nuestro Santo Padre, de evangelizar a la  humanidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Profeta Isaías nos dice, en el  texto que estamos considerando:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Por amor de Sión no he de callar".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cuál es la causa por la que debemos  compartir la fe que nos caracteriza, con nuestros familiares y amigos, y con  quienes estén dispuestos a conocerla y aceptarla?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tal causa, es el amor que sentimos por  nuestro Dios, cuyo conocimiento queremos que se extienda por toda la tierra, y  el amor que sentimos por nuestros prójimos los hombres, pues ellos también son  parte de la ciudad de Dios, esa Jerusalén celestial, por cuyo amor el Profeta  Isaías se jugó la vida, sabiendo que, al estar de parte de Dios, no tenía nada  que perder, pero sí tenía mucho que ganar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Por amor de Jerusalén no he de callar,&lt;BR&gt;por amor  de Jerusalén no he de estar quedo".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías indica dos veces que el amor  que siente por la ciudad de Dios le impide dejar de predicar, para subrayar cuál  es el motivo que lo mueve a sufrir lo que le sea necesario, con tal de extender,  todo lo que pueda, su conocimiento de Yahveh.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Amamos a Dios como amó el Profeta  Isaías a Nuestro Padre común?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Hasta cuándo debemos anunciarles el  Evangelio a quienes quieran oírnos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Hasta que salga como resplandor su justicia,&lt;BR&gt;y  su salvación brille como antorcha".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el lenguaje bíblico, la justicia,  tal como la entendemos nosotros, equivale a la segunda acepción del significado  de dicha palabra, pues, el primer significado, es el de la fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías nos invita a predicarles el  Evangelio a nuestros oyentes y lectores, hasta que la fe de los mismos, y su  capacidad de practicar la justicia, resplandezcan, para que, la salvación con  que Dios compensará el amor que han de sentir por El, brille como una  antorcha.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El texto que estamos considerando, se  refiere, -en el campo de la Escatología-, al estado en que vivirán los elegidos  de Dios cuando nuestra tierra sea el Reino de Nuestro Santo Padre. Es esta la  razón por la que el Profeta nos sigue diciendo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Verán las naciones tu justicia,&lt;BR&gt;todos los reyes  tu gloria,&lt;BR&gt;y te llamarán con un nombre nuevo&lt;BR&gt;que la boca de Yahveh  declarará" (IS. 62, 2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Ven nuestros prójimos los hombres  nuestra justicia?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Se percatan quienes nos conocen de  que actuamos impulsados por la fe que nos caracteriza, y de que hacemos el bien,  no sólo porque ello es bueno y grato a nuestros ojos, sino que también lo  hacemos para cumplir la voluntad de Nuestro Santo Padre?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los reyes del mundo verán la gloria de  los hijos de Dios, la cuál será mayor que la gloria de quienes hayan acumulado  más riquezas, a lo largo de la Historia. Tal gloria se refiere al hecho de que  viviremos en un mundo en que no existirá el sufrimiento en ninguna de las formas  en que se manifiesta actualmente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para los hebreos, el hecho de conocer  el nombre de una persona, significaba tener cierto dominio sobre la misma. El  hecho de que Dios nos dará un nombre nuevo a sus creyentes cuando concluya  plenamente la instauración de su Reino entre nosotros, significa que seremos el  pueblo de su propiedad, una familia que vivirá totalmente consagrada (dedicada a  cumplir la voluntad divina) a su Creador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Serás corona de adorno en la mano de Yahveh,&lt;BR&gt;y  tiara real en la palma de tu Dios.&lt;BR&gt;No se dirá de ti jamás "Abandonada",&lt;BR&gt;ni  de tu tierra se dirá jamás "Desolada",&lt;BR&gt;sino que a ti se te llamará "Mi  Complacencia",&lt;BR&gt;y a tu tierra, "Desposada".&lt;BR&gt;Porque Yahveh se complacerá en  ti,&lt;BR&gt;y tu tierra será desposada.&lt;BR&gt;Porque como se casa joven con  doncella,&lt;BR&gt;se casará contigo tu edificador,&lt;BR&gt;y con gozo de esposo por su  novia&lt;BR&gt;se gozará por ti tu Dios" (IS. 62, 3-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Durante las semanas que se prolonga el  Adviento, la Iglesia nos insta a recordar las dos venidas de Jesús a este mundo.  La Eucaristía de la Vigilia de Navidad, nos recuerda la esperanza que tenemos en  que Jesús vuelva a encontrarse con nosotros, para que así, las tres  celebraciones eucarísticas siguientes de esta Solemnidad -la Misa de media  noche, la Eucaristía del alba y la del día-, nos ayuden a visualizar el día del  retorno de Nuestro Salvador, que aguardamos con fe. De la misma manera que vamos  a celebrar el Nacimiento de Jesús, llegará el día en que el Señor venga a  nuestro encuentro, para hacer de la tierra su Reino. En la Profecía de Isaías,  se nos describe el citado día en términos escatológicos, indicándosenos que  viviremos en un mundo purificado del pecado, en que no existirá el  sufrimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Mirad que Yahveh hace oír&lt;BR&gt;hasta los confines de  la tierra:&lt;BR&gt;«Decid a la hija de Sión:&lt;BR&gt;Mira que viene tu salvación;&lt;BR&gt;mira,  su salario le acompaña,&lt;BR&gt;y su paga le precede.&lt;BR&gt;Se les llamará "Pueblo  Santo",&lt;BR&gt;"Rescatados de Yahveh";&lt;BR&gt;y a ti se te llamará "Buscada",&lt;BR&gt;"Ciudad  no Abandonada"" (IS. 62, 11-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La salvación divina viene acompañada  del salario con que Dios ha prometido vivificar a los hombres, y de la paga  correspondiente a la fe que todos tenemos en Nuestro Santo Padre, y a las obras  benéficas que hemos llevado a cabo, porque, el primer Obispo de Jerusalén,  escribió en su Carta -o Epístola- bíblica:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Imaginad el caso de un hermano o una  hermana que andan mal vestidos y&amp;nbsp;&amp;nbsp; faltos del sustento diario. Si  acuden a vosotros y les decís: "Dios os ampare, hermanos; que&amp;nbsp;&amp;nbsp;  encontréis con qué abrigaros y quitar el hambre", pero no les dais  nada&amp;nbsp;&amp;nbsp; para remediar su necesidad corporal, ¿de qué les servirán  vuestras palabras? Así es la fe: si no produce obras, está muerta en su raíz. Se  puede también razonar de esta manera: tú dices que tienes fe; yo, en&amp;nbsp;&amp;nbsp;  cambio, tengo obras. Pues a ver si eres capaz de mostrar tu fe sin  obras,&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; que yo, por mi parte, mediante mis obras te mostraré mi  fe" (ST. 2, 15-18).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es interesante el reto que les propone  Santiago a quienes dicen que no nos es necesario hacer el bien para ser salvos.  Es verdad que Dios nos salvará porque nos ama, y no lo hará por causa de  nuestras obras benéficas, pero, si no hacemos el bien, ¿cómo podremos demostrar  la fe que nos caracteriza? ¿Cómo podrá demostrarle un hijo a su padre enfermo  que lo ama, si no lo socorre cuando más lo necesita?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Mirad que Yahveh hace oír&lt;BR&gt;hasta los confines de  la tierra" (CF. IS. 62, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp; ¿Cómo hace Dios que su Palabra se oiga hasta  los confines de la tierra?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios se vale de la Biblia para  difundir su Palabra, así como también lo hace de sus predicadores, de la  naturaleza, y de nuestras circunstancias vitales. Si verdaderamente deseamos  conocer a Dios, cualquier cosa que nos suceda, será interpretada como un intento  de Nuestro Santo Padre, de acercarse a nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por la fe que nos caracteriza, creemos  que somos el "Pueblo Santo de Dios", los "Rescatados de Yahveh", porque Jesús  nos redimió mediante su Pasión, muerte y Resurrección, los hijos de la ciudad  divina conocida como "Buscada" por el Señor, quien tanto se ha esforzado en  convertirnos a su Evangelio de salvación, la "Ciudad no Abandonada de Yahveh", a  pesar de nuestras infidelidades.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Tenemos dificultades?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿SE nos debilita la fe por causa de la  preocupación que nos causan los problemas que tenemos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías nos dice a los habitantes de la  futura Jerusalén celestial, -la cual será la capital del mundo-, que "no se dirá  de ti jamás abandonada", porque, aunque tarde en socorrernos, con tal de probar  la fe que tenemos en El, Dios nos dice, por medio del Salmista:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"DE Yahveh penden los pasos del hombre,&lt;BR&gt;firmes  son y su camino le complace;&lt;BR&gt;aunque caiga, no se queda postrado,&lt;BR&gt;porque  Yahveh la mano le sostiene.&lt;BR&gt;Fui joven, ya soy viejo,&lt;BR&gt;nunca vi al justo  abandonado,&lt;BR&gt;ni a su linaje mendigando el pan" (SAL. 37, 23-25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Escucha, Yahveh, mi voz que clama,&lt;BR&gt;¡tenme  piedad, respóndeme!&lt;BR&gt;Dice de ti mi corazón:&lt;BR&gt;«Busca su rostro."&lt;BR&gt;Sí,  Yahveh, tu rostro busco:&lt;BR&gt;No me ocultes tu rostro.&lt;BR&gt;No rechaces con cólera a  tu siervo;&lt;BR&gt;tú eres mi auxilio.&lt;BR&gt;No me abandones, no me dejes,&lt;BR&gt;Dios de mi  salvación.&lt;BR&gt;Si mi padre y mi madre me abandonan,&lt;BR&gt;Yahveh me acogerá" (SAL.  27, 7-10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Somos los hijos de una Tierra Santa de  la que no se dirá jamás "Desolada", porque el Señor no permitirá que seamos  probados por el sufrimiento, más allá de la fuerza que tenemos para soportarlo,  así pues, San Pablo, nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Hasta ahora, ninguna prueba os ha  sobrevenido que no pueda considerarse humanamente soportable. Por lo demás, Dios  es fiel y no permitirá que seáis puestos a prueba más allá de vuestras fuerzas;  al contrario, junto con la prueba os proporcionará también la manera de  superarla con éxito" (1 COR. 10, 13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esperamos que llegue el día en que el  Señor nos llame "Mi Complacencia", porque cumpliremos cabalmente su voluntad, la  cual consiste, en que alcancemos la felicidad, viviendo en su presencia. Esta es  la razón por la que, San Pedro, nos instruye, y conforta, en los siguientes  términos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "También vosotros, como piedras vivas,  constituís un templo espiritual y un sacerdocio consagrado, que por medio de  Jesucristo ofrece sacrificios espirituales y agradables a Dios" (1 PE. 2,  5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pedro nos dice que somos piedras  vivas del edificio de la Iglesia, en el sentido de que, al realizar nuestra  vocación, contribuimos al mantenimiento de la institución fundada por Nuestro  Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Somos una raza sacerdotal consagrada a  Dios, porque El nos ha destinado a que vivamos cumpliendo su  voluntad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los sacrificios que le ofrecemos a  Nuestro Santo Padre por medio de Jesucristo, son todo lo que hacemos en el mundo  como cristianos, sabiendo que ello obedece al querer del Dios Uno y  Trino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Somos los hijos de la ciudad  "Desposada" con el Señor, porque, en la Biblia, las relaciones existentes entre  Dios y sus creyentes, son equiparadas a las relaciones matrimoniales. La Parusía  o segunda venida de Nuestro Salvador al mundo, y la conclusión plena de la  instauración de su Reino entre nosotros, son las bodas que aguardamos, el  compromiso matrimonial que nos unirá a Dios, a quien le permaneceremos fieles,  sin volver a pecar, y sin volver a ser víctimas del sufrimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Comentario del Salmo responsorial  (SAL. 88/89, 4-5. 16-17. 27 y 29).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios le prometió al Rey David que  perpetuaría su Reino. Salomón, -el hijo del citado Rey que heredó el Reinado de  su padre, y que lo arruinó por causa de su falta de inteligencia para  gobernarlo-, es un símbolo de Jesucristo, el heredero del citado Rey en términos  espirituales, cuyo Reinado jamás tendrá fin.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; el Salmo responsorial de esta primera  Eucaristía de la Navidad, empieza recordando la promesa que Dios le hizo a  David, de perpetuar su Reino, por medio de un descendiente, de quien sabemos que  es Jesús.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios, nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;""Una alianza pacté con mi elegido,&lt;BR&gt;un juramento  hice a mi siervo David:&lt;BR&gt;Para siempre jamás he fundado tu estirpe,&lt;BR&gt;de edad  en edad he erigido tu trono" (SAL. 88/89, 4-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Debemos considerarnos afortunados al  poder aclamar y bendecir a Dios, porque hay millones de personas que carecen de  alguien en quien poder confiar, tal como nosotros lo hacemos en Nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Dichoso el pueblo que la aclamación conoce,&lt;BR&gt;a  la luz de tu rostro caminan, oh Yahveh" (SAL. 88/89, 16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo podemos caminar a la luz del  rostro de Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el libro de los Salmos,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Yo amo, porque Yahveh escucha&lt;BR&gt;mi voz  suplicante;&lt;BR&gt;porque hacia mí su oído inclina&lt;BR&gt;el día en que clamo.&lt;BR&gt;Los  lazos de la muerte me aferraban,&lt;BR&gt;me sorprendieron las redes del seol;&lt;BR&gt;en  angustia y tristeza me encontraba,&lt;BR&gt;y el nombre de Yahveh invoqué:&lt;BR&gt;¡Ah,  Yahveh, salva mi alma!&lt;BR&gt;Tierno es Yahveh y justo,&lt;BR&gt;compasivo nuestro  Dios;&lt;BR&gt;Yahveh guarda a los pequeños,&lt;BR&gt;estaba yo postrado y me  salvó.&lt;BR&gt;Vuelve, alma mía, a tu reposo,&lt;BR&gt;porque Yahveh te ha hecho  bien.&lt;BR&gt;Ha guardado mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas,&lt;BR&gt;y mis  pies de mal paso.&lt;BR&gt;Caminaré en la presencia de Yahveh&lt;BR&gt;por la tierra de los  vivos.&lt;BR&gt;¡Tengo fe, aún cuando digo:&lt;BR&gt;«Muy desdichado soy»!,&lt;BR&gt;yo que he  dicho en mi consternación:&lt;BR&gt;«Todo hombre es mentiroso».&lt;BR&gt;¿Cómo a Yahveh  podré pagar&lt;BR&gt;todo el bien que me ha hecho?&lt;BR&gt;La copa de salvación  levantaré,&lt;BR&gt;e invocaré el nombre de Yahveh.&lt;BR&gt;Cumpliré mis votos a  Yahveh,&lt;BR&gt;¡sí, en presencia de todo su pueblo!" (SAL. 116, 1-14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"«El me invocará: ¡Tú, mi Padre,&lt;BR&gt;mi Dios y roca  de mi salvación!&lt;BR&gt;Y yo haré de él el primogénito,&lt;BR&gt;el Altísimo entre los  reyes de la tierra.&lt;BR&gt;«Le guardaré mi amor por siempre,&lt;BR&gt;y mi alianza será  leal con él;&lt;BR&gt;estableceré su estirpe para siempre,&lt;BR&gt;y su trono como los días  de los cielos" (SAL. 88/89, 27-30).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús invocó a Nuestro Santo Padre  como el Dios y roca de la salvación de su aflicción, y, por causa de su  fidelidad, Nuestro Señor fue encumbrado, sobre todos los reyes de la tierra,  cuando, después de resucitar de entre los muertos, ascendió al  cielo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo Pérez&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;).&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-1620747635096154717?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/1620747635096154717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/meditaciones-para-la-misa-de-la-vigilia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/1620747635096154717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/1620747635096154717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/meditaciones-para-la-misa-de-la-vigilia.html' title='Meditaciones para la Misa de la Vigilia de Navidad.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-2471905958972711828</id><published>2011-12-20T17:11:00.001+01:00</published><updated>2011-12-20T17:11:34.522+01:00</updated><title type='text'>Domingo IV de Adviento del ciclo B. ¿Es verdad que Dios vendrá a nuestro encuentro?</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;FONT size=2&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 18/11/2011, Domingo IV de Adviento del ciclo B.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Es verdad que Dios vendrá algún día a nuestro encuentro?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y amigos:&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al leer los primeros capítulos del primer libro de la Biblia,  -cuyo título es "Génesis"-, nos percatamos de que Dios creó a la humanidad, con  la intención de hacer de los hombres sus hijos, con tal de hacerlos plenamente  felices, viviendo en su presencia. A pesar de esto, surgió el mal en el mundo, y  se antepuso ante Dios y los hombres, de tal manera que parece ser que el  designio de Dios ha quedado interrumpido por la aparición de la citada fuerza  que les son contrarias tanto a El como a sus hijos. A partir del día en que Adán  y Eva cambiaron su plena obediencia a Dios, por la vivencia de su soberbia, se  creó un abismo entre Dios y los hombres, que, aún en nuestros días, dificulta  las relaciones, que podemos mantener con la Suma Divinidad.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Un año más, cuando empezamos a vivir el tiempo de Adviento, la  Iglesia nos recordó un hecho que conocemos, pero quizá lo tenemos como  rutinario, porque es un anuncio que se nos recuerda anualmente. Debemos  permanecer alerta cumpliendo la voluntad de Nuestro Padre común, porque, cuando  menos lo esperemos, Jesucristo volverá repentinamente a la tierra, para concluir  la instauración del Reino de Dios entre nosotros.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Creemos que Jesús vendrá nuevamente a la tierra, tal como lo  prometió en su tiempo?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Moisés huyó de Egipto por haber asesinado a un capataz,  porque Faraón lo buscaba para asesinarlo, y aún después de que el citado  mensajero de Yahveh se casara y tuviera hijos, el mismo Dios lo comisionó, para  que liberara a sus hermanos de raza de la esclavitud. Siendo tímido y tartamudo,  Moisés se sentía incapaz de cumplir la misión que recibió del Dios Altísimo.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No permitamos que la Parusía o segunda venida de Jesús al mundo  nos coja desprevenidos, tal como le pasó a Moisés, cuando Yahveh lo comisionó,  para que fuera su intermediario ante el Faraón de Egipto, para concederles la  libertad, a sus hermanos de raza.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Recordemos que Abraham, creyendo que no podía tener hijos,  recibió el permiso de su mujer, para que mantuviera relaciones sexuales con una  esclava de la misma, a fin de que pudiera tener descendencia. Dios no quiso que  el hijo de la esclava fuera el heredero de la promesa que le hizo a su siervo de  hacerlo padre de los creyentes, porque el hijo de la mujer libre tenía que nacer  cuando llegara el tiempo adecuado, y no cuando Abraham decidiera adelantar el  cumplimiento de la promesa divina, que le fue hecha en su tiempo.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá nosotros actuamos como si fuéramos dioses, o consideramos  como divinas las cosas que han sido puestas a nuestro servicio.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá creemos que con nuestra asistencia al culto dominical y  haciendo obras que no nos exigen sacrificio alguno, podemos adelantar la venida  de Jesús al mundo, pero el Señor vendrá, cuando juzgue oportuno encontrarse  nuevamente con quienes vivan en aquel tiempo, del que no sabemos si dista mucho  de nuestros días.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los habitantes de la Pentápolis eran conocidos por su  homosexualidad, lo cual les atrajo su destrucción. Dado que los pastores de  Abraham y de su sobrino riñeron, porque no tenían suficientes pastos para las  ovejas de ambos, el citado jeque le dio a su sobrino a elegir la tierra en que  quería habitar, y éste, sin considerar la fama de los habitantes de la  Pentápolis, habitó en la tierra más fértil, por lo que, al mezclarse con quienes  según la Biblia hacían el mal, enfrentó consecuencias, que hubo de pagar.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá no comprendemos a Dios, y desearíamos adelantar la  ejecución de sus planes, pero ello no está en nuestras manos hacerlo.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Puede sucedernos que pensemos que Dios beneficia a quienes hacen  el mal, y que golpea sin cansarse a quienes hacen el bien, o son demasiado  débiles para ser juzgados como buenos o malos, por causa de su gran minusvalía.  Dado que el pensamiento de Dios no es coincidente con el nuestro, no tenemos más  remedio que esperar que llegue el día en que, nuestro Padre común, resuelva  todas las dudas que tenemos, con respecto a su forma de proceder.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En tiempos de Noé, muchos de entre quienes vieron a dicho siervo  de Yahveh afanarse con sus hijos en la construcción del arca en que se salvaron  de morir bajo los efectos del diluvio universal, creyeron que los miembros de la  citada familia, habían perdido la cordura. ¿Qué razón podía tener el Dios  desconocido para ahogar a la humanidad, y salvar a ocho personas de la  muerte?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Algún día, Jesús vendrá a nuestro encuentro, a concluir la  instauración del Reino de Dios en nuestra tierra, y serán muchos los que no  conocerán el designio de Dios, lo cuál sólo les reportará sufrimiento, hasta que  no concluya el juicio de Nuestro Señor, sobre la humanidad.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Durante los períodos en que los hebreos fueron esclavizados,  muchos de ellos, llegaron a creer que Dios los había abandonado, porque no  creían que iba a llegar el día en que iban a ser liberados. Igualmente, quienes  tienen enfermedades, o problemas de cualquier índole en nuestro tiempo, pueden  cometer el error de creer, que Dios los ha desamparado.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No busquemos a Dios únicamente en los grandes acontecimientos  históricos, porque fue el sí sencillo y humilde de una mujer, el que cambió el  curso de la historia.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si en el Adviento recordamos la segunda venida de Jesús a  nuestro encuentro, también recordamos el Nacimiento de Nuestro Salvador, pero no  lo tenemos presente como un hecho relativo al pasado, pues el mismo repercute  positivamente en nuestra vida, porque, de la misma manera que el Hijo de Dios  vino hace dos mil años a nuestro encuentro, y ha prometido volver a la tierra  cuando menos lo esperemos, debemos creer que, en el caso de que tengamos  dificultades, las mismas no son eternas, pues hemos sido destinados, a alcanzar,  la plenitud de la dicha, viviendo en la presencia de Nuestro Padre común.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo podremos evitar las ocasiones de incurrir en el pecado, si  ni siquiera sabemos qué día vendrá Jesús a nuestro mundo, a concluir la  instauración de su Reino de paz y amor entre nosotros?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si creemos que Dios nos ama, y confiamos plenamente en su  misericordia, ello nos bastará para evitar, el hecho de hacer el mal, porque  aspiraremos a vivir, -tal cual recordamos en las celebraciones eucarísticas-,  "por Cristo, con El y en El", -es decir-, en la presencia de Dios, por la  especialísima gracia de Nuestro Santo Padre, que nos es concedida, porque Cristo  murió y venció a la muerte, para demostrarnos la grandeza del amor con que nos  ama Nuestro Padre común.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Evitemos el hecho de dejarnos atrapar por la red del consumismo  excesivo. No existe ningún objeto ni ninguna cantidad de oro que tengan la  virtud de hacernos plenamente felices, por más que resuelvan nuestras  dificultades a nivel económico. Sólo la fe, la esperanza y el amor, -con  respecto a Dios y a sus hijos los hombres-, pueden hacernos plenamente  dichosos.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si confiamos en nuestro Padre común, este hecho nos bastará para  vencer el miedo que nos impide enfrentarnos a la resolución de nuestras  dificultades.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Quién es Jesús para nosotros?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Esperamos realmente el Nacimiento y la segunda venida de Jesús  al mundo, o hemos depositado nuestra esperanza en los hombres y en la  consecución de bienes materiales?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Seremos capaces, no sólo durante el tiempo de Navidad, sino  durante todos los días de nuestra vida, de anular nuestra voluntad, para cumplir  la voluntad de Dios, cabalmente?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Deseamos caminar por los senderos del Señor sin dudar de El,  desde este preciso instante, hasta la eternidad?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si decimos que creemos en Jesús, ¿cómo es posible el hecho de  que hacemos justo lo contrario a lo que Nuestro Salvador desea?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Somos débiles. A veces, cuanto más nos enfrentamos a nuestros  defectos, más incurrimos en los mismos, pero, dado que Dios conoce nuestra  imperfección, se alegra más de que nos enfrentemos a nuestros problemas aunque  fracasemos, que de que dejemos de luchar, por causa de la frustración que nos  producen nuestras dificultades.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si Jesús ha venido a darnos la vida, ¿Por qué atentamos contra  la vida de los no nacidos y de los enfermos desesperanzados, y por qué no  superamos los vicios que atentan contra nuestra salud y las relaciones que  mantenemos con nuestros prójimos?&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hagamos el propósito de ser buenos cristianos, para celebrar  debidamente las dos venidas de Nuestro Salvador, recordando que, cuantas veces  fallemos en el cumplimiento de la voluntad de Dios, tendremos igual número de  oportunidades para levantarnos, porque Nuestro Santo Padre nos ama, y, por ello,  no nos desprecia, ni por causa de nuestros pecados, ni por causa de los defectos  que nos caracterizan.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo Pérez&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;).&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-2471905958972711828?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/2471905958972711828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/domingo-iv-de-adviento-del-ciclo-b-es.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/2471905958972711828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/2471905958972711828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/domingo-iv-de-adviento-del-ciclo-b-es.html' title='Domingo IV de Adviento del ciclo B. ¿Es verdad que Dios vendrá a nuestro encuentro?'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-3802711002791336524</id><published>2011-12-04T21:44:00.001+01:00</published><updated>2011-12-04T21:44:14.919+01:00</updated><title type='text'>Meditaciones para la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jueves, 08/11/2011, Solemnidad de la  Inmaculada Concepción de María Santísima.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. Meditación de la primera lectura  (GN. 3, 1-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque la primera lectura  correspondiente a la Solemnidad que estamos celebrando sólo abarca los  versículos 9-15 y 20 del capítulo 3 del primer libro de la Biblia, he creído  necesario comentar el citado capítulo completo, para así poder meditar mejor,  sobre el papel que desempeña Nuestra Santa Madre, en la Redención de la  humanidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Con qué finalidad creó Dios a la  humanidad?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios creó el universo, y vio que  estaba bien, -es decir, que su obra existía, de acuerdo con el propósito con que  la creó-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Vio Dios cuanto había hecho, y todo  estaba muy bien" (CF. GN. 1, 31).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no creó el universo casualmente,  sino que lo hizo con el propósito de contribuir a la creación de un Reino, en  que habitaran el amor, la paz y la armonía.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios creó ángeles para que nos  sirvieran a El y a los hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "De los ángeles, por su parte, dice la  Escritura: Dios crea a sus ángeles como seres espirituales, y hace a sus  ministros como llamas ardientes... ¿Qué son los ángeles, sino espíritus que han  recibido la misión de servir a los que están en camino de heredar la salvación?"  (HEB. 1, 7. 14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no hizo de los ángeles esclavos,  sino que los dotó de la libertad necesaria para que eligieran servirlo, o  rechazarlo. En el libro de Job, vemos cómo se alegraron los ángeles, cuando  nuestro Santo Padre creó la tierra.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"¿Dónde estabas tú cuando fundaba yo la  tierra?&lt;BR&gt;Indícalo, si sabes la verdad.&lt;BR&gt;¿Quién fijó sus medidas? ¿Lo  sabrías?&lt;BR&gt;¿Quién tiró el cordel sobre ella?&lt;BR&gt;¿Sobre qué se afirmaron sus  bases?&lt;BR&gt;¿Quién asentó su piedra angular,&lt;BR&gt;entre el clamor a coro de las  estrellas del alba&lt;BR&gt;y las aclamaciones de todos los hijos de Dios?" (JOB. 38,  4-7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma manera que muchos hombres  rechazan a Dios, también hubo ángeles que se revelaron contra nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Cuando he aquí que otra figura  prodigiosa apareció en el cielo: un enorme dragón color de fuego (símbolo de  Luz-Bel, quien, al renegar de Dios, fue conocido como Satanás), con siete  cabezas y diez cuernos (símbolos de los enemigos de Dios), y una diadema en cada  una de sus siete cabezas. Con su cola arrastró un tercio de las estrellas del  cielo y las arrojó sobre la tierra (tales estrellas representan a los ángeles  que se revelaron contra Dios)" (CF: AP. 12, 3-4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al igual que los ángeles, los hombres  también fueron creados para servir y glorificar a Dios. Esta es la causa por la  que en la Biblia se describe la creación del género humano, y Dios hace que los  hombres dominen la tierra, haciéndoles conocer el amor con que les ama,  haciéndolos copartícipes con Cristo de su futuro Reino mesiánico.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a  nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en&amp;nbsp;  las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y  en todas las sierpes que serpean por la tierra. Creó, pues, Dios al ser humano a  imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Y bendíjolos  Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y  sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo  animal que serpea sobre la tierra"" (GN. 1, 26-28).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque Dios le concedió al hombre  poder sobre la creación, le impuso una prueba, para que le mostrara lealtad. Tal  prueba consistía en que el hombre le permaneciera fiel, no haciendo de la  soberbia su propia divinidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y Dios impuso al hombre este  mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la  ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás  sin remedio"" (GN. 2, 16-17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Adán y Eva fueron creados en estado  puro, -es decir, nuestros primeros padres, no estaban marcados por la mácula del  pecado-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Estaban ambos desnudos, el hombre y  su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro" (GN. 2, 25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tal desnudez, ha de ser entendida en  el sentido de que ambos eran inocentes, no habían pecado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Adán y Eva tenían que cuidar el jardín  en que Dios los puso mientras probaba su fidelidad a El, pero, ¿hasta cuándo se  prolongó la buena relación existente entre la Suma Divinidad y nuestros primeros  padres?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "La serpiente era el más astuto de  todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. y dijo a la mujer:  "¿Cómo es que Dios os ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del  jardín?"" (GN. 3, 1).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La serpiente es un símbolo del Demonio  o Satanás. Tal como vimos anteriormente, Dios les prohibió a Adán y a Eva que se  alimentaran del fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal, y no de los  frutos del resto de los árboles del Edén. Notemos cómo Satanás utilizó una  pregunta engañosa con el doble propósito de granjearse la confianza de Eva, y de  empezar a hacerla sentirse mal, por vivir sometida a Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué engañó el Diablo a Eva, en  vez de llevarse a Adán a su terreno? Los hebreos consideraban que los hombres  eran superiores a las mujeres en todos los aspectos. Esta es la razón por la  que, el autor del texto sagrado, culpó a Eva, de que el pecado y el sufrimiento,  entraran en el mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Respondió la mujer a la serpiente:  «Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Mas del fruto del árbol que  está en medio del jardín, ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis, so pena  de muerte.» Replicó la serpiente a la mujer: «De ninguna manera moriréis. Es que  Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y  seréis como dioses, conocedores del bien y del mal"" (GN. 3, 2-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué quiso el Demonio engañar a  Adán y a Eva? Al revelarse contra Dios, Satanás, -a pesar de que sabía -y no  ignora- que tiene la guerra contra Dios perdida, tiene el empeño de enemistar a  los hombres con la Suma Divinidad. Esta es la razón por la que el Demonio le  dijo a Eva que ni Adán ni ella necesitaban vivir sujetos a Dios, sino que debían  aspirar a hacer con sus vidas lo que quisieran.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Se nos ha enseñado que la rebeldía de  nuestros ancestros se nos ha contagiado, porque, ¿quién no ha decidido en alguna  ocasión prescindir de Dios, sabiendo que ello es caer en el pecado, no porque  Dios es autoritario, sino porque sabe que sin El no podemos alcanzar la plenitud  de la felicidad?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y como viese la mujer que el árbol  era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría,  tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió" (GN.  3, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Imitamos la conducta de  Eva?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Creemos que es bueno para nosotros  prescindir de Dios en nuestra vida?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Nos vemos como dioses, o consideramos  como dioses los bienes que sólo tienen la finalidad de estar a nuestra  disposición para facilitarnos la vida?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Creemos que la verdadera sabiduría  radica en prescindir del amor a Dios y a nuestros prójimos los  hombres?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Además de no vivir como buenos  cristianos, ¿hacemos lo posible para que nuestros prójimos pierdan la  fe?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Eva le dio a comer a Adán del fruto  prohibido, y él aceptó dicho alimento por sí mismo, pues no lo hizo coaccionado  por su mujer, aunque la idea de que Eva engatusó a Adán, ha hecho que muchas  religiones cristianas consideren que los hombres son superiores a las mujeres,  las cuales viven relegadas a la realización de la tarea de servir a sus  familiares, sin voz ni voto en la toma de decisiones, que sólo corresponde a los  hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué sucedió cuando nuestros primeros  padres desobedecieron a Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Adán y Eva perdieron la inmortalidad,  la munidad, -es decir, podían enfermarse-, y adquirieron la conciencia de la  responsabilidad del acto que habían llevado a cabo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Entonces se les abrieron a entrambos  los ojos (se percataron de la gravedad de su desobediencia a Dios, y del  significado de las consecuencias de su acción), y se dieron cuenta de que  estaban desnudos (se percataron de que eran pecadores); y cosiendo hojas de  higuera se hicieron unos ceñidores" (GN. 3, 7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Adán y Eva no se avergonzaron por  causa de su desnudez física -la cual se describe en GN. 2, 25 simbolizando su  inocencia tal como vimos anteriormente-, sino por causa de su inferioridad con  respecto a Dios. El sentimiento debía ser en parte de vergüenza, y en parte de  impotencia, por causa de su nueva y frágil condición humana.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La desobediencia de nuestros primeros  padres, si bien les hizo tener la experiencia del mal, -la cual les era  desconocida-, no les fue necesaria, ya que, después de que hubiera terminado el  tiempo en que tenían que demostrarle su fidelidad a Yahveh, hubieran vivido en  la presencia de Dios, libres de todo padecimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo reaccionaron Adán y Eva ante  Dios, después de comer del fruto prohibido?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Oyeron luego el ruido de los pasos de  Yahveh Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el  hombre&amp;nbsp; y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios por entre los  árboles del jardín. Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?» Este  contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso  me escondí.» El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has  comido acaso del árbol del que te prohibí comer?» Dijo el hombre: «La mujer que  me diste por compañera me dio del árbol y comí»" (GN. 3, 8-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imaginemos, por un momento, que Dios  se pasea por el mundo, y que podemos sentir su presencia, tal como lo hicieron  Adán y Eva, antes de desobedecer al Altísimo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo debieron sentirse Adán y Eva  para esconderse de Dios, sabiendo que nadie ni nada puede ocultársele a nuestro  Creador?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios llamó a Adán con la familiaridad  de siempre. "¿Dónde estás?", -le preguntó-. ¿Por qué no vienes a recibirme como  siempre? ¿Qué ha sido de la alegría con que siempre que nos vemos celebramos  nuestra vinculación?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Adán le replicó a Yahveh: Me he  escondido de Ti porque no tengo valor en tu presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios sabía lo que había hecho Adán,  pero intentó que el hombre le declarara su pecado, para probar su confianza. El  hecho de que Yahveh fuera quien descubriera la desobediencia de Adán, fue otro  motivo que lastimó a nuestro Santo Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Somos capaces de confesar nuestros  pecados, o, tal como Adán culpó a su mujer de su desobediencia a Dios, buscamos  excusas para justificar nuestros múltiples incumplimientos de los Mandamientos  de nuestro Creador?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer:  «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí.»  Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente:&lt;BR&gt;«Por haber hecho esto,&lt;BR&gt;maldita  seas entre todas las bestias&lt;BR&gt;y entre todos los animales del campo.&lt;BR&gt;Sobre  tu vientre caminarás, y polvo comerás&lt;BR&gt;todos los días de tu vida.&lt;BR&gt;Enemistad  pondré entre ti y la mujer,&lt;BR&gt;y entre tu linaje y su linaje:&lt;BR&gt;él te pisará la  cabeza&lt;BR&gt;mientras acechas tú su calcañar"" (GN. 3, 13-15).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La condena de la serpiente, es la  condena simbólica que le espera al diablo, cuando el mundo sea el Reino de  Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El texto de GN. 3, 15, es llamado  "Protoevangelio", por contener un anuncio de la obra salvadora que realizó Jesús  que se nos relata en los Evangelios, y, además, es el fragmento bíblico, en que  se inspiran todos los dogmas marianos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios le dijo a la serpiente:  "Enemistad pondré entre ti y la mujer". Dado que Eva desobedeció a Dios, ella no  puede ser nuestro ejemplo de fe a imitar, así pues, este es el hecho por el que  la Madre de Jesús, es la nueva Eva, que es Madre espiritual de los  católicos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La mujer de que se habla en GN. 3, 15,  no sólo es nuestra Santa Madre, sino que también es la Iglesia redimida por  Cristo, que está representada por Nuestra Señora.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La enemistad existente entre la mujer  y la serpiente, es la enemistad existente entre Dios y el mundo que le  rechaza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El linaje de la mujer, son los hijos  de la Iglesia, y, el linaje de la serpiente, son los aliados del  Demonio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El hecho de que el linaje de la mujer  le pisará la cabeza al linaje de la serpiente, significa que, aunque Jesús fue  víctima del linaje de Satanás, el Señor, al resucitar de entre los muertos,  venció al Demonio. La derrota de Jesús fue breve, si es comparada con los siglos  sin término que se prolonga su glorificación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si el texto de GN. 3, 15 se refiere a  la descendencia de la mujer, -a Jesús, Hijo de María Santísima-, ¿por qué es  utilizado para promover los dogmas marianos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Eva, -la primera mujer que fue creada  por Dios-, tenía que haber sido un modelo de fe a imitar para toda la humanidad,  pero ella decidió desobedecer a Yahveh, lo cual exigía que fuera otra mujer la  que ocupara su lugar, que hubiera nacido con el privilegio de estar libre de la  mancha del pecado original, que la Iglesia junto a San Pablo, enseña que todos  contraímos, a partir del momento en que fuimos concebidos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al leer la Biblia, nos percatamos de  que nadie ni nada que esté relacionado con Dios, puede estar marcado por la  mácula del pecado, así pues, recordemos lo escrupulosa que era la Ley mosaica  con respecto a la pureza, y que, para que el sacrificio de la Redención de la  humanidad fuese válido, tenía que ser llevado a cabo por Nuestro Salvador, una  víctima pura, que jamás desobedeció a Dios. Por último, recordemos que, si  queremos vivir en la presencia de nuestro Santo Padre, tenemos que vivir un  proceso de purificación, con el propósito de ser santificados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hoy celebramos el hecho de que Nuestra  Santa Madre nació libre de padecer los efectos de la mácula del pecado original,  porque nosotros no podemos redimirnos por nuestros medios, y porque, lo que  somos, y lo que seremos cuando nuestro mundo sea el Reino de Dios, se lo debemos  a nuestro Santo Padre. Vivimos intentando cumplir la voluntad divina, para  agradecerle a Dios el bien que nos ha hecho, dado que nuestras obras de seres  imperfectos, no pueden compararse con la suma perfección de Nuestro Creador.  Seremos salvos porque Dios nos ama, no por nuestros méritos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nuestra Santa Madre nunca  desobedeció a Dios, ello significa que le consagró su virginidad a Yahveh. La  relación mantenida entre el Señor y quienes creen en El, es comparada con una  relación matrimonial. Esta es la razón por la que, cuando nuestra tierra sea el  Reino de Dios, la humanidad redimida se entregará a su Señor, tal como lo hace  una virgen al que será su marido.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por ser Madre de Dios, y por el dolor  que sufrió durante las horas que se prolongó la Pasión de nuestro Salvador, y  que antecedieron a su Resurrección, creemos que Santa María es la Corredentora  de la humanidad, lo cual justifica el papel que le atribuimos, al interpretar  los símbolos de GN. 3, 15.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nuestra Santa Madre pudo corredimir  a la humanidad en virtud de los méritos de Nuestro Salvador y de su pureza  virginal, es lógico creer que fue asunta al cielo en cuerpo y alma, porque, al  no estar marcada por la mácula del pecado original, no tiene que padecer la  muerte, de la que San Pablo enseña que es el precio que pagamos, por haber  nacido padeciendo los efectos de la desobediencia original, y por causa de  nuestros pecados personales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y si Dios lo quiere, llegará el día en  que sea proclamado el quinto dogma mariano, para que ello contribuya a  fortalecer nuestra fe y a aumentar los hijos de nuestra Santa Madre la Iglesia,  para que quede demostrado que, por ser nuestra Corredentora, María Santísima es,  ante el Señor nuestro Dios, la Abogada que necesitamos, y la Medianera de todas  las gracias, por cuanto le pide al Señor todos los bienes que nos concede, por  lo cuál nos regocijamos, porque, de alguna manera, -en términos espirituales-,  las dádivas que recibimos de Dios, están en las manos de Nuestra Santa  Madre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sigamos meditando el texto del  Génesis.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"A la mujer le dijo (Dios):&lt;BR&gt;«Tantas haré tus  fatigas cuantos sean tus embarazos:&lt;BR&gt;con dolor parirás los hijos.&lt;BR&gt;Hacia tu  marido irá tu apetencia,&lt;BR&gt;y él te dominará"" (GN. 3, 16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Este es el versículo bíblico cuya  interpretación ha sometido a muchas mujeres a los hombres, por creer los tales  que ellas son las responsables de que existan el mal y el dolor, por ser  descendientes de Eva. Sé que esta creencia es discutible, pero me la han  confirmado líderes de diferentes sectas y religiones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por su parte, el hombre fue castigado,  por escuchar la voz de la mujer que lo indujo a pecar, en vez de obedecer la  instrucción divina, que le fue dada, en espera de la conclusión de la prueba de  fidelidad, a que Yahveh lo sometió.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"&amp;nbsp; Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la  voz de tu mujer y&lt;BR&gt;comido del árbol del que yo te había prohibido  comer,&lt;BR&gt;maldito sea el suelo por tu causa (maldita sea la tierra porque me has  desobedecido):&lt;BR&gt;con fatiga sacarás de él el alimento&lt;BR&gt;todos los días de tu  vida.&lt;BR&gt;Espinas y abrojos te producirá,&lt;BR&gt;y comerás la hierba del  campo.&lt;BR&gt;Con el sudor de tu rostro comerás el pan,&lt;BR&gt;hasta que vuelvas al  suelo,&lt;BR&gt;pues de él fuiste tomado.&lt;BR&gt;Porque eres polvo (te hice de la tierra)  y al polvo tornarás (morirás)."&lt;BR&gt;El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser  ella la madre de todos los vivientes" (GN. 3, 17-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El texto que hemos meditado, termina  afirmando dos cosas:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. Adán le puso nombre a su mujer,  cumpliendo el anuncio que Dios le hizo a Eva, de que debía vivir sometida a su  esposo, pues, para los hebreos, el hecho de conocer el nombre de una persona,  significaba tener poder sobre la misma.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Si Eva es la madre de la humanidad  porque somos sus descendientes, María de Nazaret, es nuestra Madre  espiritual.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Meditación del Salmo responsorial  (SAL. 97/98, 1. 2-3ab. 3c-4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;Después de meditar el capítulo tres del primer  libro de la Biblia, nos disponemos a orar, y nos valemos, para dirigirnos al  Señor, de los primeros cuatro versículos, del Salmo 97/98.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Cantad a Yahveh un canto nuevo,&lt;BR&gt;porque ha hecho  maravillas;&lt;BR&gt;victoria le ha dado su diestra&lt;BR&gt;y su brazo santo" (SAL. 97/98,  1).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cantémosle a Dios un cántico nuevo,  -es decir, la mejor alabanza que jamás se le haya cantado-, porque ha hecho  grandes maravillas en nuestra vida al manifestársenos, y, por medio de la  Pasión, muerte y Resurrección de Cristo, nos ha redimido, por lo que nos hace  esperar el día en que viviremos en un mundo, en que no existirá ninguna forma de  padecimiento. Esta es la causa por la que San Pablo nos instruye, en los  siguientes términos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y, por encima de todo, practicad el  amor, que es la cumbre de la perfección. Que la paz de Cristo reine en vuestra  vida; a ella os ha llamado Dios para formar un solo cuerpo. Sed agradecidos. El  mensaje de Cristo llene con toda su riqueza vuestros corazones, y sed de veras  maestros y consejeros los unos de los otros. Con un corazón profundamente  agradecido, cantad a Dios salmos, himnos y canciones inspiradas. En fin, cuanto  hagáis o digáis, hacedlo en nombre de Jesús, el Señor, dando gracias a Dios  Padre por medio de él" (COL. 3, 14-17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que el amor a Dios y a nuestros  prójimos, -demostrado en el servicio a los mismos-, la vivencia de la fe que  profesamos, y nuestra alabanza a Dios, constituyan la mejor canción que podamos  cantar durante los años que se prolonga nuestra vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Señor ha logrado su victoria con su  mano derecha, pues la derecha es el lugar de honor. Jesucristo, -según rezamos  en el Credo-, está sentado a la derecha de nuestro Santo Padre en el cielo. Dios  ha logrado la victoria sobre el mal, el sufrimiento y la muerte simbólicamente,  -porque aún no ha derrotado totalmente a sus contrarios-, y ha procedido con  gran honestidad, y lealtad a sus principios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El brazo del Señor es Santo, porque  nuestro Dios es superior a las fuerzas del mal.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Yahveh ha dado a conocer su salvación,&lt;BR&gt;a los  ojos de las naciones ha revelado su justicia" (SAL. 97/98, 2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios, -por medio de la Biblia, y de  sus predicadores religiosos y laicos-, nos ha dado a conocer la salvación con  que premiará el amor y fidelidad de sus amados hijos, y, al mismo tiempo, el  transcurso de la Historia, nos hace comprender que, nuestro Santo Padre, nos ha  revelado su justicia, porque, aunque perdona nuestros pecados, no nos libra de  vivir las consecuencias del mal que hemos hecho, porque ello es útil para  nuestra purificación y santificación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Se ha acordado de su amor y de su lealtad&lt;BR&gt;para  con la casa de Israel.&lt;BR&gt;Todos los confines de la tierra han visto&lt;BR&gt;la  salvación de nuestro Dios" (SAL. 97/98, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios hizo de los hebreos su primer  pueblo, una nación santa de la que pensamos que fue una imagen de lo que  representa la Iglesia en la presencia de nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma manera que Dios fue un  Padre amante y leal con los israelitas, El cuida del pueblo cristiano, pues no  deja de manifestarles su amor a quienes verdaderamente ama.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Alegrémonos, porque no estamos solos,  pues somos hijos del Dios del cielo y de la tierra.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"¡Aclamad a Yahveh, toda la tierra,&lt;BR&gt;estallad,  gritad de gozo y salmodiad!" (SAL. 97/98, 4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Comentario de la segunda lectura  (EF. 1, 3-6. 11-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Alabemos a Dios, Padre de nuestro  Señor Jesucristo, que por medio de Cristo nos ha bendecido con toda suerte de  bienes espirituales y celestiales" (EF. 1, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿En qué sentido nos ha colmado Dios de  dones espirituales? El Espíritu Santo nos concede sus dones según los vamos  necesitando, cuando sabe que no nos vamos a oponer a ejercitarlos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios nos concede sus dones  espirituales -y los bienes materiales que nos da-, por medio de Jesucristo,  porque Nuestro Señor vivió su Pasión, murió y resucitó, para perfeccionarnos,  con tal que podamos vivir en la presencia de Nuestro Santo Padre  celestial.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El nos ha elegido en la persona de  Cristo antes de traer el mundo a la existencia, para que nos mantengamos sin  mancha ante sus ojos, como corresponde a consagrados a él" (CF. EF. 1,  4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Antes de crear el mundo, Dios nos  destinó, -sin perjuicio de que cambiáramos su designio mediante el uso  consciente de nuestra libertad de renegar de El-, a que viviéramos en su  presencia, no en nuestro estado actual de imperfección, sino en el estado  glorioso, en que está Cristo Resucitado y glorificado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si nos abstenemos de pecar para vivir  en la presencia de Dios, hacemos lo correcto, porque ello es lo que debemos  hacer, si queremos consagrarnos al Dios Uno y Trino, -es decir, si queremos  entregarle nuestra vida, para amoldarnos al cumplimiento de su  voluntad-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Amorosamente nos ha destinado de  antemano, y por pura iniciativa de su benevolencia, a ser adoptados como hijos  suyos mediante Jesucristo" (CF. EF. 1, 4-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Desde antes de crear el mundo, Dios  nos destinó, -no por nuestros méritos, sino porque es su voluntad amarnos  incondicionalmente-, a ser sus hijos adoptivos, porque Jesús pagó en la cruz, el  mal de que la humanidad ha sido causante, testigo y víctima al mismo  tiempo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no nos ha destinado a vivir  sufriendo eternamente, pues San Pablo nos dice que, junto a Cristo, -y por medio  de Nuestro Salvador-, nos ha destinado, a vivir, felizmente, en su  presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "De este modo, la bondad tan  generosamente derramada sobre nosotros por medio de su Hijo querido, se  convierte en himno de alabanza a su gloria" (EF. 1, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Agradezcámosle al Señor el bien que  nos ha hecho, con las palabras del Salmista:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Atiéndeme y respóndeme, Señor, Dios mío;&lt;BR&gt;sigue  dando luz a mis ojos,&lt;BR&gt;líbrame del sueño de la muerte;&lt;BR&gt;para que no diga mi  enemigo: "Le he podido",&lt;BR&gt;ni se alegre mi adversario de mi fracaso.&lt;BR&gt;Pues yo  confío en tu lealtad,&lt;BR&gt;mi corazón se alegra con tu salvación&lt;BR&gt;y cantaré al  Señor por el bien que me ha hecho" (SAL. 13, 4-6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pidámosle al Señor que atienda  nuestras oraciones, para que la adversidad que vivimos, no nos haga perder la  fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que nunca les falte la luz a nuestros  ojos, y que seamos capaces de interpretar todo lo que nos sucede, desde el punto  de vista de la fe que profesamos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que el Señor nos libre de la muerte  física, y de la muerte que supone la ignorancia de su conocimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que el Señor nos socorra, para  fortalecer nuestra fe, eliminar a los adversarios que son nuestros problemas, y  para que los no creyentes puedan abrazar la fe que profesamos, al ver cómo  mejora nuestra calidad de vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Confiemos en la lealtad del  Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Regocijémonos, mientras esperamos que  el Señor cumpla la promesa de conducirnos a su presencia, limpios de nuestros  pecados, y libres de los problemas que nos afligen.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¡Alabemos al Señor por el bien que nos  ha hecho, y no dejará jamás de hacernos!.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En Cristo mismo, también nosotros  participamos de la herencia a la que hemos sido destinados de antemano, según el  designio del Dios que todo lo hace de acuerdo con los planes de su libre  decisión" (EF. 1, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos hemos sido destinados  por Dios a ser coherederos con Cristo de la felicidad que Dios nos tiene  reservada.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios no procede jamás sin pensar lo  que ha de hacer, pues siempre actúa en conformidad con el plan que trazó desde  la eternidad, para hacernos felices, viviendo en su presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Así, nosotros, los que antes  esperábamos en Cristo, seremos un himno viviente a la gloria de Dios" (EF. 1,  12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo hace referencia a sus  hermanos de raza, de quienes espera acepten a nuestro Salvador, para que puedan  vivir en la presencia de nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nos es preciso meditar un versículo  más del texto de San Pablo que estamos considerando, para recordar que no sólo  los hebreos fueron destinados a vivir en la presencia de Dios, pues la esperanza  de salvación, también es para los paganos, para toda la humanidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y vosotros también, los que habéis  oído el mensaje de la verdad y habéis acogido con fe el anuncio feliz de vuestra  salvación, al ser injertados en Cristo, habéis sido sellados con el Espíritu  Santo prometido" (EF. 1, 13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por haber sido vinculados a Cristo  espiritualmente, hemos sido marcados por el Espíritu Santo, para que, por la  recepción de sus dones, y el ejercicio de los mismos, podamos alcanzar la  salvación.&lt;BR&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-HfLA9nweRnM/Ttvbn9Lw5VI/AAAAAAAAABQ/va7lxK14h9o/s1600/inmaculada-754921.jpg"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-HfLA9nweRnM/Ttvbn9Lw5VI/AAAAAAAAABQ/va7lxK14h9o/s320/inmaculada-754921.jpg"  border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5682376834343298386" /&gt;&lt;/a&gt;(Imagen extraída  de:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;A  href="http://es.catholic.net"&gt;http://es.catholic.net&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-3802711002791336524?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/3802711002791336524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/meditaciones-para-la-solemnidad-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/3802711002791336524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/3802711002791336524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/meditaciones-para-la-solemnidad-de-la.html' title='Meditaciones para la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-HfLA9nweRnM/Ttvbn9Lw5VI/AAAAAAAAABQ/va7lxK14h9o/s72-c/inmaculada-754921.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-833001049811209995</id><published>2011-12-03T13:39:00.001+01:00</published><updated>2011-12-03T13:39:39.792+01:00</updated><title type='text'>Domingo II de Adviento del ciclo B. Meditación de las lecturas de la Misa.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 04/11/2011, Domingo II de  Adviento del ciclo B.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Preparémonos para recibir al Señor  cuando acontezca su segunda venida o Parusía.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. Comentario de la primera lectura  (IS. 40, 1-5. 9-11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchas veces, cuando contemplamos el  sufrimiento que caracteriza a la mayoría de los habitantes del mundo, le  preguntamos a Dios:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si verdaderamente nos amas, ¿por qué  permites que haya tanto dolor en el mundo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No podemos responder las cuestiones  relacionadas con el sufrimiento tal como quisiéramos hacerlo, pero, al leer la  Biblia, nos percatamos de que Dios nos ha dado la vida, para que, en conformidad  con nuestras posibilidades, aliviemos a nuestros prójimos los hombres, del dolor  que los caracteriza. Esta es la razón por la que leemos en la primera lectura de  la Eucaristía de este Domingo II del tiempo preparatorio de la  Navidad:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Consolad, consolad a mi pueblo&lt;BR&gt;-dice vuestro  Dios.-" (IS. 40, 1).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Fijémonos en que Dios no nos pide que  realicemos obras que superan nuestra capacidad de llevarlas a cabo. Nadie sabe  mejor que Dios que, individualmente, no podemos exterminar la miseria del mundo,  pero ello no nos impide ayudar a algún necesitado, visitar a los presos y a los  enfermos, ni consolar a quienes se sienten desamparados. Es importante para  nosotros recordar este hecho, porque, muchos cristianos, al pensar que no pueden  eliminar totalmente la miseria del mundo, se abstienen de hacer las obras de  caridad que pueden llevar a cabo, pensando que las mismas carecen de utilidad,  pues ello no es cierto.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el tiempo de Adviento, la Iglesia  nos recuerda que, si, al ser conscientes de que hemos pecado, nos comprometemos  a no hacer el mal, y a adaptarnos al cumplimiento de la voluntad de nuestro  Padre común, Dios nos acoge en su presencia, porque somos sus  hijos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es cierto que Dios perdona nuestros  pecados, en el sentido de que dichas obras no nos impiden acercarnos a su  presencia, pero este hecho no significa que nuestro Santo Padre nos libra de  atenernos a las consecuencias de las malas obras que hemos llevado a cabo.  Muchos son los que se niegan a reconocerse pecadores, con tal de no hacerles  frente a las consecuencias de las malas obras que han llevado a cabo, pues,  quienes carecen de humildad, difícilmente podrán recorrer el camino de la  reconciliación y la conversión.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el texto que estamos considerando,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Hablad al corazón de Jerusalén&lt;BR&gt;y decidle bien  alto&lt;BR&gt;que ya ha cumplido su milicia,&lt;BR&gt;ya ha satisfecho por su culpa,&lt;BR&gt;pues  ha recibido de mano de Yahveh&lt;BR&gt;castigo doble por todos sus pecados" (IS. 40,  2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos somos colaboradores de  Cristo, a quien ayudamos a predicarle el Evangelio a la humanidad, para aumentar  el número de los hijos de Dios. En el texto que estamos considerando, no se nos  dice que prediquemos de cualquier manera, despreocupándonos por la acogida de  nuestro mensaje que harán nuestros oyentes -o lectores-, pues tenemos que  hablarle al corazón de Jerusalén, tenemos que evangelizar, no sólo a los no  creyentes, sino a los hijos de la Iglesia a que pertenecemos, pues es preciso  que todos tengamos un profundo conocimiento del Dios Uno y Trino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El mensaje que tenemos que anunciarle  al mundo, consiste en decirle que, aunque tenemos que afrontar las consecuencias  del mal que hemos hecho, y de los errores que hemos cometido, Dios nos sigue  amando, por lo que aún estamos a tiempo de amoldarnos al cumplimiento de su  voluntad, para formar parte de su Reino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Vivimos en un tiempo en que la pobreza  sigue creando inseguridad e inestabilidad, y en que las prisas del mundo en que  vivimos nos inducen a marginar a los pobres, enfermos y solitarios, a veces, sin  percatarnos de este hecho, pero, a pesar de ello, Dios nos ha prometido que va a  convertir la tierra en un mundo en que todos viviremos como hermanos, en que no  existirá el sufrimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El hecho de afrontar las consecuencias  del mal que hacemos, no significa que Dios nos odia y nos castiga por ello, sino  que debemos mentalizarnos de que debemos cambiar de conducta, para que podamos  comprender la necesidad que tenemos de vivir como hijos de nuestro Santo Padre,  como hermanos que comparten una misma fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Una voz clama: «En el desierto&lt;BR&gt;abrid camino a  Yahveh,&lt;BR&gt;trazad en la estepa una calzada recta&lt;BR&gt;a nuestro Dios.&lt;BR&gt;Que todo  valle sea elevado,&lt;BR&gt;y todo monte y cerro rebajado;&lt;BR&gt;vuélvase lo escabroso  llano,&lt;BR&gt;y las breñas planicie.&lt;BR&gt;Se revelará la gloria de Yahveh,&lt;BR&gt;y toda  criatura a una la verá.&lt;BR&gt;Pues la boca de Yahveh ha hablado."" (IS. 40,  3-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque el texto que estamos  considerando constituye un anuncio de la misión que llevó a cabo San Juan el  Bautista, y, -al mismo tiempo-, concluye siendo un anuncio -o profecía- de la  completa conclusión de la instauración del Reino de Dios entre nosotros, podemos  aplicárnoslo, a nuestra vida de cristianos comprometidos, con el cumplimiento de  la voluntad de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Dónde nos dice el Profeta que tenemos  que abrirle camino a Dios? Durante las semanas del tiempo de Cuaresma, vivimos  una experiencia que conocemos con el nombre de "desierto", que nos ayuda a  concienciarnos de que somos inferiores a Dios, a quien aprendemos a buscar, en  la medida que nos concienciamos de que lo amamos y necesitamos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Vivimos en un mundo marcado por la  prisa, el ruido, y el alejamiento de los hombres de Dios. Los cristianos creemos  que, si vivimos lejos de Dios, nuestra vida es un desierto, en el sentido de  que, la esperanza en el cumplimiento de las promesas divinas, nos concede una  felicidad, que no está relacionada con los bienes materiales que podamos  acumular, ni con nuestra vivencia de los placeres terrenales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No toda la humanidad puede disfrutar  de abundantes bienes materiales y de placeres. Quienes sufren, y por ello nunca  salen de su desierto interior, tienen muchas probabilidades de conocer y amar a  Dios, así pues, esta es la causa por la que debemos dedicarle grandes esfuerzos  a la evangelización de los tales, pues ellos también forman parte de la  Jerusalén celestial, -los hijos de Dios-, a quienes, en el inicio de la primera  lectura de la Eucaristía de este Domingo II de Adviento, Isaías nos ha pedido  que los consolemos de sus aflicciones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo podemos abrirle camino al Señor  en nuestro medio social? Ojalá las buenas obras que han llevado a cabo los  cristianos a lo largo de sus veinte siglos de historia, fueran tan conocidas  como los pecados que han cometido muchos de ellos. Tenemos una imagen muy  negativa en el mundo por culpa de cristianos ambiciosos que han hecho de todo  menos amoldarse al cumplimiento de la voluntad de Dios. Esta es la causa por la  que se nos tiene un gran recelo, pero no por ello estamos totalmente impedidos,  para abrirle camino al Señor en el mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Trazad en la estepa una calzada recta  a nuestro Dios", -nos dice Isaías-. Tracemos un camino para que nuestros  prójimos los hombres se acerquen a Dios, que no sea pendiente para que puedan  recorrerlo, y que sea recto, fácil de recorrer, que no tenga obstáculos que  impidan que se acerquen a nuestro Creador, aquellos a quienes pretendemos  evangelizar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Preparémonos para contestar las  preguntas que, por no haber sido respondidas en base a las necesidades de los  hombres, impiden que los tales se acerquen a nuestro Creador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Que todo valle sea elevado", -nos  dice el Profeta-. Los que no tienen voz, los que no pueden manifestarse, y todo  lo tienen perdido en este mundo, porque no pueden vivir en conformidad con la  Ley de su Dios, y se les castiga por ser cristianos, pueden aplicarse las  siguientes palabras de nuestro Salvador:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "«Pero muchos primeros serán últimos y  muchos últimos, primeros.»" (MT. 19, 30).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nos es necesario prescindir del  excesivo orgullo que puede impedirnos amar tanto a Dios como a nuestros prójimos  los hombres. Este es el significado de las expresiones referentes a que los  montes sean allanados, y a que las breñas se vuelvan planicies.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Jesucristo concluya la plena  instauración del Reino de Dios entre nosotros, se nos revelará su gloria, y  todos seremos testigos del amor y poder del Dios Uno y Trino, pues esto es lo  que ha prometido la boca de Yahveh, y en ello se cifra nuestra esperanza  cristiana.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El siguiente extracto del texto de  Isaías que vamos a meditar, fue aplicable a San Juan el Bautista y a nuestro  Señor, pero también se puede decir que se refiere simbólicamente a nosotros,  porque tenemos la posibilidad de ser predicadores del Evangelio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Súbete a un alto monte,&lt;BR&gt;alegre mensajero para  Sión;&lt;BR&gt;clama con voz poderosa,&lt;BR&gt;alegre mensajero para Jerusalén,&lt;BR&gt;clama  sin miedo.&lt;BR&gt;Di a las ciudades de Judá:&lt;BR&gt;«Ahí está vuestro Dios.»" (IS. 40,  9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El hecho de predicar el Evangelio  desde un monte, con una voz potente cuyo mensaje el eco lleve por los montes, me  sugiere la posibilidad que tenemos de poner los medios de comunicación que estén  a nuestro alcance, al servicio del anuncio del Evangelio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si allanamos los montes de la soberbia  humana, podremos predicar el Evangelio desde los lugares, medios de comunicación  y situaciones, que requieran de buenos predicadores, que sean aptos para cumplir  la voluntad de nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías nos habla de un predicador que  es "alegre mensajero para Sión". Mucha gente no cree en Dios por causa de la  mala impresión que le damos los cristianos. Es verdad que el bien que hacen  muchos cristianos es ocultado por los pecados de otros creyentes, pero hemos de  tener en cuenta que, para que el mundo sienta deseos de cristianizarse, nosotros  tenemos que demostrarle que Dios existe, y que es posible vivir formando parte  de su familia, esforzándonos por ayudar a concluir la plena instauración de su  Reino de amor y paz en el mundo. Un cristiano que cumple la voluntad de Dios por  compromiso, por miedo a condenarse o de mala gana, no es un buen ejemplo, ni  para sí mismo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No debemos predicar con voz tímida,  sino con una voz poderosa, demostrando la firmeza que caracteriza nuestra  convicción cristiana. Imaginaos a un vendedor intentando convencer a sus  clientes de que el producto que vende carece de calidad. De la misma manera que  tal vendedor fracasaría en su intento de ganarse el pan, así fracasan  espiritualmente, los cristianos que tienen una fe débil, y no se esfuerzan, ni  por mantenerla, ni por aumentarla.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Digámosle al mundo sin miedo: "Ahí  está vuestro Dios". Si predicamos cambiando nuestra fe firme por el miedo al que  dirán, a cómo reaccionarán nuestros oyentes -o lectores- al vernos predicar, y a  lo que pensarán de nosotros aquellos de nuestros familiares y amigos que no  quieren que seamos cristianos, difícilmente podremos hacer un trabajo útil en la  viña del Señor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios es celoso. Dios no acepta que le  tributemos el culto que El solo merece a nadie ni a nada que pueda sustituirlo,  ni a nuestros respetos humanos. Dios quiere ser todo en nosotros, porque, su  conocimiento y aceptación, constituyen el único camino, que, al ser recorrido,  nos lleva a alcanzar la plenitud de la felicidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Ahí viene el Señor Yahveh con poder,&lt;BR&gt;y su brazo  lo sojuzga todo.&lt;BR&gt;Ved que su salario lo acompaña,&lt;BR&gt;y su paga le precede"  (IS. 40, 10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si somos predicadores carentes de  miedo, podremos decirle al mundo que esperamos el día que Dios venga a nuestro  encuentro, y concluya la instauración de su Reino entre nosotros. Hace falta  mucho valor para anunciarle al mundo que Dios va a venir a nuestro encuentro,  pero ello va a suceder, porque, nuestro Padre común, no puede  mentir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios viene acompañado del salario de  la salvación con que premiará a sus fieles hijos, y con la paga correspondiente  a todos los hombres de todos los tiempos, que será dependiente de la fe que  hayan depositado en El, y de las obras que hayan llevado a cabo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Como pastor pastorea su rebaño:&lt;BR&gt;recoge en  brazos los corderitos,&lt;BR&gt;en el seno los lleva,&lt;BR&gt;y trata con cuidado a las  paridas" (IS. 40, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es cierto que Dios nos hará justicia  cuando se nos manifieste, y que nos compensará según la fe que tenemos en El y  las obras que hayamos hecho durante nuestra vida, pero no debemos tenerle miedo  al día de la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo para juzgarnos, porque  el Dios Uno y Trino es el Dios del amor, que tiene especial predilección por los  pobres, los enfermos, los débiles y los desamparados, a quienes, aunque no los  libra del sufrimiento en muchas ocasiones, porque tienen que recorrer esa vía de  purificación y santificación, los colmará de bendiciones, y los hará  inmensamente felices.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Comentario del Salmo responsorial  (SAL. 84, 9ab-10. 11-12. 13-14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Después de meditar y comprender el  mensaje de la primera lectura correspondiente a la celebración eucarística del  Domingo II de Adviento, nos disponemos a orar, y nos valemos para ello del Salmo  responsorial, correspondiente a la citada celebración.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Voy a escuchar de qué habla Dios.&lt;BR&gt;Sí, Yahveh  habla de paz&lt;BR&gt;para su pueblo y para sus amigos,&lt;BR&gt;con tal que a su torpeza no  retornen" (SAL. 84, 9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Vivimos escuchando de qué nos habla  Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Vivimos cumpliendo la voluntad de  nuestro Padre común?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Aceptamos y predicamos la paz de la  que nos habla el Señor en los cuatro Evangelios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Somos miembros del pueblo de los  hijos -y por tanto amigos- de Dios, o, después de conocer al Padre, al Hijo y al  Espíritu Santo, retornaremos a nuestra condición de hombres y mujeres carentes  de esperanza cristiana?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Escuchad de que habla el Señor los  pobres, porque, si lo acogéis en vuestro corazón, aunque tengáis que sufrir, El  os enriquecerá espiritualmente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Escuchad de qué habla Dios los que  estáis enfermos, y aceptadlo incondicionalmente, para que, la sabiduría que os  conceda, os haga soportable vuestro estado, y acreciente vuestra esperanza de  vivir en un mundo en que no existirá el sufrimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Escuchad de qué habla Dios quienes os  sentís solos, y aceptadlo sin imponerle condiciones, para que, tanto El como sus  hijos, sean la familia que os priven del aislamiento que padecéis.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Escuchad de qué habla Dios quienes  vivís alejados de vuestros familiares, y aceptadlo plenamente, porque el se os  hará el encontradizo, siendo Padre para fortaleceros, Madre para consolaros, y  Hermano, para haceros soportables vuestras cargas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Ya está cerca su salvación para quienes le  temen,&lt;BR&gt;y la gloria morará en nuestra tierra" (SAL. 84, 10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo podemos creer que la salvación  del Señor se nos acerca, si estamos rodeados de sufrimiento e  incomprensión?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo podemos creer que el Reino de  Dios será plenamente instaurado entre nosotros, si este hecho lleva miles de  años anunciándose, y aún no acontece?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la Carta bíblica a los Hebreos,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "No perdáis, pues, el ánimo. El premio  que os espera es grande. Pero es preciso que seáis constantes en el cumplimiento  de la voluntad de Dios, para que podáis alcanzar la promesa. Porque falta ya muy  poco; el que ha de venir vendrá sin retrasarse" (HEB. 10, 35-37).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Ya está cerca su salvación para  quienes le temen". ¿Nos es necesario tenerle miedo a Dios, para poder ser  salvos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El temor de Dios no está relacionado  con el miedo, pues es el respeto que le debemos al Dios Uno y  Trino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cumplamos la voluntad de Dios por amor  y respeto, tanto a El como a nuestros prójimos los hombres, e incluso a nosotros  mismos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "La gloria morará en nuestra tierra".  Seremos hijos de un mundo en que no existirá ningún tipo de sufrimiento. Es esta  la razón por la que leemos en la Profecía de Isaías:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Consumirá (eliminará Dios) a la muerte  definitivamente.&lt;BR&gt;Enjugará el Señor Yahveh&lt;BR&gt;las lágrimas de todos los  rostros,&lt;BR&gt;y quitará el oprobio de su pueblo&lt;BR&gt;de sobre toda la  tierra,&lt;BR&gt;porque Yahveh ha hablado (ha prometido salvaros, y lo hará).&lt;BR&gt;Se  dirá aquel día: «Ahí tenéis a nuestro Dios:&lt;BR&gt;esperamos que nos salve;&lt;BR&gt;éste  es Yahveh en quien esperábamos;&lt;BR&gt;nos regocijamos y nos alegramos&lt;BR&gt;por su  salvación.»" (IS. 25, 8-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Amor y verdad se han dado cita,&lt;BR&gt;justicia y paz  se abrazan" (SAL. 84, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Comprendemos la relación que hay entre  la verdad y el amor, pero, ¿son compatibles el amor y la justicia? Nuestro Santo  Padre es amor y justicia. La vivencia de las consecuencias de nuestros pecados,  tiene el doble propósito de purificarnos y santificarnos, para que seamos aptos  para vivir en la presencia de nuestro Padre común, quien, si le amamos, y  hacemos el bien, nos concederá la plenitud de la vida y la dicha, sin aplicarnos  la justicia que merece la maldad del pecado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"La verdad brotará de la tierra,&lt;BR&gt;y de los cielos  se asomará la justicia" (SAL. 84, 12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quienes tenemos tantas dificultades  para predicar la verdad de Dios, porque la misma es rechazada en nuestro entorno  social, nos llenamos de gozo, al recordar que la verdad brotará de la tierra.  Esperamos con gozo el día en que Dios mismo concluirá nuestro crecimiento  espiritual.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quienes sufren, al ver que la justicia  divina se ejecuta desde el cielo sobre quienes les han hecho sufrir, se  alegrarán, pero no lo harán por la dicha de ver sufrir a sus enemigos, sino que  lo harán, al comprobar que Dios existe, y se compadece de ellos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El mismo Yahveh dará la dicha,&lt;BR&gt;y nuestra tierra  su cosecha dará" (SAL. 84, 13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Algún día seremos plenamente felices,  y sabremos que nuestra dicha no proviene de ninguna ideología en concreto, sino  de las tres Personas que más nos aman.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Nuestra tierra su cosecha dará".  Cuando Dios concluya la instauración de su Reino entre nosotros, no existirá  ningún motivo que sea para nosotros motivo de sufrimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"La justicia marchará delante de él,&lt;BR&gt;y con sus  pasos trazará un camino" (SAL. 84, 14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los hebreos que tanto sufrieron cuando  fueron conquistados, dominados e incluso deportados a otros países, mantuvieron  su fe viva en muchas ocasiones, esperando que Dios se les manifestara,  ejecutando su justicia, contra quienes los esclavizaban.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si creemos que Dios vendrá precedido  por su justicia, comprenderemos que, cuando extermine la soberbia de la  humanidad, será posible que vivamos en un mundo en que todos seamos  hermanos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Comentario de la segunda lectura (2  PE. 3, 8-14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mientras que Dios cuenta con la  eternidad para llevar a cabo el cumplimiento de su designio salvífico sobre sus  hijos, nosotros, al vivir un número de años reducido, somos impacientes, y, al  ver que tarda miles de años en cumplir la promesa de conducirnos a su presencia,  perdemos la esperanza muchas veces.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Entre los primeros cristianos, se  extendió la creencia de que estaba por acontecer la Parusía de Nuestro Señor.  Algunas décadas después de que los Apóstoles de Nuestro Salvador fundaran la  Iglesia, al ver que no se cumplía la promesa de la que nuestra fe es objeto,  muchos cristianos dejaron de creer en Jesús. Por su parte, San Pedro, que tenía  el don de examinar las Escrituras en su conjunto y los signos de los tiempos,  les escribió a sus lectores:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "De cualquier modo, queridos hermanos,  hay una cosa que no debéis olvidar: que, para el Señor, un día es como mil años,  y mil años como un día. No es que el Señor se retrase en cumplir lo prometido,  como algunos piensan; es que tiene paciencia con vosotros, y no quiere que  ninguno se pierda, sino que todos se conviertan" (2 PE. 3, 8-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si el Señor tarda en conducirnos a su  presencia, en vez de pensar que nuestra fe es una vana ilusión, aprovechemos  este tiempo de gracia y salvación para crecer espiritualmente, estudiando la  Palabra de Dios, cumpliendo la voluntad de nuestro Santo Padre, y pidiéndole al  Todopoderoso que nos santifique, por medio de la oración.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Apliquémonos los siguientes consejos  que San Pablo les escribió a los cristianos de la iglesia que fundó en  Tesalónica:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Hermanos, os recomendamos finalmente  que corrijáis a los indisciplinados , animéis a los tímidos y sostengáis a los  débiles, teniendo paciencia con todos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mirad que nadie devuelva mal por mal;  al contrario, buscad siempre hacer el bien entre vosotros y con  todos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estad siempre alegres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No ceséis de orar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Manteneos en constante acción de  gracias, porque esto es lo que Dios quiere de vosotros en Cristo  Jesús.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No apaguéis la fuerza del Espíritu ni  despreciéis los dones proféticos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Examinadlo todo y quedaos con lo  bueno.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Evitad toda clase de mal.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que el Dios de la paz os haga llevar  una vida de consagración más auténtica cada día, de modo que todo vuestro ser  -espíritu, alma y cuerpo- permanezca sin tacha para el día en que se manifieste  nuestro Señor Jesucristo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quien os llama es fiel y cumplirá su  palabra" (1 TES: 5, 14-24).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los símbolos bíblicos con que se  describe el fin del mundo, no deben ser interpretados literalmente, para no ser  tenidos como la contradicción de Dios, pues, ¿por qué debe querer destruir  nuestro Santo Padre el mundo que creó para que sus hijos fueran  santificados?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el texto que nos ocupa, tales  símbolos significan que el mundo será transformado, para que pueda ser el Reino  de Dios, es decir, cuando nos amoldemos al cumplimiento de la voluntad de  nuestro Santo Padre, estaremos preparados para habitar en su Reino de amor y  paz.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pero el día del Señor vendrá como un  ladrón. Entonces los cielos se derrumbarán con estrépito, los elementos del  mundo quedarán pulverizados por el fuego (símbolo de purificación del pecado) y  desaparecerá la tierra con cuanto hay en ella (esto indica que Dios hará nuevas  todas las cosas, es decir, que transformará nuestra espiritualidad). Si, pues,  todo esto ha de ser aniquilado, ¿qué vida tan entregada a Dios y tan fiel debe  ser la vuestra, mientras esperáis y aceleráis la venida del día de Dios? Ese día  en que los cielos arderán y se desintegrarán, y en que los elementos del mundo  se derretirán consumidos por el fuego" (2 PE. 3, 10-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El día del Señor vendrá  repentinamente, igual que un ladrón sorprende momentáneamente a su víctima. Dios  no quiere que nos sea revelada la fecha en que va a concluir la instauración  plena de su Reino entre nosotros, para que nos probemos la sinceridad con que  nos acercamos a El.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si supiéramos que faltan pocos días  para que Dios venga a nuestro encuentro, actuaríamos como lo hacen los Santos,  pero podría suceder que no nos impulsara la fe a hacer el bien, sino el temor a  la condenación eterna. Si no sabemos cuándo va a cumplir Dios la promesa de  conducirnos a su presencia, podrá probar mejor la fe que tenemos en El, y  nuestra bondad, porque, al no saber cuándo vendrá a nuestro encuentro, tendremos  que comprobar si hacemos el bien por rutina, por obligación ante el miedo de ser  condenados, o por amor, tanto a nuestro Padre común, como a nuestros prójimos  los hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si Dios va a salvar a la parte de la  humanidad que lo acepte, nosotros queremos ser miembros del pueblo redimido, y  por ello debemos vivir preparando nuestro encuentro con el Dios Uno y Trino y  sus Santos. San Pedro nos dice que, de alguna manera, si tenemos fe en Dios, y  hacemos el bien sin desanimarnos, nuestra conducta contribuirá a acelerar la  venida del Señor a nuestro encuentro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mientras que el mundo carece de  nuestra esperanza, "nosotros, -nos dice San Pedro-, sin embargo, confiados (en  el cumplimiento de) la promesa de Dios, esperamos unos cielos nuevos y una  tierra nueva que sean morada de rectitud. Por tanto, queridos hermanos, en  espera de tales acontecimientos, procurad ser amigos de Dios, limpios e  intachables" (2 PE. 3, 13-14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 4. Meditación del Evangelio (MC. 1,  1-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Principio de la buena noticia de  Jesucristo, el Hijo de Dios" (MC. 1, 1).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué es para nosotros el  Evangelio?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si consideramos, -tal como lo hizo San  Marcos en el tiempo en que fue colaborador de los Santos Pedro y Pablo-, que el  Evangelio es la Buena Noticia de Jesucristo, -nuestro Señor, el Hijo de Dios-,  ¿Por qué no nos dejamos interpelar por la Palabra de nuestro Santo  Padre?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá, el Domingo I de Adviento, al  iniciar un nuevo año litúrgico, hicimos el propósito de ser buenos cristianos,  pero, durante los días anteriores, al volver a nuestra vida ordinaria después de  concluir la celebración de la Eucaristía, quizá hemos vuelto a sumirnos en  nuestra rutina diaria, sin permitir que la gracia de Dios ilumine nuestra  cotidianeidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué nos impide ser mejores  cristianos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Le dedicamos tiempo a la  oración?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Leemos la Biblia diariamente,  meditando los textos que leemos pausadamente?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Compartimos nuestros conocimientos  bíblicos con nuestros familiares y amigos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Evangelio es un mensaje vivo, en el  sentido de que, por mucho que cambie el mundo, nunca dejará de ser actual, pero,  si no nos amoldamos al cumplimiento de la voluntad de nuestro Padre común, lo  convertiremos en una noticia carente de contenido útil, tanto para nosotros,  como para quienes podríamos ser un digno ejemplo de fe a seguir, para que  desearan vivir en la presencia de nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma manera que la actitud que  observan quienes son padres suele verse reflejada en sus descendientes, la  vivencia de nuestra fe, o bien hace que quienes nos conocen deseen conocer a  Dios, o que los tales rechacen nuestras creencias. Esta es la causa por la que  algunas religiones cristianas son muy exigentes con sus creyentes, hasta el  punto de obligarlos a vestirse determinados trajes, porque, un acto  insignificante de uno de los mismos, puede afectar a la imagen de esa religión,  por lo que puede debilitarse la fe de uno de sus miembros, y puede reducirse el  número de quienes aspiran a conocer la misma.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Recuerdo que la iglesia en la que  empecé a ejercer de catequista podía considerarse muerta. Cuando empecé a  trabajar en el citado templo, iban a Misa tres o cuatro señoras mayores, las  cuales, mientras que el sacerdote celebraba la Eucaristía, se pasaban el tiempo  bostezando, e incluso alguna de ellas llegó a dormirse en alguna  ocasión.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las iglesias a que asisto actualmente,  son muy participativas, e incluso existen distintos tipos de voluntariados,  -como Cáritas y una asociación para proteger a las mujeres que quieren abortar  por falta de recursos económicos para mantenerse a sus hijos y a ellas-, en las  cuales, sí que entran ganas de averiguar quién es el Dios que hace posible que  tanta gente ejercite su solidaridad a cambio de no percibir ningún beneficio  económico.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Marcos nos recuerda, en el  Evangelio de hoy, que, en la primera lectura que hemos meditado, se hace una  alusión, al cumplimiento de la misión profética, de San Juan el  Bautista.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Así está escrito en el libro del  profeta Isaías: Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el  camino. SE oye una voz: alguien grita en el desierto: ¡Preparad el camino del  Señor: abrid sendas rectas para él"" (MC. 1, 2-3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El texto que estamos recordando, nos  da la impresión de que consiste en una conversación mantenida entre nuestro  Santo Padre y Jesús, quien recibe con alegría el mensaje de nuestro Creador  celestial: "Yo envío delante de ti mi mensajero para que te prepare el  camino".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma manera que San Juan el  Bautista fue una gran ayuda para Jesús, nosotros también podemos ayudar a  nuestro Señor, ora predicando el Evangelio, ora dando ejemplo de nuestra fe  orando y haciendo el bien, para contribuir a la rápida instauración del Reino de  Dios entre nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Juan el Bautista se presentó en el  desierto bautizando a la gente. Proclamaba que la conversión es necesaria para  recibir el perdón de los pecados" (MC. 1, 4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Iglesia no les exige a quienes se  bautizan que tengan un amplio conocimiento de la Biblia ni de los documentos en  que se describe cómo ha de ser la vivencia de la fe que profesamos, pues, aunque  los tales, después de ser bautizados, pueden optar a mejorar su formación, e  incluso a servir a la Iglesia, lo primero que se desea para ellos, es que formen  parte de la familia de Dios, que puedan tener el gozo de saber que están en la  lista de los que han sido redimidos por la Pasión, muerte y Resurrección de  nuestro Salvador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Nuestro Señor vinculó el perdón de  los pecados a la fe y al Bautismo: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena  Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará" (MC. 16,  15-16). El Bautismo es el primero y principal sacramento del perdón de los  pecados porque nos une a Cristo muerto por nuestros pecados y resucitado para  nuestra justificación (CF. RM. 4, 25), a fin de que "vivamos también una vida  nueva" (RM. 6, 4)" (CIC. 977).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si no nos convertimos al Señor, si no  somos conscientes del mal que hemos hecho, y no nos arrepentimos de haber  actuado en contra del cumplimiento de la voluntad de Dios, no se nos pueden  perdonar los pecados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Convertirnos es cambiar nuestra forma  de pensar y actuar, por la manera de pensar y proceder de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Intentemos actuar siempre como lo  haría Dios, y abstengámonos de proceder a nuestra manera.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tratemos a nuestros prójimos, no sólo  como lo haría Dios en nuestro lugar, sino como si los tales fueran nuestro Padre  común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Adviento es un tiempo propicio para  que vuelvan a la Iglesia quienes se han separado de la institución de Cristo por  cualquier causa, por consiguiente, en el Catecismo de la Iglesia Católica,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Ahora bien, la llamada de Cristo a la  conversión sigue resonando en la vida de los cristianos. Esta segunda conversión  es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia que "recibe en su propio seno a  los pecadores" y que siendo "santa al mismo tiempo que necesitada de  purificación constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación" (LG 8)"  (CF: CIC. 1428).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Merece la pena detenernos a meditar el  texto del Catecismo Mayor que hemos recordado, pues son muy significativas para  los católicos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "La llamada de Cristo a la conversión  sigue resonando en la vida de los cristianos". Dios nunca se cansa de llamarnos,  a través de las circunstancias de nuestra vida ordinaria, la lectura de la  Biblia, las celebraciones eclesiásticas, la naturaleza... A pesar de ello,  nosotros no siempre estamos dispuestos a convertirnos al Evangelio, -es decir,  nos es muy difícil cambiar nuestra forma de ser, por la forma de ser del Dios  Uno y Trino-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aun cuando tenemos el deseo de ser  como Dios, este hecho es muy difícil de ser llevado a cabo por nosotros. San  Pablo, -quien es un gran ejemplo de fe a imitar para nosotros-, a pesar de que  tenía un gran deseo de ser Santo, como humano que era, cometía errores, así  pues, esta es la causa por la que les escribió a los cristianos de  Roma:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Realmente, no acabo de entender lo  que me pasa: quisiera hacer lo que me agrada (quisiera ser un perfecto cumplidor  de la voluntad de Dios), pero hago lo que detesto (caigo en el error y el pecado  con demasiada facilidad)" (ROM. 7, 15).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Tenemos el mismo problema que tenía  San Pablo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Queremos ser fuertes ante la visión  de la adversidad que caracteriza nuestra vida, y perdemos la fuerza y el ánimo  que nos son necesarios para vivir fácilmente?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Nos falta coraje para declararnos  como cristianos ante nuestros familiares y amigos que rechazan la fe que  profesamos, y al mismo tiempo nos sentimos mal por ser tan  cobardes?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El hecho de no superar la adversidad,  no significa que somos pecadores, sino que tenemos que aumentar nuestro  conocimiento de Dios, para que El fortalezca la fe que tenemos, porque aún es  débil e inconstante.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si no nos sentimos fuertes para  proclamar a los cuatro vientos que somos cristianos, ello nos sucede porque  apenas tenemos fe. Recordemos el coraje con que San Pablo, entre dificultades y  enfermedades, era un arduo defensor de su fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Estamos seguros, además, de que todo  se encamina al bien de los que aman a Dios, de los que han sido elegidos  conforme a su designio. A quienes Dios conoció de antemano, los destinó  igualmente, desde un principio (desde antes de crear el mundo), a reproducir en  ellos mismos los rasgos de su Hijo, de modo que él fuese el primogénito entre  muchos hermanos. Y a quienes Dios destinó desde un principio, también los llamó,  los restableció en su amistad y los hizo partícipes de su gloria (gloria que  experimentaremos cuando Jesús concluya la plena instauración de su Reino entre  nosotros). ¿Qué añadir a todo esto? Si Dios está a nuestro favor, ¿quién podrá  estar contra nosotros? Si, lejos de escatimar a su propio Hijo, lo entregó a la  muerte por nosotros, ¿cómo no habrá de darnos con él todas las cosas?" (ROM. 8,  28-32).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La primera vez que San Pablo estuvo  preso, los cristianos de Filipo le enviaron un generoso donativo, para que  pudiera vivir dignamente. Nuestro Apóstol, en agradecimiento a tan generoso  gesto, les escribió una carta a los citados cristianos, en que, hablándoles de  su adversidad, -pues temía por su vida-, les dijo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Sé que, gracias a vuestras oraciones  y a la ayuda del Espíritu de Jesucristo, todo (lo que me suceda) contribuirá a  mi salvación. Así lo espero ardientemente, seguro de no quedar defraudado y de  que en todo momento, tanto si estoy vivo como si estoy muerto, Cristo  manifestará su gloria en mi persona... Tengo la experiencia de pobreza y de  riqueza. Estoy perfectamente entrenado para todo: lo mismo para estar harto que  para pasar hambre, para nadar en la abundancia que para vivir con estrecheces.  De toda suerte de pruebas puedo salir airoso, porque Cristo me da las fuerzas"  (FLP. 1, 19-20. 4, 12-13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo nos invita a vivir como  deben hacerlo quienes están seguros de que Dios cumplirá la promesa de  salvarnos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¡Habéis resucitado con Cristo!  Orientad, pues, vuestra vida hacia el cielo, donde está Cristo sentado al lado  de Dios, en el lugar de honor. Poned el corazón en las realidades celestiales y  no en las de la tierra (convertíos a Dios, y no os amoldéis a las creencias  contrarias al cumplimiento de su voluntad). Muertos al mundo, vuestra vida está  escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vida vuestra, se manifieste,  también vosotros apareceréis, junto a él, llenos de gloria... En fin, cuanto  hagáis o digáis, hacedlo en nombre de Jesús, el Señor, dando gracias a Dios  Padre por medio de él" (COL. 3, 1-4. 17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "De toda la región de Judea y todos  los habitantes salían a escucharle. Confesaban sus pecados y Juan los bautizaba  en el Jordán" (MC. 1, 5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Estamos dispuestos a escuchar y  aceptar la Palabra de Dios, para hacer del cumplimiento de la voluntad de  nuestro Santo Padre, la principal meta de nuestra vida?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Con respecto al Sacramento de la  Penitencia, San Pablo, nos instruye:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y todo proviene de Dios, que nos  reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación.  Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en  cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra  de la reconciliación. Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara  por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con  Dios!" (2 COR. 5, 18-20).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Comprendo la dificultad que podemos  tener al confesarnos ante un sacerdote desconocido, sobre todo cuando los  pecados que nos alejan de Dios son graves o vergonzosos. Les compete a los  sacerdotes ser receptivos y comprensivos con los confesandos, pasar horas en el  confesionario aunque no se les acerque nadie aunque sólo sea para que la gente  sepa que los tiene a su disposición, administrar este Sacramento debidamente, y  recurrir a un factor que puede ser muy atractivo para los confesandos, que es  utilizar la confesión como si fuera una especie de terapia, porque, cuanto mayor  es la paz de nuestra alma, somos más receptivos a experimentar el perdón divino,  que cuando estamos preocupados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Creo que todos los predicadores que  hemos sido aceptados por nuestros oyentes -y/o lectores-, tenemos la experiencia  de que se nos ha acercado gente que necesita ser escuchada, que, aunque carece  de nuestra fe, y no desea tenerla, necesita ser consolada. Nos compete a los  predicadores, -especialmente a los sacerdotes-, abarcar todo el saber divino y  humano que nos sea posible, para intentar hacer felices a quienes se nos acercan  durante todo el año, pero lo hacen mucho más en los tiempos litúrgicos fuertes,  tales como Navidad y Semana Santa.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Juan iba vestido de pelo de camello,  llevaba un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y  lo que proclamaba era esto: -Después de mí viene uno que es más poderoso que yo.  Yo ni siquiera soy digno de agacharme para desatar las correas de sus sandalias"  (MC. 1, 6-7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan el Bautista se formó  espiritualmente entre los esenios, que constituían una secta eremítica, cuyos  miembros vivían aislados del mundo, para no contagiarse del apego de los hombres  al pecado, que, con tal de acelerar la venida del Mesías al mundo, vivían  castamente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A pesar de que, al formar parte de  dicha secta, San Juan tenía prohibido el hecho de relacionarse con quienes no  formaban parte de su comunidad, obedeció la llamada que Dios le hizo para que  preparara a sus hermanos de raza a recibir a Jesús, aunque continuó viviendo  apartado del mundo, por lo que sus oyentes tenían que buscarlo en determinados  lugares, de manera que se diferenció de Jesús, porque nuestro Señor, además de  ser buscado por la gente, iba al encuentro de quienes querían conocer su  Evangelio.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Creo que no existe ni una sola  religión, que, a lo largo de su historia, no haya tenido líderes espirituales,  que no hayan sido amantes de la obtención de títulos, que hayan hecho que los  tales hayan tenido la categoría de personalidades importantes. A pesar de este  hecho, en el Evangelio de hoy, San Juan el Bautista aparece como un predicador  humilde, reconociendo que Jesucristo es superior a El. Esta es la razón por la  que, el citado profeta, dijo en cierta ocasión, refiriéndose a nuestro  Salvador:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El debe desempeñar su papel, cada vez  más importante; yo, en cambio, he de ir quedando en la sombra" (JN. 3,  30).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Somos capaces de adaptarnos al  cumplimiento de la voluntad de Dios, anulando todo lo que puede impedir que nos  relacionemos más y mejor de lo que lo hacemos actualmente con nuestro Padre  común?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el caso de que trabajemos para el  Señor, ¿lo hacemos gratuitamente, con la pretensión de cumplir la voluntad del  Dios Uno y Trino, o buscando satisfacer nuestros intereses  personales?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Yo os he bautizado con agua, pero él  os bautizará con Espíritu Santo" (MC. 1, 8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mientras que el bautismo de San Juan  era simbólico, el Bautismo de Jesucristo tiene&amp;nbsp; la cualidad de hacernos  hijos del Dios del amor, a quien sean la gloria y la alabanza de sus fieles  hijos, por los siglos de los siglos. Amén.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo Pérez&lt;BR&gt;&lt;A  href="mailto:joseportilloperez@gmail.com"&gt;joseportilloperez@gmail.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;A  href="http://trigodedios.blogia.com"&gt;http://trigodedios.blogia.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;).&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-833001049811209995?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/833001049811209995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/domingo-ii-de-adviento-del-ciclo-b.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/833001049811209995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/833001049811209995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/domingo-ii-de-adviento-del-ciclo-b.html' title='Domingo II de Adviento del ciclo B. Meditación de las lecturas de la Misa.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-2873943721922051659</id><published>2011-12-03T13:37:00.001+01:00</published><updated>2011-12-03T13:37:14.668+01:00</updated><title type='text'>Domingo I de Adviento del ciclo B. Meditación de las lecturas de la Misa.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 27/11/2011, Domingo I de  Adviento del ciclo B.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Somos peregrinos que caminan hacia un  mundo de amor y justicia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. Meditación de la primera lectura  (IS. 63, 16b-17. 19b; 64, 2-7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;Los cristianos creemos que existe un Dios que se  compadece de nosotros a pesar de que la visión que tenemos a veces de las  vicisitudes que podemos vivir en ciertas ocasiones suele llevarnos a creer que  nos ha desamparado, de quien sabemos, -por la fe que nos caracteriza-, que es  nuestro Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Todos los años, el Domingo I del  tiempo de Adviento, la Liturgia de la Iglesia Católica nos recuerda que, el Dios  en quien creemos, vendrá algún día a nuestro encuentro, y concluirá la  instauración de su Reino entre nosotros. Por la fe que nos caracteriza, sabemos  que el Reino de Dios no es un reinado humano, en el sentido de que no abarca un  territorio determinado, pues el mismo es espiritual, y está constituido por los  hijos del Dios Todopoderoso.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En virtud del bien que nos ha hecho  nuestro Santo Padre celestial al redimirnos por medio de su Hijo Jesucristo,  leemos en la primera lectura de hoy:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Tú, Yahveh, eres nuestro Padre,&lt;BR&gt;tu nombre es el  que nos rescata desde siempre" (IS. 63, 16b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios es nuestro Padre, y, si creemos  en El, la experiencia vital que adquirimos, consiste en que nuestro Protector  celestial, nos consuela en el sufrimiento, nos ayuda a solventar nuestros  problemas o nos hace posible el hecho de soportarlos, y purifica nuestro  corazón, para que, al vencer las tentaciones de pecar, y al corregir el mal que  hemos hecho a base de hacer el bien, concluya el proceso de nuestra  santificación, el cual es indispensable, para que podamos vivir en la presencia  de nuestro Padre común, cuando concluya la plena instauración de su Reino entre  nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¿Por qué nos dejaste errar, Yahveh,  fuera de tus caminos,&lt;BR&gt;endurecerse nuestros corazones lejos de tu temor?" (IS.  63, 17a).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tenemos necesidad de conocer a Dios  porque El nos ha creado para que seamos plenamente felices viviendo en su  presencia. Aunque no conocemos plenamente a nuestro Creador celestial, pensamos  que no nos es posible alcanzar la plenitud de la dicha sin adquirir el  conocimiento de nuestro Santo Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No podemos ser plenamente felices,  porque, el mundo en que vivimos, está marcado por el mal y el sufrimiento. La  pregunta del libro de Isaías que acabamos de recordar, puede interpretarse de la  siguiente forma:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre Santo, si creaste un mundo  perfecto con la intención de que fuéramos dichosos -o bienaventurados- viviendo  en tu presencia, ¿Por qué nos hiciste totalmente libres, si, al conocer la  historia de la humanidad antes de que aconteciera, sabías que nos íbamos a dejar  seducir, tanto por el pecado, como por la impotencia, al creer que somos  incapaces de superar el sufrimiento?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios nos creó libres sabiendo que le  íbamos a fallar, porque no quiere que sus hijos seamos sus esclavos, sino que lo  adoremos libremente, si esa es nuestra voluntad. Nosotros, al tener el deseo de  permanecer unidos a nuestro Padre común, nos aplicamos el siguiente consejo del  primer Obispo de la Iglesia madre de Jerusalén:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Acercaos a Dios, y Dios se acercará a  vosotros. ¡Limpiad vuestras manos, pecadores! ¡Purificad vuestros corazones los  que os portáis con doblez!" (ST. 4, 8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Vuélvete, por amor de tus  siervos,&lt;BR&gt;por las tribus de tu heredad" (IS. 63, 17b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A pesar de que no siempre somos  capaces -o no queremos- actuar como deben hacerlo los buenos hijos de Dios,  existe en nosotros un deseo de alcanzar la santidad, que tiene que ser  acrecentado por medio del estudio de la Biblia y de los documentos de la  Iglesia, el ejercicio de la caridad y la práctica de la oración, para que, al  ver que queremos permanecerle fieles, Dios siga santificándonos por medio de  nuestras vivencias ordinarias, y así podamos percatarnos de que nuestro Santo  Padre nunca nos ha desamparado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Vuélvete, por amor de tus siervos",  le decimos a Dios en oración, al meditar el texto del Profeta Isaías que estamos  recordando. El Adviento es un tiempo en que la Iglesia nos invita a volvernos -o  convertirnos- a Dios, pues, de la misma manera que muchos hijos imitan las  virtudes de sus padres, debemos revestirnos de los dones y virtudes de nuestro  Creador, quien es el "Sumo Bien".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Adviento es como una carretera con  dos direcciones, pues, si nosotros buscamos a Dios por medio del estudio y de  nuestras vivencias ordinarias, Dios también vendrá a nuestro encuentro  espiritualmente cuando menos lo esperemos, de la misma&amp;nbsp; forma que lo hará  cuando la tierra sea su Reino.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Somos desde antiguo gente a la que no  gobiernas,&lt;BR&gt;&amp;nbsp;no se nos llama por tu nombre" (IS. 63, 19a).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;Es evidente que vivimos lejos de Dios, porque  ignoramos su voluntad y su Palabra, y, si le conocemos, no nos adaptamos  totalmente al cumplimiento de sus Mandamientos, los cuales tienen la pretensión  de contribuir a nuestra santificación. Isaías nos recuerda en el texto de su  Profecía que estamos considerando que no se nos llama por el Nombre de Dios.  ¿Qué significa este hecho?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para los hebreos, el hecho de saber el  nombre de una persona, significaba conocer plenamente a la misma, e incluso  ejercer poder sobre ella. El hecho de conocer el Nombre de Dios, -Yahveh-,  significa que tenemos el deseo de adaptarnos totalmente al cumplimiento de su  voluntad, para que así El concluya nuestra santificación, y seamos aptos para  vivir en su presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Ah si rompieses los cielos y  descendieses&lt;BR&gt;-ante tu faz los montes se derretirían" (IS. 63,  19b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchos son los que dicen que no creen  en Dios porque no le han visto hacer milagros. Es cierto que si nos percatáramos  de que Dios hace milagros entre nosotros, tendríamos más facilidad para creer en  El, pero, ¿son los milagros pruebas lo suficientemente fiables para que todos  creamos en nuestro Padre común? Recordemos que, cuando Jesús vivió en Palestina  predicando el Evangelio, hizo muchos milagros, y muchos de sus hermanos de raza  no creyeron en El.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué necesitamos que Dios rompa  los cielos y rasgue los montes para que el miedo a su cólera nos haga creer en  El?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Acerquémonos a Dios aprovechándonos de  que estamos en el tiempo en que nuestro Santo Padre nos sigue repartiendo sin  tacañería sus dones y virtudes para que podamos conocerlo. No esperemos que  llegue el momento en que tengamos tiempo para creer en Dios, porque el mismo  llegará en el momento que le abramos el corazón a nuestro Santo Padre, así pues,  apliquémonos las siguientes palabras de San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y como cooperadores suyos (de Dios)  que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Pues dice  él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad  ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación" (2 COR. 6,  1-2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Como prende el fuego en la hojarasca,&lt;BR&gt;como el  fuego hace hervir al agua-&lt;BR&gt;para dar a conocer tu nombre a tus  adversarios,&lt;BR&gt;y hacer temblar a las naciones ante ti,&lt;BR&gt;haciendo tú cosas  terribles, inesperadas.&lt;BR&gt;(Tú descendiste: ante tu faz, los montes  se&lt;BR&gt;derretirán.)" (IS. 64, 1-2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que los hebreos, en varias  ocasiones a lo largo de su historia, tuvieron que sobrevivir a periodos de  sublevación a diferentes países extranjeros, llegó el tiempo en que sintieron  que los tales eran inferiores a ellos, porque tenían el gozo de ser la propiedad  exclusiva del Dios verdadero, quien les había concedido el don de que formaran  parte de su heredad. El hecho de que los hebreos concluyeran un periodo de  sumisión a algún país extranjero y volvieran a ser libres en su tierra, era para  ellos un símbolo de que Dios se les había manifestado, les había perdonado la  rebeldía que según su mentalidad les condujo a perder su naturaleza de hombres  libres, y les había devuelto el privilegio de vivir en la tierra que les  concedió para que la habitaran, cuando concluyeron sus cuarenta años de  peregrinación a través del desierto, después de&amp;nbsp; que recuperaran la  libertad, después de vivir como esclavos durante cuatrocientos treinta años en  Egipto.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No imitemos a los judíos cayendo en el  error de creer que somos superiores, tanto a nuestros hermanos cristianos  separados de la Iglesia, como a quienes carecen de nuestra fe, y a quienes hacen  el mal, dado que, por nuestra fe, -sin perjuicio de la necesaria aplicación de  la justicia humana cuando la misma sea requerida-, creemos que Dios es el único  que tiene potestad para juzgarnos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Nunca se oyó.&lt;BR&gt;no se oyó decir, ni se escuchó,  ni ojo vio&lt;BR&gt;a un Dios, sino a ti, que tal hiciese&lt;BR&gt;para el que espera en él"  (IS. 64, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que Yahveh es el único Dios  verdadero, jamás ha existido otra divinidad que haya favorecido tanto a sus  creyentes, como lo ha hecho nuestro Padre celestial con nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"TE haces encontradizo de quienes se alegran y  practican&lt;BR&gt;justicia&lt;BR&gt;y recuerdan tus caminos" (IS. 64, 4a).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la Biblia, el hecho de practicar la  justicia, no equivale exclusivamente a hacer el bien tal como nosotros lo  entendemos actualmente, pues también hace referencia al hecho de tener fe en  Dios. A la pregunta:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿A quiénes se les manifiesta  Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp; Isaías, responde: Dios se les manifiesta a  quienes practican la justicia, no por obligación, sino con la alegría  característica de tener el privilegio de hacer el bien, recordando -y aceptando-  así la invitación que Dios les hace de vincularse a El, en el camino de la  santificación de sus hijos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"He aquí que estuviste enojado,&lt;BR&gt;pero es que  fimos pecadores;&lt;BR&gt;estamos para siempre en tu camino y nos salvaremos" (IS. 64,  4b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los coetáneos del autor del texto que  estamos considerando, justificaban la deportación de los hebreos a Babilonia, en  razón de su rebeldía contra el cumplimiento de la voluntad de Yahveh. Una vez  que Dios les devolvió la libertad a sus hijos, estos fueron invitados a  permanecer en el camino del Señor, bajo la promesa de alcanzar la salvación  eterna.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá nosotros le imponemos a Dios  condiciones que queremos obligarle a cumplir a cambio de que creamos en El, pero  no es Yahveh el que tiene que adaptarse a nosotros, pues su bondad y justicia  nos superan, lo cual justifica que seamos nosotros quienes nos adaptemos al  cumplimiento de su voluntad, que consiste en que le aceptemos como  Padre.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Somos como impuros todos nosotros,&lt;BR&gt;como paño  inmundo todas nuestras obras justas.&lt;BR&gt;Caímos como la hoja todos nosotros,&lt;BR&gt;y  nuestras culpas como el viento nos llevaron" (IS. 64, 5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Adviento es uno de los periodos  anuales en que la Iglesia nos anima a pedirle a Dios perdón por nuestras  transgresiones en el cumplimiento de su Ley, porque, cuanto más humildes seamos,  mayor será nuestro empeño a la hora de orar por quienes sufren y de ayudar a los  mismos. Vista en sentido positivo, la penitencia acrecienta nuestra humildad,  nos hermana con nuestros prójimos los hombres, y aumenta nuestro deseo de vivir  en la presencia de Dios. En cambio, si vemos la penitencia de forma negativa,  perdemos la vida acusándonos de que somos pecadores, nos especializamos en el  arte de sufrir por sufrir como si Dios no nos aceptara como hijos, y nos  privamos de disfrutar las relaciones que podemos mantener con nuestros hermanos  los hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La primera acepción de la palabra  "justicia" en la Biblia, hace referencia a lo que actualmente entendemos que es  la "fe". Teniendo este hecho en cuenta, Isaías nos dice que, si no cumplimos la  voluntad de Dios, no podrán salvarnos nuestras obras benéficas. Al interpretar  el fragmento bíblico que estamos considerando a la luz de las cartas de San  Pablo, comprendo que nuestro Profeta no pretendió afirmar que quienes carecen de  nuestra fe y hacen el bien no podrán ser salvos por su carencia de fe, sino que  la salvación de los creyentes, no depende en absoluto del bien que los tales  hacen, sino de la fe que le demuestran a Dios, de hecho, no tiene sentido querer  excusar una vida de pecado haciendo una obra o un voto insignificante ante Dios,  cuando no se tiene la pretensión de cambiar de conducta.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"No hay quien invoque tu nombre,&lt;BR&gt;quien se  despierte para asirse a ti.&lt;BR&gt;Pues encubriste tu rostro de nosotros,&lt;BR&gt;y nos  dejaste a merced de nuestras culpas" (IS. 64, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué significa el hecho de que Dios  nos deja temporalmente a merced de nuestras culpas?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si no queremos cumplir la voluntad de  Dios, El nos deja vivir como quienes carecen de nuestra esperanza, para que, al  comparar la diferencia existente entre la vida de los creyentes, y la vida de  quienes carecen de nuestra fe, usemos de nuestra libertad, para aceptar o  rechazar a nuestro Padre celestial.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Pues bien, Yahveh, tú eres nuestro  Padre.&lt;BR&gt;nosotros la arcilla, y tú nuestro alfarero,&lt;BR&gt;la hechura de tus manos  todos nosotros" (IS. 64, 7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios es nuestro Creador y Padre  celestial. Si aceptamos a Yahveh, ello significa que estamos dispuestos a vivir  cumpliendo su voluntad, para que, cuando concluya el proceso de nuestra  santificación, nos encontremos con que somos dignos de vivir en la presencia de  nuestro Padre común.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Meditación del Salmo responsorial  (SAL. 79, 2ac. 3b. 15-16. 18-19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Pastor de Israel, escucha,&lt;BR&gt;tú que guías a José  como un rebaño;&lt;BR&gt;tú que estás sentado sobre querubes, resplandece&lt;BR&gt;ante  Efraím, Benjamín y Manasés;&lt;BR&gt;¡despierta tu poderío,&lt;BR&gt;y ven en nuestro  auxilio!" (SAL. 79, 2-3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En todas las celebraciones  eucarísticas, la recitación del Salmo responsorial por parte del sacerdote, el  diácono o el lector laico, sirve como afirmación del mensaje contenido en la  primera lectura, que, con el fin de que los creyentes puedan retenerlo con más  facilidad en la memoria, es utilizado para que podamos dirigirnos a Dios, por  medio de la ferviente oración.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pastor de Israel, escucha", le  decimos al Señor nuestro Dios. Desde que Jesús consumó el sacrificio de nuestra  redención y resucitó de entre los muertos, el Cristianismo es el nuevo Israel de  Dios, que conserva fielmente la esperanza, de experimentar la plenitud de la  salvación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios es el Pastor Supremo de los  cristianos, es esta la causa por la que le pedimos que escuche nuestras  oraciones, porque queremos manifestarle nuestro amor, y porque necesitamos que  haga lo que no podemos hacer por nuestros propios medios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Señor nuestro Dios, en el pasado,  guió a los descendientes de los grandes Patriarcas de Israel en su  peregrinación, de la misma forma que los pastores guían sus rebaños. Es esta la  razón por la que leemos en el texto sagrado:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Tú que guías a José como un rebaño;&lt;BR&gt;tú que  estás sentado entre querubes, resplandece".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los ángeles se dividen en nueve coros,  -los cuales constituyen la corte celestial-, y cada uno de dichos coros tiene  asignada una actividad diferente. Los querubines son los encargados de llevar a  Dios, sentado en su trono, donde quiera ir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es necesario que Dios se vea  resplandeciente en su trono, es decir, creemos que llegará el día en que nos  alegraremos de ver a Dios rodeado de su gloria, ejerciendo su realeza sobre  nosotros. Esto es lo que esperamos que suceda cuando la humanidad acepte  plenamente a su Creador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma forma que el Salmista le  pidió a Yahveh:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Ante Efraím, Benjamín y Manasés&lt;BR&gt;"despierta tu  poderío,&lt;BR&gt;y ven en nuestro auxilio!",&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;nosotros también esperamos, -por causa de la fe que  nos caracteriza-, que llegue el día en que, al concluir la instauración de su  Reino entre nosotros, Dios extermine las miserias que azotan a la humanidad,  para que así podamos alcanzar la plenitud de la dicha, viviendo en su  presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pidámosle a Dios, -quien es el Santo  de los Santos-, que se vuelva hacia nosotros, y cuide la viña que plantó su mano  derecha, -es decir, que nos conceda lo que, por la fe que tenemos, nos hace  anhelar constantemente-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Oh Dios Sebaot (Dios de los ejércitos), vuélvete  ya,&lt;BR&gt;desde los cielos (tu morada) mira y ve,&lt;BR&gt;visita a esta  viña,&lt;BR&gt;cuídala,&lt;BR&gt;a ella, la que plantó tu diestra" (SAL. 79,  15-16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que el Señor nos vea desde el cielo y  se vuelva compasivamente hacia nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que el Señor nos visite cuando llegue  el tiempo en que la tierra sea su Reino, y cuide de nosotros, concediéndonos lo  que ni siquiera nos atrevemos a pedirle.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si cumplimos la voluntad de Dios, El  nos cuidará durante los años que vivamos, y, cuando concluya la instauración de  su Reino entre nosotros, nos concederá la vida eterna.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Esté tu mano sobre el hombre de tu  diestra,&lt;BR&gt;sobre el hijo de Adán que para ti fortaleciste" (SAL. 79,  18).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El pueblo cristiano está representado  por Jesucristo, quien, desde que resucitó de entre los muertos y fue ascendido  al cielo, permanece a la derecha de nuestro Santo Padre como Hombre perfecto,  porque ese es el lugar de honor, que Dios le reservó a nuestro Redentor. Esta es  la razón por la que, nuestro Señor, le dijo a nuestro Santo Padre en oración,  durante la celebración de la última Cena:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y no te ruego sólo por ellos (los  Doce Apóstoles); te ruego también por todos los&amp;nbsp; que han de creer en mí por  medio de su mensaje (la predicación del Evangelio). Te pido que todos vivan  unidos. Padre, como tú estás en mí (unido a mí espiritualmente) y yo en ti, que  también ellos estén unidos a nosotros. De este modo, el mundo (los no creyentes)  podrá creer que tú me has enviado (al mundo). Yo les he dado a ellos la gloria  que tú me diste a mí, de manera que sean uno, como lo somos nosotros. Yo en  (unido a) ellos, y tú en mí, para que lleguen a la unión perfecta; así el mundo  reconocerá que tú me has enviado y que los amas a ellos como me amas a mí.  Padre, es mi deseo que todos estos que tú me has confiado lleguen a estar  conmigo donde esté yo, para que gocen contemplando mi gloria, la gloria que tú  me diste, porque ya me amabas antes de que el mundo existiese" (JN. 17,  20-24).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que la mano de Dios esté sobre los  descendientes de Adán, el primer hombre que, según la Biblia, fue creado por  Dios, -es decir, que el Señor se compadezca de nosotros, nos fortalezca con sus  dones y virtudes en este vida, y nos conceda la plenitud de la  salvación-.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Ya no volveremos a apartarnos de ti;&lt;BR&gt;nos darás  vida y tu nombre invocaremos" (SAL. 79, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Después de conocer al Señor, -o de  habernos vuelto hacia El después de haber dejado de creerle temporalmente-, nos  comprometemos a no apartarnos más de su presencia, -es decir, adoptamos el firme  y constante compromiso de no dejar de cumplir su santa voluntad, especialmente  cuando no la comprendamos, e incluso nos parezca injustificable, en atención a  nuestros puntos de vista humanos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si no nos apartamos del Señor, si  cumplimos fielmente los Mandamientos que nos sirven de vía para ser  santificados, El nos dará la vida eterna, y nosotros invocaremos su Santo  Nombre, para agradecerle el bien que nos ha hecho, para pedirle nos conceda lo  que no podemos obtener por nuestro medio, y para darlo a conocer a nuestros  prójimos los hombres, para quienes también deseamos que tengan la fe que nos  caracteriza, con tal de que también puedan ser salvos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Te daré gracias en la gran asamblea (en la reunión  de tus hijos los creyentes),&lt;BR&gt;te alabaré entre un pueblo copioso" (SAL. 35,  18).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Meditación de la segunda lectura (1  COR. 1, 3-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Que Dios, nuestro Padre, y  Jesucristo, el Señor, os concedan gracia y paz" (1 COR. 1, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para&amp;nbsp; los cristianos, todo es  gracia, porque nos gozamos en el tiempo en que nos sentimos dichosos, y tenemos  la creencia de que, las experiencias que nos suceden que desde el punto de vista  de quienes carecen de nuestra fe son consideradas como desagradables, tienen la  facultad de ayudarnos a aprender a ser mejores personas cristianas, y, por  tanto, mejores hijos de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Después de recordar que todos los  acontecimientos que vivimos son gracias divinas, nos es necesario pensar en la  necesidad que tenemos de la paz de Dios, porque la palabra paz nos sugiere el  deseo de que finalicen las guerras, y de que podamos tener buenas relaciones  unos con otros, y puede sucedernos que no pensemos en la paz que necesitamos  para pacificar al mundo, la cual es la paz interior que quizá no tenemos, porque  nos preocupamos más de pensar en nuestros problemas, que en cultivar los dones y  virtudes que hemos recibido de Dios, por medio del estudio constante de su  Palabra, la aplicación de sus enseñanzas por medio de la realización de obras  benéficas, y la práctica incesante de la oración.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Doy gracias sin cesar a mi Dios por  lo generoso que ha sido con vosotros, porque mediante Jesucristo, os ha  enriquecido sobremanera con toda clase de dones, tanto en lo que se refiere al  conocer como al hablar" (1 COR. 1, 4-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo le escribió a su fiel  colaborador San Timoteo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Porque hay un solo Dios, y uno solo  es el mediador entre Dios y los hombres: el hombre Cristo Jesús, que entregó su  vida para rescatar la libertad de todos. Esta es la gran prueba del plan divino  ofrecida en el tiempo prefijado (por Dios)" (1 TIM. 2, 5-6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesucristo, por medio de su Pasión,  muerte y Resurrección, nos ha hecho amigos de Dios, y, consecuentemente, nos ha  concedido muchos dones y virtudes, por mediación de su Espíritu  Santo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios ha sido generoso con nosotros,  porque, por medio de Jesucristo, nos concede las dádivas que necesitamos, para  realizarnos en nuestra vida, y servirlo en nuestros prójimos los hombres, para  que así nos sea posible alcanzar la salvación, al ser santificados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Nos ha concedido Jesucristo muchos  dones divinos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo, nos instruye:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y de tal manera se ha consolidado en  vosotros el mensaje de Cristo, que de ningún don carecéis mientras estáis a la  espera de que nuestro Señor Jesucristo se manifieste" (1 COR. 1,  6-7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿En qué sentido nos dice San Pablo que  no carecemos de los dones de Dios, si no nos percatamos de que hemos recibido  los mismos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Obviamente, seguimos siendo personas  imperfectas, pero sucede que, conforme afrontamos nuestras vivencias, Dios se  nos manifiesta concediéndonos sus dones, cuando lo estima oportuno, y sabe que  no se los vamos a despreciar. En este sentido, nos es provechoso recordar el  siguiente texto de San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; " Hasta ahora, ninguna prueba os ha  sobrevenido que no pueda considerarse humanamente soportable. Por lo demás, Dios  es fiel y no permitirá que seáis&amp;nbsp; puestos a prueba más allá de vuestras  fuerzas; al contrario, junto con la&amp;nbsp; prueba os proporcionará también la  manera de superarla con éxito" (1 COR. 10, 13).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esta es la razón por la que San Pablo  les escribió a los cristianos de Roma:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Estamos seguros, además, de que todo  se encamina al bien de los que aman a Dios, de los que han sido elegidos  conforme a su designio" (ROM. 8, 28).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nos concede sus dones para que  los utilicemos para ser santificados mientras aguardamos el día en que acontezca  su segunda venida -o Parusía- al mundo. Como el Señor sabe que por nuestro medio  no somos capaces de santificarnos sin su ayuda, el Espíritu Santo, le inspiró  las siguientes palabras a San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El (Cristo) será quien os mantenga  firmes hasta el fin, para que nadie pueda acusaros de nada el día de la venida  de nuestro Señor Jesucristo" (1 COR. 1, 8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Creemos que el Señor vela para que  cumplamos la voluntad de nuestro Santo Padre, con el deseo de concedernos la  salvación divina?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esta realidad es tan cierta, que San  Pablo, nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Dios, que os ha llamado a compartir  la vida (eterna que caracteriza al Señor) de su Hijo Jesucristo, es un Dios que  cumple su palabra" (1 COR. 1, 9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Creemos que Jesucristo está  espiritualmente en nuestra vida, en nuestros prójimos los hombres, y en los  Sacramentos de la Iglesia?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si creemos tan extraordinaria,  maravillosa y asombrosa realidad, comprenderemos lo que Jesús les dijo a sus  discípulos, antes de ascender al cielo, cincuenta días después, de que  aconteciera su prodigiosa Resurrección.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y sabed esto: que yo estoy con  vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (MT. 28, 20b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 4. Meditación del Evangelio (MC. 13,  33-37).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Estad atentos y vigilad, porque  ignoráis cuándo será el momento" (MC. 13, 33).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El momento al que Jesús hace  referencia en el texto que estamos considerando, es la conclusión de la  instauración del Reino de Dios en este mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para prepararnos a recibir al Señor en  su segunda venida, no debemos descuidar nuestro triple ciclo de formación  espiritual, acción y oración sinceras, que no se llevan a cabo con el interés de  recibir un galardón, sino por amor a Dios y a sus hijos los  hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En los años de mi infancia, un anciano  me contó la siguiente historia:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Los niños de hoy no sabéis valorar el  bienestar social que disfrutáis. Cuando yo tenía seis años, mi padre empezó a  enviarme de noche al campo a cuidar de una piara de cerdos, de los que debía  estar atento a que no se me perdiera ni uno solo, a no ser que quisiera que mi  padre me moliera a palos".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nosotros, al desconocer el tiempo en  que la tierra será convertida en el Reino de Dios, podemos descuidar nuestro  triple ciclo de santificación, lo cual puede tener como resultado fatal que,  cuando Dios venga a visitarnos, nos encuentre indispuestos para vivir en su  presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No bajemos la guardia ni un solo día  obviando la formación espiritual, la acción y la oración, porque, ese día,  empezará a debilitarse nuestra fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma forma que el citado joven  cuidador de cerdos se dormía en el campo porque a fin de cuentas era un niño  acechado por un padre tan cruel como pudiera haberlo sido con él el empresario  más despiadado, a veces nos desanimamos en nuestro crecimiento espiritual,  porque nos impacientamos queriendo adelantar el tiempo que Dios tiene para  actuar, o porque sentimos que no estamos rodeados de cristianos que nos animen  apenas noten que nos desanimamos un poco.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Al igual que un hombre que se  ausenta: deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo, y  ordena al portero que vele; velad, por tanto, ya que no sabéis cuándo viene el  dueño de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de  madrugada" (MC. 13, 34-35).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estamos en el tiempo en que Dios nos  deja actuar en base a la libertad que nos ha concedido, corriendo el riesgo de  que lo traicionemos. A pesar de ello, nuestro Santo Padre, nos da atribuciones a  los creyentes, ora para que no perdamos la fe, ora para que intentemos salvar al  mundo en que vivimos, a pesar del rechazo que le manifiesta a nuestro  Creador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Velemos, porque el Dueño de la casa de  la parábola que estamos considerando, el Dueño del mundo, vendrá a nuestro  encuentro cuando menos lo esperemos, nos sorprenderá como lo hacen los ladrones  durante la noche con sus víctimas, y puede suceder que nos encontremos con que  no somos aptos para vivir en su presencia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "No sea que llegue de improviso y os  encuentre dormidos" (MC. 13, 36).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Nos sorprenderá Jesús cuando venga  rendidos bajo el efecto del sueño del aburrimiento, de la apatía, y del  desinterés, tanto por Dios, como por nuestros prójimos los hombres?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Jesús venga a nuestro  encuentro, ¿quedarán en el mundo cristianos que le permanezcan  fieles?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús se pregunta, por medio de San  Lucas el Evangelista:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pero, cuando el Hijo del hombre  (Jesús) venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?" (CF. LC. 18,  8b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Lo que a vosotros digo, a todos lo  digo: ¡Velad!" (MC. 13, 37).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La llamada que Jesús nos hace, es para  todos los que quieran recibirla, así pues, no afecta exclusivamente a los  religiosos, sino a todo el pueblo de Dios, y a quienes decidan unirse a la  Iglesia, tanto para celebrar el Nacimiento de nuestro Salvador en Navidad, como  para recibirlo, cuando concluya la plena instauración de su Reino entre  nosotros.&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-2873943721922051659?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/2873943721922051659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/domingo-i-de-adviento-del-ciclo-b.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/2873943721922051659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/2873943721922051659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/domingo-i-de-adviento-del-ciclo-b.html' title='Domingo I de Adviento del ciclo B. Meditación de las lecturas de la Misa.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-7947414571409394703</id><published>2011-12-03T13:35:00.001+01:00</published><updated>2011-12-03T13:35:19.624+01:00</updated><title type='text'>Conmemoración de los Fieles Difuntos. El optimismo de nuestra fe nos anima a esperar la conclusión del Reino de Dios entre nosotros.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Miércoles, 02/11/2011, Conmemoración  de los fieles difuntos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El optimismo de nuestra fe nos anima a  esperar la conclusión del Reino de Dios entre nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El mensaje predicado por Jesucristo es  tan optimista, que muchas corrientes de pensamiento han querido aprovecharlo,  con tal de adaptarlo a sus ideales, para justificar más y mejor la ardua defensa  que hacen de los mismos. Pocas décadas después de que los Apóstoles de Jesús  fundaran la Iglesia de Jerusalén, y según iban extendiendo San Pablo y sus  colaboradores la Iglesia de Cristo a través del Imperio Romano, surgieron  corrientes de pensamiento, las cuales, aunque no rechazaban el pensamiento de  Jesús, adoptaron una mezcla de creencias judías, paganas, cristianas y  gnósticas, que la Iglesia rechazó totalmente sin dudarlo un momento, pues, la  aceptación de esas ideas, suponía la aceptación de la creencia de los llamados  docetas, quienes enseñaban que Jesús no vino al mundo con un cuerpo humano tal  cuales son nuestras envolturas carnales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Desde nuestra óptica de cristianos del  siglo XX, nos escandalizamos de cómo la Iglesia hizo todo lo humanamente posible  para erradicar las nuevas formas de pensamiento que tenían la pretensión de  derrumbar su cuerpo doctrinal, para ocupar el lugar que, lentamente, iba  consiguiendo ocupar la fundación de Cristo en el Imperio Romano. Sería algo  digno de conmemorar por siempre el hecho de que todos los adeptos de las  diferentes ideologías existentes tuviéramos la pretensión de tener creencias  similares, con tal de poder vivir en armonía, pero ello no es posible que  suceda, porque tenemos que poner de nuestra parte un esfuerzo muy grande para  que la citada realidad se lleve a cabo, y pocos son los que están dispuestos a  sustituir sus creencias de siempre por otras que sean análogas o totalmente  diferentes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Muchas religiones surgidas en el  pasado y miles de protestantes, con tal de menoscabar el prestigio de la Iglesia  Católica, para que los seguidores de la misma se conviertan en sus adeptos,  utilizan todo tipo de artimañas, tanto para invalidar el mensaje que predicamos  los católicos, como para darnos a entender, tanto al mundo como a los católicos,  que hemos fracasado estrepitosamente en nuestro intento de evangelizar a la  humanidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los católicos somos humanos, y, por  ello, somos imperfectos. Este hecho tiene la consecuencia de que entre nosotros  haya fanáticos indispuestos para dialogar con quienes tienen creencias  diferentes a la fe que profesamos. Por otra parte, si intentamos utilizar el  método histórico-crítico para estudiar la historia de nuestra Iglesia, nos  encontramos con que nuestros ritos no son originales, ni de nuestros antepasados  judíos, ni de los cristianos. Este hecho no significa que no podemos creer que  nuestras creencias nos han sido inspiradas por Dios, pues cualquier cristiano  que conozca mínimamente la forma que la Iglesia ha utilizado para evangelizar  muchas tierras, no ignora que la misma ha consistido en cristianizar ritos de  diferentes religiones.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Veamos un ejemplo de la adaptación que  la Iglesia ha hecho de fiestas paganas, para convertirlas en fiestas cristianas.  Con la llegada del invierno, los romanos celebraban la fiesta del Sol. La  Iglesia, conocedora de que en LC. 1 se nos informa de que Jesucristo es el Sol  de justicia, ha querido celebrar el Nacimiento del Mesías para sustituir la  celebración de lo que es un simple astro, por la celebración del Nacimiento del  Hijo del Dios verdadero.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Naturalmente, la gente sencilla, que  ha tenido escasas posibilidades de conocer el Evangelio, hace una mezcla de  cristianismo y paganismo para celebrar sus fiestas. A modo de ejemplo, en mi  tierra natal, los días de Todos los Santos y de los fieles difuntos, encienden  velas ante las fotos de sus seres fallecidos, y hacen un trueque con ellos,  pues, a cambio de rezar por la salvación de los tales, los muertos se  comprometen a no aparecérseles para no atormentarlos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La celebración de Halloween ha  extinguido la tristeza de quienes lloran a sus difuntos, lo cual no es malo  porque quienes celebran esa fiesta no saben nada de demonios ni de religiones ya  muertas, y sólo tienen la intención de reírse un poco. Mi objeción contra esta  celebración surge del gusto de los niños y jóvenes de obligar a la gente a que  les dé dulces o dinero, pues las cosas han de pedirse educadamente todo el año,  incluyendo la noche de Halloween. Tampoco me gusta la costumbre de gastar bromas  excesivamente pesadas y de asustar a la gente hasta el punto de hacer que muchos  enfermen, pues opino que debemos reírnos con la gente, y no debemos burlarnos  del sufrimiento ajeno.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No me opongo totalmente a las  celebraciones paganas porque no veo las tales como obras demoníacas, y porque  recuerdo que los ritos católicos han sido adaptados del paganismo. Ahora bien,  si muchos protestantes y adeptos de religiones minoritarias quieren acosarnos  diciéndonos que adoramos a Isis, que practicamos la magia blanca, y otras  lindezas que consideramos falsas, quizá podrán engañar a católicos poco formados  e incluso llevárselos a su terreno, pero, por mínimo que sea nuestro  conocimiento de la Biblia y de la Iglesia, no es difícil conocer sus verdaderas  intenciones, que no consisten en aumentar el número de miembros de sus iglesias  o congregaciones, sino en vaciar los templos católicos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En estos días, los católicos poco  formados en nuestra fe son fácilmente confundidos, porque los cristianos estamos  divididos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué nos sucederá cuando fallezcamos?  Si le hacemos esta pregunta a un testigo de Jehová, nos dirá que seremos  sepultados y desapareceremos cuando nos convirtamos en ceniza, pero que seremos  resucitados, porque permaneceremos en la memoria de Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si le hacemos la citada pregunta a un  católico, éste nos responderá que, aunque nuestros cuerpos serán sepultados,  nuestras almas serán elevadas a la presencia de Dios, el cuál nos juzgará, y si  le rechazamos nos condenará en el infierno, si aún no se ha completado nuestra  purificación nos llevará temporalmente al purgatorio, y, si hemos alcanzado la  santidad, nos llevará al cielo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A lo anteriormente expuesto, nuestro  testigo de Jehová y los protestantes, protestarían enérgicamente, afirmando que  el purgatorio es un invento católico que se hizo para que los clérigos ganaran  bastante dinero por medio de la concesión de Indulgencias y de las costosas  Misas por las almas purgantes. Por su parte, el testigo de Jehová, diría que el  cielo no es para todos los creyentes, sino para los ciento cuarenta y cuatro mil  cogobernantes de Jesús, entre quienes estarán los Doce Apóstoles, sus más fieles  colaboradores, y todos los gobernantes de la Watch Tawer.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que he expuesto la doctrina  católica al respecto de la salvación de los justos y la condenación de los  pecadores en otras meditaciones, no voy a hacerlo nuevamente, así pues, concluyo  esta meditación pidiéndole a Dios que nos haga conscientes de la necesidad que  tenemos de vivir profesando una sola fe, siendo miembros de una sola Iglesia o  Congregación, y amándonos y respetándonos como hermanos que somos, porque  necesitamos que nuestra fe sea estable para que se fortalezca, y porque el mundo  necesita que acabemos con nuestras disensiones los cristianos, para poder creer  en Dios.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo Pérez).&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-7947414571409394703?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/7947414571409394703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/conmemoracion-de-los-fieles-difuntos-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/7947414571409394703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/7947414571409394703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/conmemoracion-de-los-fieles-difuntos-el.html' title='Conmemoración de los Fieles Difuntos. El optimismo de nuestra fe nos anima a esperar la conclusión del Reino de Dios entre nosotros.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-8171809477861945563</id><published>2011-12-03T13:32:00.001+01:00</published><updated>2011-12-03T13:32:18.850+01:00</updated><title type='text'>Fiesta de Todos los Santos. Varias meditaciones sobre las Bienaventuranzas.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Martes. 01/11/2011, día de Todos los  Santos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Reedición de varias meditaciones de  José Portillo Pérez sobre las Bienaventuranzas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1. Las  bienaventuranzas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el Nuevo Testamento encontramos dos  relatos de las bienaventuranzas, versionados por San Mateo, -testigo ocular de  la gran mayoría de los hechos relacionados con el Ministerio público de Jesús-,  y San Lucas, -médico, compañero de viaje de San Pablo, autor del tercer  Evangelio Sinóptico y de los Hechos de los Apóstoles-. Mientras que San Lucas  relata el inicio del sermón del monte de nuestro Señor superficialmente, San  Mateo trata las bienaventuranzas con más profundidad. Si interpretamos las  bienaventuranzas literalmente, las aplicamos a nuestra vida terrenal, pero, si  las comparamos con otros versículos bíblicos y profundizamos en el estudio de su  significado, podemos constatar que nos instan a seguir creciendo en términos  espirituales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Lucas sitúa el episodio del sermón  del monte inmediatamente después de la elección de los Doce Apóstoles por parte  de Jesús. San Mateo sitúa el sermón del monte después de que Jesús realizara una  serie de milagros un Shabbat (sábado), después de acudir al culto religioso, y  de festejar el día preceptual en casa de San Pedro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Lucas escribió en su  Evangelio:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Bajando con ellos (Jesús) se detuvo  en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran  muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de  Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y  los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente  procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos" (LC. 6,  17-19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Mateo nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Cuando Jesús vio todo aquel gentío,  subió a la colina y se sentó. Se le acercaron sus discípulos, y él se puso a  enseñarles" (CF. MT. 5, 1-2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las multitudes buscaban a Jesús para  que el Maestro les restableciera la salud, para que les alimentara, y para que  les consolara. Jesús, antes de concederles a sus oyentes lo que le pedían, tenía  la costumbre de instruirles en el conocimiento de su doctrina, con el fin de que  ellos aspiraran a ser santos, así pues, no han de extrañarnos las palabras con  que San Pedro se dirigió a sus lectores:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pues así lo dice la Escritura: sed  santos, porque soy santo (dice Dios)" (1 PE. 1, 16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las Bienaventuranzas son el pórtico  del sermón del monte, el cuál carece de sentido sin las Bienaventuranzas, las  cuales, paradójicamente, parecen un texto incompleto e incomprensible, si no son  interpretadas por el sermón del monte, ya que las Bienaventuranzas son una  especie de bosquejo del programa que ha de caracterizar la vida de todos los  cristianos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En las Bienaventuranzas destacan dos  clases de padecimiento, que son, a saber: el padecimiento material y el  padecimiento espiritual, así pues, mientras que en el mundo hay muchos pobres  que necesitan recursos materiales para vivir, también es cierto que todos somos  pobres espiritualmente hablando ante el Señor, de la misma manera que muchos  lloran porque no se pueden consolar, mientras que otros se desprecian porque se  sienten pecadores incorregibles, etcétera.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las Bienaventuranzas pueden ser  observadas como las recomendaciones que nuestro Señor nos hace para que  anhelemos la santidad. Para que podamos vislumbrar esquemáticamente el programa  de nuestra vivencia cristiana, es conveniente que recordemos el siguiente texto  de San Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¿De qué me sirve hablar las lenguas  de los hombres y de los ángeles? Si me falta el amor, no soy más que una campana  que repica o unos platillos que hacen ruido. ¿De qué me sirve comunicar mensajes  en nombre de Dios, penetrar todos los secretos y poseer la más profunda ciencia?  ¿De qué me vale tener toda la fe que se precisa para mover montañas? Si me falta  el amor, no soy nada. ¿De qué me sirve entregar toda mi fortuna a los pobres, e  incluso mi cuerpo a las llamas? Si me falta el amor, de nada me aprovecha. El  amor es comprensivo y servicial: el amor nada sabe de envidias, de jactancias,  ni de orgullos. No es grosero, no es egoísta, no pierde los estribos, no es  rencoroso. Lejos de alegrarse de la injusticia, encuentra su gozo en la verdad.  Disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin  límites. El amor nunca muere" (1 COR. 13, 1-8 a).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cuál de los textos de las  bienaventuranzas es más completo? Aunque el texto de San Mateo es más completo  que el de San Lucas, no hemos de desestimar al segundo autor para estudiar al  primero, pues cada uno de dichos Hagiógrafos sagrados escribió su Evangelio con  fines distintos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las Bienaventuranzas de San Lucas se  diferencian del texto de San Mateo en los siguientes puntos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. El número de las Bienaventuranzas  citadas por San Mateo es superior al número de bendiciones citadas por el citado  doctor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. Las Bienaventuranzas de San Lucas  están acompañadas de advertencias, profecías que han de ser aplicadas a las  vidas de quienes no sepan amar a Dios, sirviendo a nuestro Padre en sus prójimos  los hombres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Mientras que el texto de San Mateo  nos embarga de emociones que sirven como si fueran inyecciones de ánimo para que  no perdamos la fe, el texto de San Lucas contribuye a ponernos alerta para que  no sucumbamos ante nuestros defectos y pecados, así como para que no nos dejemos  sumir en nuestro dolor, como si este no fuese una misteriosa vía de  santificación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-1. La primera  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "-Felices los de espíritu sencillo  -nos dice Jesús-, porque suyo es el reino de Dios" (MT. 5, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ""Bienaventurados los pobres, porque  vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque  seréis saciados"" (CF. LC. 6, 20-21A).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque San Mateo y San Lucas nos  exponen la misma bienaventuranza, San Mateo se refiere a los pobres  espirituales, -los humildes, los que confían plenamente en Dios-, y San Lucas  elogia a todos los pobres en general, dándonos a entender que Dios les  recompensará por haber permitido que padezcan mucho. La pobreza de la que nos  habla San Mateo puede ser comprendida como la aplicación de todos los valores  cristianos a nuestra vida. San Marcos nos ilustra sobre la vivencia de la  pobreza de la que nos habla San Mateo en su relato del sermón del monte,  recordándonos a la viuda que le cedió sus únicos óvolos a los administradores  del Templo de Jerusalén.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Jesús, sentado en el templo frente al  arca de las ofrendas, estaba mirando como la gente echaba dinero en ella. Muchos  ricos echaban en cantidad. En esto llegó una viuda pobre, que echó dos monedas  de muy poco valor. Jesús llamó entonces a los discípulos y les dijo: -Os aseguro  que esta viuda pobre ha echado en el arca más que todos los demás. Porque todos  los otros echaron lo que les sobraba, pero ella ha echado lo que necesitaba:  todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir" (MC. 12, 41-44).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá algunos os preguntaréis: ¿Por  qué aquella viuda se desprendió de las únicas monedas que tenía para vivir? Para  los judíos, el hecho de colaborar con las obras del Templo, era tan importante  como contribuir al sostenimiento de sus familias, así pues, en aquel tiempo,  existía un tributo llamado "Es corbán", según denunció nuestro Señor, que era la  excusa perfecta que les servía a muchos para no ayudar a sus padres  ancianos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Porque Moisés dijo: Honra a tu padre  y a tu madre; y también: El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a  muerte. En cambio, vosotros afirmáis que, si alguno dice a su padre o a su  madre: "Lo que tenía reservado para ayudarte, lo he convertido en ofrenda para  el templo", queda liberado de la obligación de ayudarles a ellos" (MC. 7,  10-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el libro de los Salmos,  leemos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El (Dios) no olvida jamás al pobre&lt;BR&gt;ni la  esperanza del humilde perecerá" (SAL. 9, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Mirarlo los humildes, y alegraos;&lt;BR&gt;los que  buscáis a Dios, cobrad ánimo.&lt;BR&gt;Que el Señor escucha a los pobres, no desprecia  a sus cautivos" (SAL. 69, 33-34).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nos enseña a ser pobres  espirituales, cuando nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Esto os digo: No andéis preocupados  pensando qué vais a comer o qué vais a beber para poder vivir, o con qué ropa  vais a cubrir vuestro cuerpo. ¿Es que no vale la vida más que la comida, y el  cuerpo más que la ropa? Mirad los pájaros: no siembran, ni cosechan, ni guardan  en almacenes, y, sin embargo, vuestro Padre que está en los cielos los alimenta.  ¡Pues vosotros, valéis mucho más que los pájaros! Por lo demás, ¿quién de  vosotros, por mucho que se preocupe, podrá añadir una sola hora a su vida? ¿Y  por qué preocuparos a causa de la ropa? Aprended de los lirios del campo, cómo  crecen. No trabajan ni hilan, y, sin embargo, os digo que ni siquiera el rey  Salomón (hijo de David), con todo su esplendor, llegó a vestirse como uno de  ellos. Pues si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy está verde y mañana  será quemada en el horno, ¿no hará mucho más por vosotros? ¡Qué poca es vuestra  fe! No os preocupéis pensando qué vais a comer, qué vais a beber o con qué vais  a vestiros. Esas son las cosas que preocupan a los que no conocen a Dios; pero  vuestro Padre que está en los cielos ya sabe que las necesitáis. Vosotros, antes  que nada, buscad el reino de Dios y todo lo justo y bueno que hay en él, y Dios  os dará, además, todas esas cosas. No os inquietéis, pues, por el día de mañana,  que el día de mañana ya traerá sus inquietudes. ¡Cada día tiene bastante con sus  propios problemas!" (MT. 6, 25-34).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús no nos dice que no nos  preocupemos por cuidarnos convenientemente, así pues, como recordamos en la  exposición de la Navidad y la infancia del Señor, sabemos que el Mesías  utilizaba una túnica lo suficientemente costosa como para que los soldados que  lo crucificaron decidieran jugársela a los dados según hacían en aquel tiempo  con los crucificados, en vez de romperla y repartírsela entre ellos. Lo que  Jesús quiere decirnos es que no nos inquietemos por causa de nuestros problemas,  pues nuestro Padre común sabe exactamente lo que necesitamos para sobrevivir, y  en qué momento debe satisfacer nuestras carencias.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Lucas nos narra en su Evangelio el  siguiente relato:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Uno de la gente le dijo: "Maestro, di  a mi hermano que reparta la herencia conmigo." El le respondió: "¡Hombre! ¡Quién  me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?&amp;lt; Y les dijo: "Mirad y  guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está  asegurada por sus bienes." Les dijo una parábola: "Los campos de cierto hombre  rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo  donde reunir mi cosecha?" Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros,  y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré  a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa,  come, bebe, banquetea." Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te  reclamarán el alma (morirás y serás juzgado); las cosas que preparaste, ¿para  quién serán?" Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden  a Dios" (LC. 12, 13-21).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La petición que le fue hecha al Señor  por parte de su oyente no era injusta, así pues, él quería compartir con su  hermano la parte de la herencia que le correspondía, pues su hermano se había  quedado con la herencia completa. En este caso, el oyente de Jesús no debía  odiar a su hermano, pero, el que se había adueñado de la herencia, tenía el  deber de compartirla con su hermano, porque, mientras que los bienes materiales  son perecederos, el ejercicio de las virtudes divinas, nos conduce a la  presencia de nuestro Criador.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "1. Las 8 Bienaventuranzas,  constituyen el más perfecto ideal de vida cristiana. Jesucristo llama  bienaventurados, dichosos o felices, a aquellos que tienen sed de amor, a  quienes claman justicia, a aquellos que desean que Dios se les manifieste  plenamente, a quienes sufren por la pérdida de uno o varios seres queridos, a  quienes carecen de trabajo... El Evangelio de Jesús no es la Buena Noticia del  dolor. Nuestro Señor nos enseña que, aquellos que son autosuficientes y  orgullosos, -los ricos mencionados por Jesús en los Evangelios-, tienen grandes  dificultades para hablar con nuestro Señor. Jesús decía:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Más fácil será para un camello pasar  por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios" (MC. 10,  25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Religión no es la virtud por  excelencia de los dementes, es el camino que, a través del dolor y las carencias  materiales y espirituales, nos ayuda a vivir la plenitud de la vida  cristiana.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. La primera Bienaventuranza, nos  enseña que tenemos que ser pobres de espíritu. ¡Cuántas veces nos ha dicho  nuestro Señor que tenemos que ser humildes! Nadie sabe mejor que los pobres que  es necesario tener carencias para comprender la importancia de satisfacer las  necesidades propias y de nuestros hermanos los hombres. Las almas de oración son  pobres espiritualmente hablando, porque desestiman las riquezas materiales, para  acogerse a Dios, nuestro gran Amor.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3. Jesús nos dice que los atribulados,  los que sufren, los que lloran, los enfermos, son dichosos, en su pobreza  espiritual. La eutanasia se está legalizando en algunos países, pero no ha de  ser practicada ni en aquellos casos en que no se pueda hacer nada para  restablecer la salud de los enfermos, teniendo en cuenta que ha de evitárseles a  estos un dolor tan inútil como intenso, en cuanto sea posible hacerlo, por medio  de la Palabra de Dios y de los Sacramentos. En una sociedad en que nadie es  juzgado según su actitud, sino en conformidad con su sabiduría y riqueza, no se  valora la gran significación teológica y el gran valor espiritual de la oración  de los pobres y enfermos, de quienes muchos creen que son piltrafas humanas,  trozos de carne inservibles.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 4. Jesús dice que son bienaventurados  los perseguidos por causa de su fe. Hace años conocí a un niño creyente cuyos  padres, aunque habían sido bautizados, decían que eran ateos. Dicho niño  celebraba la Eucaristía dominical con cierto sentimiento de pudor, porque sus  padres no querían que él fuera a la Iglesia. Este y otros casos que pueden  parecer insignificantes, coartan la acción del Espíritu Santo en muchos  cristianos niños y adultos. Tenemos que defender a nuestro Dios cuando ante  nosotros se digan palabras indeseables referentes a la fe que profesamos. No nos  vale el hecho de decir que el silencio nos ayuda a disimular nuestra fe siempre,  porque, en algunos casos, es inevitable el hecho de manifestar nuestras  creencias y hablar de la esperanza que nos caracteriza. Nuestros interlocutores  no creyentes pueden respetarnos, así pues, no debe avergonzarnos el hecho de dar  a conocer nuestra fe y esperanza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5. Tenemos que vivir las  Bienaventuranzas humildemente. Hace pocos días os dije que la vida cristiana se  desarrolla en el entorno familiar, amistoso, y, social, y que, tributándole a  Dios el culto a El debido, debemos impedir el hecho de que nadie coarte nuestra  fe en cualquier situación.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pidámosle a Dios, al concluir esta  reflexión del Evangelio diario, que nos ayude a vivir el espíritu de las  Bienaventuranzas" (José Portillo Pérez. Meditación de MT. 5, 1-12.  10/06/2002).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La pobreza o sencillez espiritual  consiste en sentirnos pequeños para que así podamos amar y desear la grandeza  con que Dios nos coronará el día en que Cristo venga a nuestro mundo a concluir  la obra que el Padre le encomendó. La pobreza espiritual no ha de ser confundida  con la sumisión total con respecto a quienes desean explotarnos, así pues,  muchas madres, basándose en su sencillez, les conceden a sus hijos todos los  caprichos que les son posibles, y no se percatan de que, al hacer eso, lo único  que logran, es ser manipuladas por ellos, y que sus descendientes, en un futuro  no muy lejano, maltraten a sus mujeres, al exigirles que actúen como sus  progenitoras lo hicieron siempre. Cuando Jesús envió a sus Apóstoles delante de  él para que anunciaran la Palabra de Dios, alimentaran a los hambrientos y  sanaran a los enfermos, les dijo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Yo os envío como ovejas en medio de  lobos. Por eso, sed astutos como serpientes, aunque también inocentes como  palomas" (MT. 10, 16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pobres espirituales son  conscientes de que no se pueden comparar con Dios, pero, al dejarse instruir por  nuestro Maestro, intentan aplicarse las siguientes palabras del Mesías con el  corazón henchido de gozo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Vosotros sois la sal de este mundo...  Vosotros sois la luz del mundo" (CF. MT. 5, 13. 14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús dijo en su sermón del  monte:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Todo aquel que escucha mis palabras y  obra en consecuencia, puede compararse a un hombre sensato que construyó su casa  sobre un cimiento de roca viva. Vinieron las lluvias, se desbordaron los ríos y  los vientos soplaron violentamente contra la casa; pero no cayó, porque estaba  construida sobre un cimiento de roca viva" (MT. 7, 24-25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En virtud de la misericordia de Dios y  de la grandeza de los pobres de espíritu, el Salmista escribió:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Confiarán en ti los que tienen trato  contigo,&lt;BR&gt;porque tú no abandonas a los que te buscan, Señor" (SAL. 9,  11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Fui joven -nos sigue instruyendo el Salmista-, ya  soy viejo:&lt;BR&gt;nunca he visto a un justo abandonado (por el Señor)&lt;BR&gt;ni a su  linaje mendigando el pan" (SAL. 37, 25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jeremías, el segundo de los Profetas  mayores, en su aflicción, oraba para no perder la esperanza en  Yahveh.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Se presentaban tus palabras y yo las  devoraba;&lt;BR&gt;era tu palabra para mí un gozo&lt;BR&gt;y alegría de corazón,&lt;BR&gt;porque  se me llamaba por tu nombre&lt;BR&gt;Yahveh, Dios Sebaot (Dios de los ejércitos)"  (JER. 15, 16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El mayor ejemplo de pobreza es Jesús,  el Señor, pues él dijo cuando se encarnó en Santa María:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ""Aquí vengo yo para hacer tu  voluntad"" (CF. HEB. 10, 7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos vivimos inmersos en  nuestras actividades cotidianas, así pues, mientras que los religiosos se ocupan  de aumentarnos la fe mediante la oración y su trabajo ordinario, los laicos  vivimos ocupados en pagar hipotecas infernales, pensando en criar a unos hijos  de quienes esperamos que no se especialicen en crearse toda clase de problemas  según hacen muchos jóvenes actualmente, y nos esforzamos en encontrar las  respuestas que nos motiven a la hora de no perder la fe cuando seamos  atribulados. Muchos laicos también nos dedicamos a predicar la Palabra de Dios,  quizá en nuestra parroquia, en cada ocasión que podemos hacerlo en nuestra vida  ordinaria, o en los medios de comunicación que utilizamos para  ello.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿De qué pobres nos habla Jesús en la  Bienaventuranza que estamos meditando? Si Jesús nos adoctrina sobre la suerte  que correrán quienes carecen de dádivas materiales, ¿cómo puede explicarse el  sufrimiento que a lo largo de la Historia ha caído sobre los más marginados de  todos los tiempos como una plaga mortal? Jesús nos está hablando de quienes se  han dejado llenar el corazón por la sencillez de Dios. Las frases paralelas de  los Santos Mateo y Lucas que estamos meditando nos hacen golpearnos de frente  con la ideología consumista, según la cuál, como todos tenemos el valor  correspondiente a los bienes que poseemos, la pobreza es una desgracia que  atenta contra la dignidad humana. ¿Habéis constatado cómo quienes venden flores  para que las llevemos a las tumbas de nuestros seres queridos en la  Conmemoración de los Fieles Difuntos nos venden sus productos a un precio más  elevado que lo hacen el resto de los meses del año? así pues, Poner flores en  las tumbas de nuestros seres queridos significa que nos acordamos de ellos ya  que los seguimos amando aunque no estén con nosotros, pero, el hecho de no  llevar flores al cementerio como no hace la mayoría de la gente, significa que  no nos interesa acordarnos de nuestros difuntos, lo cuál no dice nada bueno con  respecto a la imagen de mucha gente cuya felicidad desgraciadamente depende de  lo que quienes les conoce piense de sí mismos. Naturalmente, esto tiene su  precio, que los vendedores de flores saben cobrarnos, ya que las flores  naturales no pueden ser adquiridas con antelación a la Conmemoración de los  Fieles Difuntos para que no se nos marchiten.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La mayor riqueza de los cristianos es  Dios, y, por consiguiente, según nos dedicamos a cumplir puntualmente la  voluntad de nuestro Padre común, todos sabemos cuál es nuestra apariencia,  porque no necesitamos que nadie realce nuestra autoestima hablando de una buena  imagen que quizá no tenemos. Los cristianos no somos el reflejo del espejo en el  que se mira el mundo, así pues, más que la apariencia, nuestros buenos hechos,  constituyen el gozo que Dios nos ha dado, la inmensa alegría que nadie podrá  quitarnos ni aunque se dé el caso de que nos arranquen la vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-2. La segunda  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los que en este mundo están  tristes -nos dice Jesús-, porque Dios mismo los consolará" (MT. 5,  4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Bienaventurados los que lloráis  ahora, porque reiréis" (LC. 6, 21b).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mientras que San Mateo nos habla en su  segunda bienaventuranza de quienes trabajan en la viña del Señor para pedirle a  nuestro Criador que concluya la instauración de su Reino y extermine la miseria  humana, San Lucas nos dice que, todos los que sufren, sólo por causa de su  dolor, serán salvos. Por su parte, Isaías profetizó el cumplimiento de la escena  que Jesús protagonizó en Nazaret, cuando dijo de sí mismo que El es el  Mesías.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El espíritu del Señor Yahveh está sobre mí,&lt;BR&gt;por  cuanto que me ha ungido Yahveh.&lt;BR&gt;A anunciar la buena nueva (el Evangelio) a  los pobres me ha enviado,&lt;BR&gt;a vendar los corazones rotos;&lt;BR&gt;a pregonar a los  cautivos la liberación,&lt;BR&gt;y a los reclusos la libertad;&lt;BR&gt;a pregonar año de  gracia de Yahveh,&lt;BR&gt;día de venganza de nuestro Dios;&lt;BR&gt;para consolar a todos  los que lloran" (IS. 61, 1-2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Jesús volvió a Galilea por la fuerza  del Espíritu (conducido por el Espíritu Santo), y su fama se extendió por toda  la región. El iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos. Vino a Nazaret,  donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de  sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta  Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito:&lt;BR&gt;"El  Espíritu del Señor sobre mí,&lt;BR&gt;porque me ha ungido&lt;BR&gt;para anunciar a los  pobres la Buena Nueva,&lt;BR&gt;me ha enviado a proclamar la liberación a los  cautivos&lt;BR&gt;y la vista a los ciegos,&lt;BR&gt;para dar la libertad a los  oprimidos&lt;BR&gt;y proclamar un año de gracia del Señor."&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Enrollando  el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos  estaban fijos en él. Comenzó, pues, a decirles: "Esta Escritura, que acabáis de  oír, se ha cumplido hoy." Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de  las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: "¿No es éste el  hijo de José?" El les dijo: "Seguramente me vais a decir el refrán: Médico,  cúrate a ti mismo. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo  también aquí en tu patria." Y añadió: "En verdad os digo que ningún profeta es  bien recibido en su patria."&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Os digo de verdad: Muchas viudas  había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y  seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado  Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en  Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino  Naamán, el sirio."&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga  se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le  llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su  ciudad, para despeñarle. Pero él, pasando por medio de ellos, se marchó" (LC. 4,  14-30).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos tenemos el deber de  solventar las carencias de nuestros hermanos los hombres, independientemente de  que los mismos crean en Dios o rechacen nuestra fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Jesús bendice a quienes lloran,  no hemos de entender que les dice que se limiten a gemir hasta que él los libre  de la adversidad, así pues, Cristo nos da medios suficientes para que luchemos  con el fin de remediar nuestras carencias, en conformidad con nuestra fe, y,  nuestra capacidad de producir frutos ejercitando los dones y virtudes que hemos  recibido del Espíritu Santo. Todos conocemos a más de una madre crucificada que  sólo sabe hacerse amar presumiendo de que les ha entregado su vida a sus hijos,  y, ellos, aunque la adoren, tienen que soportar la incomodidad de que ella les  diga a todos sus conocidos que sus descendientes la desprecian. Los pobres en el  espíritu, los que lloran en sus estados adversos sin perder la esperanza de  vivir en un mundo mejor que ellos mismos han de crearse con la ayuda de nuestro  Padre común, no han de presumir de su bondad, pues ocuparán todo su tiempo en  ejercitar los dones y virtudes que han recibido del Espíritu Santo, pues ellos,  viven en Dios, viven de Dios, y viven para Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Mateo nos expresa el sentido  espiritual de la segunda Bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los que en este mundo están  tristes -nos dice Leví-, porque Dios mismo los consolará" (MT. 5,  4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dios consolará a quienes lloran porque  padecen las consecuencias de sus carencias materiales y espirituales. Tanto  Lucas como Mateo no se refieren a quienes lloran porque les gusta ser  sobrestimados constantemente, sino a quienes lloran más allá de la tristeza, con  el corazón henchido de esperanza, porque han aprendido a creer que, su Dios,  hará realidad sus más profundas aspiraciones. No debemos ser prepotentes, pero  tampoco debemos creer que somos desgraciados.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Realmente creemos que Dios nos  consolará cuando perdamos a nuestros familiares o amigos queridos, cuando  necesitemos trabajar y nadie nos dé el empleo que podamos desempeñar, cuando  veamos impotentes a uno de nuestros familiares o amigos enfermo, cuando nos  falten alimentos, ropa o un techo bajo el que protegernos del frío? Aunque he  tenido dificultades de cierta gravedad y aún vivo una situación bastante  interesante por causa de la dificultad que la misma representa para mi mujer y  para mí, no dudo de la certeza de las siguientes palabras del  Salmista:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Todos sus consagrados, respetad al  Señor,&lt;BR&gt;porque nada les falta a los que lo respetan;&lt;BR&gt;los ricos (orgullosos)  empobrecen y pasan hambre,&lt;BR&gt;los que buscan al Señor no carecen de nada" (SAL.  34, 10-11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esta Bienaventuranza fue pronunciada  por Jesús porque él recordaba constantemente a los enfermos, las viudas, los  huérfanos, los leprosos... Jesús no ignoraba el eterno lamento de quienes se  acercaban a él implorándole sus gracias, porque él era la única esperanza que  ellos tenían, ora para comer un poco, ora para que el Maestro les ayudara a ser  sanados de sus enfermedades. El próximo día veintitrés del presente mes cumpliré  treinta y cinco meses trabajando por la difusión del Evangelio a través de la  red (año 2006), y, durante este tiempo, he descubierto que muchos de nuestros  hermanos se amparan en la religión porque padecen una presión espiritual que no  saben describir. Cuando empezaron a sufrir sus familiares y amigos se volcaron  sobre ellos, pero, como nadie les comprendía, optaron por vivir aislados, al  mismo tiempo que los suyos se alejaron de ellos con la impotencia de quienes  piensan que los tales son perezosos que no desean solventar sus problemas. Hoy  Jesús les dice a quienes sufren por cualquier causa que Dios mismo les consolará  cuando el Señor concluya la instauración de su Reino al final de los tiempos, y  que, por haber sufrido tanto, cuando descubran que sus problemas son  solucionados por ellos mismos con la ayuda de Dios, podrán reír sin forzarse sin  ganas para ello, porque alcanzarán la dicha divina.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-3. La tercera  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los humildes -nos dice  Jesús-, porque Dios les dará la tierra para que la posean" (MT. 5,  5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Los sufridos poseerán la tierra&lt;BR&gt;y disfrutarán  de paz abundante" (SAL. 37, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El (Dios) no olvida jamás al pobre&lt;BR&gt;ni la  esperanza del humilde perecerá" (SAL. 9, 19.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Señor, tú atiendes a los deseos de los  humildes,&lt;BR&gt;les prestas oído y los animas;&lt;BR&gt;tú defiendes al huérfano y al  desvalido:&lt;BR&gt;que el hombre hecho de tierra&lt;BR&gt;no vuelva a sembrar su terror"  (SAL. 10, 17-18).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El Señor es bueno y recto y enseña el camino a los  pecadores;&lt;BR&gt;encamina a los humildes por la rectitud,&lt;BR&gt;enseña a los humildes  su camino;&lt;BR&gt;las sendas del Señor son la lealtad y la felicidad&lt;BR&gt;para los que  guardan su alianza y sus mandatos" (SAL. 25, 8-10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Bendigo al Señor en cada momento,&lt;BR&gt;su alabanza  está siempre en mi boca;&lt;BR&gt;yo me enorgullezco del Señor:&lt;BR&gt;que lo escuchen los  humildes y se alegren" (SAL. 34, 2-3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Mirarlo los humildes (al Señor), y  alegraos;&lt;BR&gt;los que buscáis a Dios, cobrad ánimo.&lt;BR&gt;Que el Señor escucha a los  pobres, no desprecia a sus cautivos (los que sufren)" (SAL. 69,  33-34).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Porque el Señor ama a su pueblo&lt;BR&gt;y corona con la  victoria a los humildes" (SAL. 149, 4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestro Padre común nos dice por  mediación de Isaías:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Los humildes y los pobres buscan agua,&lt;BR&gt;pero no  hay nada (que remedie su dolor y solvente sus problemas).&lt;BR&gt;La lengua se les  secó de sed.&lt;BR&gt;Yo, Yahveh, les responderé,&lt;BR&gt;yo, Dios de Israel, no los  desampararé.&lt;BR&gt;Abriré sobre los calveros arroyos&lt;BR&gt;y en medio de las barrancas  manantiales.&lt;BR&gt;Convertiré el desierto en lagunas&lt;BR&gt;y la tierra árida en  hontanar de aguas" (IS. 41, 17-18).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Que no en vano lo que en Dios parece  absurdo, aventaja, con mucho, al saber de los hombres, y lo que en Dios parece  débil, es más fuerte que la fuerza de los hombres. Basta con que os fijéis en  cómo se ha realizado ahí el llamamiento de Dios; cómo no abundan entre vosotros  los considerados sabios por el mundo, ni los poderosos, ni los aristócratas. Al  contrario, Dios ha escogido lo que el mundo tiene por necio, para poner en  ridículo a los que se creen sabios; ha escogido lo que el mundo tiene por débil,  para poner en ridículo a los que se creen fuertes; ha escogido lo humilde, lo  despreciable, lo que no cuenta a los ojos del mundo, para anular a quienes  piensan que son algo. De este modo, ningún mortal se atreverá a endiosarse. A  vosotros Dios os ha injertado en Cristo Jesús, que se ha convertido a su vez,  para nosotros, en sabiduría, en fuerza salvadora, santificadora y liberadora" (1  COR. 1, 25-30).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El Espíritu (Santo) produce amor,  alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí  mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. Y no en vano los que  pertenecen a Cristo Jesús han crucificado lo que en ellos hay de bajos  instintos, junto con sus pasiones y apetencias (luchan contra el pecado y desean  ser santificados). Si, pues, vivimos gracias al Espíritu, actuemos conforme al  Espíritu (vivamos bajo las inspiraciones del Espíritu Santo)" (CF. GAL. 5,  22-25).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Yo, prisionero por amor al Señor, os  exhorto a que llevéis una vida en consonancia con el llamamiento que habéis  recibido. Sed humildes, amables, comprensivos. Soportaos unos a otros con amor.  No ahorréis esfuerzos para consolidar, con ataduras de paz, la unidad, que es  fruto del Espíritu. Uno solo es el cuerpo y uno solo el Espíritu, como una es la  esperanza a la que habéis sido llamados (todos constituimos el Cuerpo Místico de  Cristo, de la misma manera que profesamos una única fe). Sólo hay un Señor, sólo  una fe, sólo un bautismo. Sólo un Dios, que es Padre de todos, que a todos  domina, por medio de todos actúa y en todos vive. Cada uno de nosotros hemos  recibido nuestro don en la medida en que Cristo ha tenido a bien otorgárnoslo"  (EF. 4, 1-7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Santiago escribió en su  Epístola:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "El hermano de humilde condición debe  sentirse orgulloso de la alta dignidad que Dios le concede" (ST. 1,  9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Qué paradójico es el hecho de hablar  de la humildad en la sociedad que ha establecido un límite de competitividad que  sobrepasa todo sentimentalismo, de forma que son muchas personas las que están  capacitadas para hacer cualquier cosa por escalar un puesto mejor al que tienen  actualmente sin escrúpulo alguno que les haga compadecerse de quienes no tienen  oportunidades o mejor dicho amistades que les eleven a una categoría semejante a  la que desean obtener. Son humildes quienes se dan a sí mismos,  desinteresadamente, a servir a Dios en las personas de sus prójimos,  especialmente en aquellos de quienes quizá sólo pueden recibir un poco de  gratitud con mucha suerte.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El no olvida jamás al pobre&lt;BR&gt;ni la esperanza del  humilde perecerá" (SAL. 9, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La palabra "humildad" no hace  referencia únicamente a la escasez de bienes materiales, pues también se aplica  a la forma de vivir de quienes no son orgullosos ni presumidos. Los humildes se  caracterizan porque depositan su confianza en Dios.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Señor, tú atiendes a los deseos de los  humildes,&lt;BR&gt;les prestas oído y los animas" (SAL. 10, 17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Salmista nos insta a todos,  independientemente de cuál sea nuestra condición social, a que creamos en Dios,  pues&lt;BR&gt;"el Señor responde: "Por la opresión del humilde,&lt;BR&gt;por el lamento del  pobre, ahora me levanto&lt;BR&gt;y pongo a salvo al que lo anhela"" (SAL. 12,  6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué ama Dios tanto a los  humildes, hasta llegar a hacer que se cumplan en ellos las palabras con que  nuestro Creador se dirigió a San Pablo: ""Mi gracia te basta, que mi fuerza se  muestra perfecta en la flaqueza"" (2 COR. 12, 9)?.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si somos humildes y compasivos,  recordaremos con gran gozo las siguientes palabras del Apóstol:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Sois elegidos de Dios; él os ha  consagrado y os ha dado su amor. Sed, pues, profundamente compasivos, benignos,  humildes, pacientes y comprensivos" (COL. 3, 12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si por causa de nuestra humildad  estamos dispuestos a sufrir contrariedades por causa del amor que sentimos con  respecto a nuestro Padre común, cuando alguien nos diga: Si Dios os ama, ¿por  qué no os ahorra vuestros sufrimientos actuales¿, le responderemos que nos  aplicamos las palabras de San Pedro:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "No es que el Señor se retrase en  cumplir lo prometido, como algunos piensan; es que tiene paciencia con vosotros,  y no quiere que ninguno se pierda, sino que todos se conviertan" (2 PE. 3,  9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pienso que todos debemos esforzarnos  para alcanzar las metas que más nos ilusionan, pero, ya que somos cristianos,  debemos ser humildes y pedirle a Dios que nos ayude a conseguir lo que deseamos.  Jesús nos dice por medio de San Mateo que los humildes heredarán la tierra,  porque los tales no antepondrán ninguno de sus deseos a su experiencia personal  y comunitaria de Dios, nuestro Santo Padre, la fuente de todos los dones y  virtudes espirituales y temporales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-4. La cuarta  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los que anhelan que  triunfe lo que es justo y bueno -dice nuestro Señor Jesucristo-, porque su deseo  será cumplido" (MT. 5, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"¡Oh, todos los sedientos, id por agua,&lt;BR&gt;y los  que no tenéis plata, venid,&lt;BR&gt;comprad y comed, sin plata,&lt;BR&gt;y sin pagar, vino  y leche!&lt;BR&gt;¿Por qué gastar plata en lo que no es pan,&lt;BR&gt;y vuestro jornal en lo  que no sacia?&lt;BR&gt;Hacedme caso y comed cosa buena,&lt;BR&gt;y disfrutaréis con algo  sustancioso" (IS. 55, 1-2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando leo los versículos de la  profecía de Isaías que estamos meditando, recuerdo las palabras con que muchos  testigos de Jehová inician su predicación, ante quienes intentan inculcarles su  doctrina: ¿Se imaginan ustedes viviendo en un mundo en que no se cometan  injusticias, en que no existan las enfermedades, y en que no exista la muerte?  Todos los años, cuando llega la Navidad, nuestros niños les escriben cartas a  los reyes magos, diciéndoles que les concedan muchos regalos, porque se han  portado muy bien durante todo el año. Por nuestra parte, los adultos, en el  citado periodo litúrgico, especialmente en la celebración de la Natividad del  Mesías, hacemos muchos propósitos, que no llevamos a cabo por diversas razones.  En la bienaventuranza que estamos meditando, nuestro Señor nos dice que son  felices los que anhelan que el amor y la paz triunfen sobre la miseria que atañe  a nuestra vida, pero, para que las palabras de Jesús no sean olvidadas por  nosotros, es necesario que llevemos a cabo los propósitos anteriormente citados.  Al leer los 2 primeros versículos del capítulo 55 de Isaías, nos preguntamos:  ¿Se nos prohíbe a los cristianos el hecho de divertirnos? No es bueno para  nosotros abusar de los vicios, así pues, aunque el comprar lotería de vez en  cuando o tomarnos una copa puede sacarnos de nuestra rutina un rato, la compra  compulsiva de lotería y la embriaguez nos crean muchos problemas a nuestros  familiares y a nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nos dice por mediación del autor  del Apocalipsis:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Al sediento le daré a beber gratis  del manantial del agua de la vida" (CF. AP. 21, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para comprender las palabras de Cristo  Resucitado, hemos de pensar en las aguas bautismales, en la gracia divina, y, en  el Espíritu Santo, y también en Jesús, el don de Dios a la humanidad, la  donación de Sí mismo que nuestro Padre hizo para demostrarnos que nos ama, a  través de la comunicación de su Verbo, y de la Pasión, muerte y Resurrección del  Hijo de María.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Que venga también el sediento -nos  vuelve a decir Jesús en el último volumen de la Biblia por mediación de San  Juan-, y se le dará gratis agua de vida" (CF. AP. 22, 17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hemos sido llamados a ser santos, así  pues, tenemos que cuidar nuestros deseos para que hasta nuestros pensamientos,  según la medida de nuestras escasas posibilidades de controlar los mismos, sean  correctos, según los Mandamientos divinos. Los humildes se caracterizan por su  capacidad de no sucumbir ante la adversidad. El Salmista escribió:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Bendeciré al Señor que me aconseja,&lt;BR&gt;hasta de  noche me instruye internamente;&lt;BR&gt;tengo siempre presente al Señor,&lt;BR&gt;con él a  mi derecha no vacilaré" (SAL. 16, 7-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esta bienaventuranza parece utópica,  ya que todos sabemos que, para que se cumplan nuestros deseos, tenemos que hacer  algo más que desear que se hagan realidad nuestros sueños, por consiguiente, si  yo sueño con vivir en un mundo más justo que el actual, debo replantearme si  cumplo la voluntad de Dios, y, en el caso de no hacerlo perfectamente, me  aplicaré el siguiente texto bíblico, con el fin de examinarme:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¿Cómo podrás decirle a tu hermano:  "Deja que te saque la brizna que tienes en el ojo", cuando tienes un tronco en  el tuyo?" (MT. 7, 4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tengo que ver en qué aspectos de mi  vida debo cambiar, con el fin de vivir según mi ideal de vida. Yo sé que no  puedo cambiar el mundo, pero yo sí podré mejorar más de lo que pienso que puedo  superarme basándome en la aplicación de la Palabra de Dios a mi vida, en todo lo  que pueda aprender de las experiencias que tenga que vivir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Me gusta ironizar un poco cuando  acaecen ciertas circunstancias porque ello me ayuda a ver la parte positiva de  lo que erróneamente llamamos adversidad. En algunas ocasiones, cuando se comete  un atentado en cualquier parte del mundo, o cuando sucede un desastre natural  cuyas consecuencias son muy duras de padecer, me encuentro con gente que dice  suspirando aliviada: "Dios quiera que eso no lo suframos nosotros". Jesús nos  pide que seamos proactivos y que nos comprometamos a solidarizarnos con nuestros  prójimos y que nos amemos unos a otros, para que así constituyamos una gran  cadena y podamos darnos la mano cuando nos sucede lo que no queremos que nos  acontezca en cualquier parte del mundo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando yo era catequista de niños les  preguntaba a los pequeños: "¿Qué deseáis más que nada en el mundo¿". Los niños,  deseando no tener obstáculos que retrasaran su recepción de la primera Comunión  para celebrar una gran fiesta, me respondían con su característico deje andaluz  mecánicamente y agobiados porque querían irse a jugar: "Que haiga pá". Quizá los  adultos en muchas ocasiones actuamos de la misma forma que los niños que  catequicé hace varios años, pues no deseamos comprometernos a trabajar por los  más necesitados como verdaderos cristianos. Además de trabajar por nuestros  prójimos los hombres, también debemos abogar por nuestro bienestar sin olvidar  que Dios quiere que seamos santos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué nos ha elegido Dios a  nosotros? ¿No existe en el mundo gente más preparada que nosotros para trabajar  testificando que Cristo ha resucitado de entre los muertos? Dios no quiere que  seamos perfectos porque eso no nos es posible, pero sí desea que estemos siempre  dispuestos a trabajar por la extensión de su Reino. A Dios no le incumbe tanto  el hecho de que hagamos las cosas bien hechas como le interesa por causa de  nuestra felicidad que nunca estemos paralizados viendo cómo la vida siempre  sigue igual y nosotros envejecemos sin cambiar y sin mejorar el mundo en que  vivimos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-5. La quinta  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los misericordiosos -dice  Jesús-, porque Dios tendrá misericordia de ellos" (MT. 5, 7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestro Padre común quiere que seamos  misericordiosos, es decir, que sirvamos a nuestros prójimos como si se tratase  de nosotros mismos y de nuestro Creador. Jesús, antes de expirar en la cruz, le  rogó al Altísimo que tuviera misericordia de El, recordando el Salmo de  David:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Misericordia, Dios mío, por tu bondad,&lt;BR&gt;por tu  inmensa compasión borra mi culpa" (SAL. 51, 3).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Iglesia piensa que, aunque Jesús no  pecó durante su existencia mortal, nuestro Señor fue juzgado y condenado, para  que expiara la culpabilidad de los hombres de todos los tiempos, por lo cuál,  sufrió la pena que todos merecemos, por el mero hecho de ser pecadores. Más  adelante profundizaremos más con respecto al pecado, pues supongo que muchos de  vosotros os preguntaréis: ¿Cómo es posible que se nos considere asesinos de un  personaje al que quizá conocemos porque se le atribuye la fundación de diversas  iglesias o congregaciones cristianas? Quienes conozcáis profundamente la  historia del Judaísmo y del Cristianismo, os preguntaréis: ¿Por qué se nos  considera culpables de la condena a muerte de uno de los muchos mesías que  padecieron bajo el poder de Poncio Pilato? ¿Por qué se nos considera culpables  de la ejecución del fundador de una secta dimanante del Judaísmo? Por ahora,  conformémonos con el hecho de saber que Jesús, sintiéndose culpable por causa  del peso de la maldad de la humanidad por la que fue condenado, sabiendo que  Dios le dejó morir y que le hizo fuerte para soportar grandes dolores y  humillaciones, fue osado para rogarle a nuestro Padre común que tuviera  misericordia de El. Sé que en nuestro tiempo es normal el hecho de pedirle ayuda  a Dios independientemente de nuestra conducta, pero, tanto en la historia del  Judaísmo como en los 2 milenios de existencia del Cristianismo, siempre han  existido expertos en hacernos sentirnos culpables quizá de sucesos sin  importancia, que nos han robado la felicidad que nuestro Criador nos concedió al  crearnos libres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Veamos algunos textos bíblicos en los  que se nos habla de la misericordia de Dios, y de cómo nuestro Padre común  quiere que seamos misericordiosos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Señor, no me reprendas con ira,&lt;BR&gt;no me corrijas  con cólera;&lt;BR&gt;piedad, Señor, que desfallezco;&lt;BR&gt;cura, Señor, mis huesos  dislocados.&lt;BR&gt;Tengo el alma en delirio,&lt;BR&gt;y tú, Señor, ¿hasta cuándo (mirarás  mi desdicha sin solventar mis problemas)?.&lt;BR&gt;Vuélvete, Señor, pon a salvo mi  vida;&lt;BR&gt;sálvame por tu misericordia:&lt;BR&gt;que en el reino de la muerte nadie te  invoca&lt;BR&gt;y en el abismo (infierno) ¿quién te da gracias?&lt;BR&gt;Estoy agotado de  gemir, de llorar sobre el lecho,&lt;BR&gt;regando de noche con lágrimas mi  lecho,&lt;BR&gt;mis ojos se consumen irritados,&lt;BR&gt;envejecen por tantas  contradicciones" (SAL. 6, 2-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Aclamad, los honrados, al Señor,&lt;BR&gt;que la  alabanza es cosa de hombres buenos;&lt;BR&gt;dad gracias al Señor con la  cítara,&lt;BR&gt;tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;&lt;BR&gt;cantadle un cántico  nuevo&lt;BR&gt;acompañando los vítores con bordones:&lt;BR&gt;que la palabra del Señor es  recta&lt;BR&gt;y todas sus obras son duraderas;&lt;BR&gt;él ama la justicia y el  derecho,&lt;BR&gt;y su misericordia llena la tierra.&lt;BR&gt;La palabra del Señor hizo el  cielo;&lt;BR&gt;el aliento de su boca, sus ejércitos" (SAL. 33, 1-6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Dichoso el que cuida del desvalido,&lt;BR&gt;en el día  aciago lo pondrá a salvo el Señor.&lt;BR&gt;El Señor lo guardará y lo conservará en  vida&lt;BR&gt;para que sea dichoso en la tierra,&lt;BR&gt;y no lo entregará a la saña de sus  enemigos.&lt;BR&gt;El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor,&lt;BR&gt;calmará los dolores  de su enfermedad.&lt;BR&gt;Yo dije: "Señor, ten misericordia,&lt;BR&gt;sáname, porque he  pecado contra ti"" (SAL. 41, 2-5.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"De día el Señor me hará misericordia&lt;BR&gt;de noche  cantaré la alabanza del Dios de mi vida" (SAL. 42, 9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Presta oído, Señor; escúchame, que soy un pobre  desamparado;&lt;BR&gt;protege mi vida que soy un fiel tuyo;&lt;BR&gt;salva a tu siervo, que  confía en ti;&lt;BR&gt;tú eres mi Dios, piedad de mí. Señor,&lt;BR&gt;que te estoy llamando  todo el día;&lt;BR&gt;da alegría a tu siervo, que se dirige a ti, Señor,&lt;BR&gt;porque tú  eres bueno y perdonas,&lt;BR&gt;eres misericordioso con los que te invocan.&lt;BR&gt;Señor,  escucha mi oración, atiende mi súplica;&lt;BR&gt;en el peligro te llamo, porque tú me  escuchas.&lt;BR&gt;No tienes igual entre los dioses, Señor,&lt;BR&gt;ni hay obras como las  tuyas.&lt;BR&gt;Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia,&lt;BR&gt;Señor, y a  honrar tu nombre;&lt;BR&gt;"grande eres tú y haces maravillas, tú eres el único  Dios".&lt;BR&gt;Enséñame, Señor, tu camino para que siga tu fidelidad,&lt;BR&gt;haz que mi  corazón sin dividirse te respete.&lt;BR&gt;Te daré gracias de todo corazón, Señor,  Dios mío,&lt;BR&gt;daré gloria a tu nombre por siempre,&lt;BR&gt;por tu insigne misericordia  conmigo,&lt;BR&gt;porque me salvaste del abismo profundo.&lt;BR&gt;Dios mío, unos soberbios  se levantan contra mí,&lt;BR&gt;una banda de insolentes atentan contra mi vida,&lt;BR&gt;sin  contar contigo.&lt;BR&gt;Pero tú, Señor, Dios compasivo y piadoso,&lt;BR&gt;paciente,  misericordioso y fiel,&lt;BR&gt;mírame, ten compasión de mí, da fuerza a tu  siervo,&lt;BR&gt;salva al hijo de tu esclava, dame una señal propicia,&lt;BR&gt;que la vean  mis adversarios y queden confusos,&lt;BR&gt;porque tú, Señor, me ayudas y me  consuelas" (SAL. 86, 1-17). (Considérense a los adversarios citados en el Salmo  86 como a las dificultades a las que hemos de sobrevivir).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Señor, tú ha sido nuestro refugio de generación en  generación.&lt;BR&gt;Antes que naciesen los montes&lt;BR&gt;o fuera engendrado el orbe de la  tierra&lt;BR&gt;desde siempre y por siempre tú eres Dios...&lt;BR&gt;Enséñanos a llevar  buena cuenta de nuestros años&lt;BR&gt;para que adquiramos un corazón  sensato.&lt;BR&gt;Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?,&lt;BR&gt;ten compasión de tus  siervos:&lt;BR&gt;por la mañana sácianos de tu misericordia,&lt;BR&gt;y toda nuestra vida  será alegría y júbilo,&lt;BR&gt;danos alegría por los días en que nos  afligiste,&lt;BR&gt;por los años en que sufrimos desdichas.&lt;BR&gt;Hágase visible tu  acción a tus siervos,&lt;BR&gt;y a los hijos tu gloria.&lt;BR&gt;Baje hasta nosotros el  favor del Señor, nuestro Dios,&lt;BR&gt;y haz prosperar la obra de nuestras  manos,&lt;BR&gt;¡prospere la obra de nuestras manos!" (SAL. 90, 1-2;  12-17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Señor escucha mi oración, que mi grito llegue  hasta ti;&lt;BR&gt;no me escondas tu rostro en la desgracia;&lt;BR&gt;préstame oído cuando  te invoco, escúchame pronto.&lt;BR&gt;Que mis días se desvanecen como humo,&lt;BR&gt;mis  huesos queman como brasas;&lt;BR&gt;mi corazón está agostado como hierba,&lt;BR&gt;me olvido  de comer mi pan;&lt;BR&gt;con la violencia de mis quejidos&lt;BR&gt;se me pega la piel a los  huesos.&lt;BR&gt;Estoy como lechuza en la estepa, como búho entre ruinas;&lt;BR&gt;estoy  desvelado gimiendo, como pájaro sin pareja en el tejado.&lt;BR&gt;Mis enemigos me  insultan sin descanso,&lt;BR&gt;furiosos contra mí me maldicen.&lt;BR&gt;En vez de pan como  ceniza, mezclo mi bebida con llanto;&lt;BR&gt;por tu cólera y tu  indignación,&lt;BR&gt;porque me alzaste en vilo y me tiraste;&lt;BR&gt;mis días son una  sombra que se alarga,&lt;BR&gt;me voy secando como la hierba.&lt;BR&gt;Tú, en cambio, Señor,  reinas siempre&lt;BR&gt;y tu fama pasa de generación en generación.&lt;BR&gt;Levántate y ten  misericordia de Sión,&lt;BR&gt;que ya es hora y tiempo de misericordia.&lt;BR&gt;Tus siervos  aman sus piedras, les duele hasta su polvo.&lt;BR&gt;los paganos temerán tu nombre;  los reyes del mundo, tu gloria.&lt;BR&gt;Cuando el Señor reconstruya a Sión y aparezca  en su gloria,&lt;BR&gt;y se vuelva a las súplicas de los indefensos,&lt;BR&gt;y no desprecie  sus peticiones,&lt;BR&gt;quede esto escrito para la generación futura,&lt;BR&gt;y el pueblo  que será creado alabará al Señor:&lt;BR&gt;que el Señor ha mirado desde su excelso  santuario,&lt;BR&gt;desde el cielo se ha fijado en la tierra,&lt;BR&gt;para escuchar los  lamentos de los cautivos&lt;BR&gt;y librar a los condenados a muerte.&lt;BR&gt;Para anunciar  en Sión la fama del Señor&lt;BR&gt;y alabarlo en Jerusalén,&lt;BR&gt;cuando se reúnan  unánimes los pueblos&lt;BR&gt;y los reyes para dar culto al Señor.&lt;BR&gt;El agotó mis  fuerzas en el camino, acortó mis días;&lt;BR&gt;Yo dije: Dios mío, no me arrebates en  la mitad de mis días,&lt;BR&gt;tus años duran por todas las generaciones.&lt;BR&gt;Al  principio cimentaste la tierra&lt;BR&gt;y el cielo es obra de tus manos;&lt;BR&gt;ellos  perecerán, tú permaneces, se gastarán como ropa,&lt;BR&gt;serán como vestido que se  muda.&lt;BR&gt;Tú, en cambio, eres aquel cuyos años no acabarán.&lt;BR&gt;Los hijos de tus  siervos y su linaje&lt;BR&gt;habitarán establemente en tu presencia" (SAL. 102,  2-29).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"bendice a Yahveh, alma mía,&lt;BR&gt;del fondo de mi  ser, su santo nombre,&lt;BR&gt;bendice a Yahveh, alma mía,&lt;BR&gt;no olvides sus muchos  beneficios.&lt;BR&gt;El, que todas tus culpas perdona,&lt;BR&gt;que cura todas tus  dolencias,&lt;BR&gt;rescata tu vida de la fosa,&lt;BR&gt;te corona de amor y de  ternura,&lt;BR&gt;satura de bienes tu existencia,&lt;BR&gt;mientras tu juventud se renueva  como el águila.&lt;BR&gt;Yahveh, el que hace obras de justicia,&lt;BR&gt;y otorga el derecho  a todos los oprimidos,&lt;BR&gt;manifestó sus caminos a Moisés,&lt;BR&gt;a los hijos de  Israel sus hazañas.&lt;BR&gt;Clemente y compasivo es Yahveh,&lt;BR&gt;tardo a la cólera y  lleno de amor;&lt;BR&gt;no se querella eternamente&lt;BR&gt;ni para siempre guarda su  rencor;&lt;BR&gt;no nos trata según nuestros pecados&lt;BR&gt;ni nos paga conforme a  nuestras culpas.&lt;BR&gt;Como se alzan los cielos por encima de la tierra,&lt;BR&gt;así de  grande es su amor para quienes le temen;&lt;BR&gt;tan lejos como está el oriente del  ocaso&lt;BR&gt;aleja él de nosotros nuestras rebeldías.&lt;BR&gt;Cual la ternura de un padre  para con sus hijos,&lt;BR&gt;así de tierno es Yahveh para quienes le temen;&lt;BR&gt;que él  sabe de qué estamos plasmados (hechos),&lt;BR&gt;se acuerda de que somos polvo (Dios  creó a Adán de la tierra).&lt;BR&gt;¡El hombre! Como la hierba son sus días,&lt;BR&gt;como  la flor del campo, así florece;&lt;BR&gt;pasa por él un soplo, y ya no existe  (muere),&lt;BR&gt;ni el lugar donde estuvo vuelve a conocerle.&lt;BR&gt;Mas el amor de  Yahveh desde siempre hasta siempre&lt;BR&gt;para los que le temen,&lt;BR&gt;y su justicia  para los hijos de sus hijos,&lt;BR&gt;para aquellos que guardan su alianza,&lt;BR&gt;y se  acuerdan de cumplir sus mandatos.&lt;BR&gt;Yahveh en los cielos asentó su trono,&lt;BR&gt;y  su soberanía en todo señorea.&lt;BR&gt;bendecid a Yahveh, ángeles suyos,&lt;BR&gt;héroes  potentes, ejecutores de sus órdenes,&lt;BR&gt;en cuanto oís la voz de su  palabra.&lt;BR&gt;bendecid a Yahveh, todas sus huestes,&lt;BR&gt;servidores suyos,  ejecutores de su voluntad.&lt;BR&gt;bendecid a Yahveh, todas sus obras,&lt;BR&gt;en todos  los lugares de su imperio.&lt;BR&gt;¡bendice a Yahveh, alma mía!" (SAL. 103,  1-22).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"¡Aleluya!&lt;BR&gt;¡Dad gracias a Yahveh, porque es  bueno,&lt;BR&gt;porque es eterno su amor!&lt;BR&gt;¿Quién dirá las proezas de  Yahveh,&lt;BR&gt;hará oír toda su alabanza?&lt;BR&gt;¡Dichosos los que guardan el  derecho,&lt;BR&gt;los que practican en todo tiempo la justicia!&lt;BR&gt;¡Acuérdate de mí,  Yahveh,&lt;BR&gt;por amor de tu pueblo;&lt;BR&gt;con tu salvación visítame,&lt;BR&gt;que vea yo la  dicha de tus elegidos,&lt;BR&gt;me alegre en la alegría de tu pueblo,&lt;BR&gt;con tu  heredad me felicite!" (SAL. 106, 1-5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Según tu amor trata a tu siervo,&lt;BR&gt;enséñame tus  preceptos...&lt;BR&gt;Vuélvete a mí y tenme piedad,&lt;BR&gt;como es justo para los que aman  tu nombre...&lt;BR&gt;Por tu amor, Yahveh, escucha mi voz,&lt;BR&gt;por tus juicios,  vivifícame...&lt;BR&gt;Mira que amo tus ordenanzas, Yahveh,&lt;BR&gt;dame la vida por tu  amor" (SAL. 119, 124; 132; 149; 159).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"A ti levanto mis ojos,&lt;BR&gt;tú que habitas en el  cielo;&lt;BR&gt;míralos, como los ojos de los siervos&lt;BR&gt;en la mano de sus  amos.&lt;BR&gt;Como los ojos de la sierva&lt;BR&gt;en la mano de su señora,&lt;BR&gt;así nuestros  ojos en Yahveh nuestro Dios,&lt;BR&gt;hasta que se apiade de nosotros.&lt;BR&gt;¡Ten piedad  de nosotros, Yahveh, ten piedad de nosotros,&lt;BR&gt;que estamos saturados de  desprecio!&lt;BR&gt;¡Nuestra alma está por demás saturada&lt;BR&gt;del sarcasmo de los  satisfechos,&lt;BR&gt;el desprecio es para los soberbios!" (SAL. 123,  1-4).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Desde lo más profundo grito a ti,  Yahveh:&lt;BR&gt;¡Señor, escucha mi clamor!&lt;BR&gt;¡Estén atentos tus oídos&lt;BR&gt;a la voz de  mis súplicas!&lt;BR&gt;Si en cuenta tomas las culpas, oh Yahveh,&lt;BR&gt;¿quién, Señor,  resistirá?&lt;BR&gt;Mas el perdón se halla junto a ti,&lt;BR&gt;para que seas temido.&lt;BR&gt;Yo  espero en Yahveh, mi alma&lt;BR&gt;espera en su palabra;&lt;BR&gt;mi alma aguarda al  Señor&lt;BR&gt;más que los centinelas la aurora;&lt;BR&gt;más que los centinelas la  aurora,&lt;BR&gt;aguarde Israel a Yahveh.&lt;BR&gt;Porque con Yahveh está el amor,&lt;BR&gt;junto  a él abundancia de rescate;&lt;BR&gt;él rescatará a Israel&lt;BR&gt;de todas sus culpas"  (SAL. 130, 1-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Clemente y compasivo es Yahveh,&lt;BR&gt;tardo a la  cólera y grande en amor;&lt;BR&gt;bueno es Yahveh para con todos,&lt;BR&gt;y sus ternuras  sobre todas sus obras.&lt;BR&gt;TE darán gracias, Yahveh, todas tus obras&lt;BR&gt;y tus  amigos te bendecirán;&lt;BR&gt;dirán la gloria de tu reino,&lt;BR&gt;de tus proezas  hablarán,&lt;BR&gt;para mostrar a los hijos de Adán tus proezas,&lt;BR&gt;el esplendor y la  gloria de tu reino" (SAL. 145, 8-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Las misericordias de Yahveh quiero  recordar,&lt;BR&gt;las alabanzas de Yahveh,&lt;BR&gt;por todo lo que nos ha premiado  Yahveh,&lt;BR&gt;por la gran bondad para la casa de Israel,&lt;BR&gt;que tuvo con nosotros  en su misericordia,&lt;BR&gt;y por la abundancia de sus bondades.&lt;BR&gt;Dijo él: "De  cierto que ellos son mi pueblo,&lt;BR&gt;hijos que no engañarán."&lt;BR&gt;y fue él su  Salvador&lt;BR&gt;en todas sus angustias.&lt;BR&gt;No fue un mensajero ni un ángel:&lt;BR&gt;él  mismo en persona los liberó.&lt;BR&gt;Por su amor y su compasión&lt;BR&gt;él los  rescató:&lt;BR&gt;los levantó y los llevó&lt;BR&gt;todos los días desde siempre" (IS. 63,  7-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Llamamos misericordia a la virtud que  nos inclina a compadecernos de los trabajos y las miserias de nuestros prójimos  los hombres. También llamamos misericordia al atributo de Dios en cuya virtud  nuestro Padre común nos perdona nuestras transgresiones en el cumplimiento de su  Ley (pecados) y nos acepta como hijos a pesar de nuestras miserias.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"¡Aleluya! Dichoso quien respeta al Señor&lt;BR&gt;Y es  entusiasta de sus mandatos.&lt;BR&gt;Su linaje será poderoso en la tierra,&lt;BR&gt;La  descendencia de los rectos será bendita.&lt;BR&gt;En su casa habrá riquezas y  abundancia (esta abundancia puede ser espiritual y/o material),&lt;BR&gt;Su  generosidad dura por siempre.&lt;BR&gt;En las tinieblas brilla una luz para los  honrados:&lt;BR&gt;El piadoso y compasivo y justo.&lt;BR&gt;Dichoso el que se apiada y  presta&lt;BR&gt;Y administra rectamente sus asuntos.&lt;BR&gt;El hombre honrado jamás  vacilará,&lt;BR&gt;Su recuerdo será perpetuo.&lt;BR&gt;No temerá las malas  noticias,&lt;BR&gt;Confiando en el Señor se siente firme,&lt;BR&gt;Se siente seguro, sin  temor,&lt;BR&gt;Y verá derrotados a sus enemigos.&lt;BR&gt;Reparte limosna a los pobres, su  generosidad dura por siempre&lt;BR&gt;Y alzará su frente con dignidad" (SAL. 112,  1-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-6. La sexta  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los que tienen limpia la  conciencia -dice Jesús-, porque ellos verán a Dios" (MT. 5, 8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A continuación oraremos mientras que  leemos el Salmo 42, 2-12, pues deseamos que nuestro Padre común concluya la  instauración de su Reino entre nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Como jadea la cierva,&lt;BR&gt;tras las corrientes de  agua,&lt;BR&gt;así jadea mi alma,&lt;BR&gt;en pos de ti, mi Dios.&lt;BR&gt;Tiene mi alma sed de  Dios,&lt;BR&gt;del Dios vivo;&lt;BR&gt;¿cuándo podré ir a ver&lt;BR&gt;la faz de Dios?&lt;BR&gt;¡Son mis  lágrimas mi pan,&lt;BR&gt;de día y de noche,&lt;BR&gt;mientras me dicen todo el día:&lt;BR&gt;¿En  dónde está tu Dios?&lt;BR&gt;Yo lo recuerdo, y derramo&lt;BR&gt;&amp;nbsp;dentro de mí mi  alma,&lt;BR&gt;cómo marchaba a la tienda admirable,&lt;BR&gt;a la Casa de Dios,&lt;BR&gt;entre los  gritos de júbilo y de loa (alabanza),&lt;BR&gt;y el gentío festivo.&lt;BR&gt;¿Por qué, alma  mía, desfalleces&lt;BR&gt;y te agitas por mí?&lt;BR&gt;Espera en Dios: aún le  alabaré,&lt;BR&gt;¡salvación de mi rostro y&lt;BR&gt;mi Dios!&lt;BR&gt;En mí mi alma  desfallece.&lt;BR&gt;Por eso te recuerdo&lt;BR&gt;desde la tierra del Jordán y los  Hermones,&lt;BR&gt;a ti, montaña humilde.&lt;BR&gt;Abismo que llama al abismo,&lt;BR&gt;en el  fragor de tus cataratas,&lt;BR&gt;todas tus olas y tus crestas&lt;BR&gt;han pasado sobre  mí.&lt;BR&gt;De día mandará&lt;BR&gt;Yahveh su gracia,&lt;BR&gt;y el canto que me inspire por la  noche&lt;BR&gt;será una oración al Dios de mi vida.&lt;BR&gt;Diré a Dios mi Roca:&lt;BR&gt;¿Por  qué me olvidas?&lt;BR&gt;¿Por qué he de andar sombrío&lt;BR&gt;por la opresión del  enemigo?&lt;BR&gt;Con quebranto en mis huesos&lt;BR&gt;mis adversarios me insultan,&lt;BR&gt;todo  el día repitiéndome:&lt;BR&gt;¿En dónde está tu Dios?&lt;BR&gt;¿Por qué, alma mía,  desfalleces&lt;BR&gt;y te agitas por mí?&lt;BR&gt;Espera en Dios: aún le  alabaré,&lt;BR&gt;¡salvación de mi rostro y mi Dios!" (SAL. 42, 2-12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías escribió que, el día en que  Cristo Rey venga a encontrarse con nosotros,&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Nadie hará daño, nadie hará mal&lt;BR&gt;en todo mi  santo Monte,&lt;BR&gt;porque la tierra estará llena de conocimiento  de&lt;BR&gt;Yahveh,&lt;BR&gt;como cubren las aguas el mar.&lt;BR&gt;Aquel día la raíz de  Jesé&lt;BR&gt;estará enhiesta para estandarte de pueblos,&lt;BR&gt;las gentes la  buscarán,&lt;BR&gt;y su morada será gloriosa.&lt;BR&gt;Aquel día volverá el Señor a mostrar  su mano&lt;BR&gt;para recobrar el resto de su pueblo&lt;BR&gt;que haya quedado" (CF. IS. 11,  9-11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Juan nos dice en su primera  Epístola:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Hijos míos, ¡obras son amores y no  buenas razones! Esta será la señal de que militamos en las filas de la verdad y  de que podemos sentirnos seguros en presencia de Dios: que si alguna vez nos  acusa la conciencia, Dios está muy por encima de nuestra conciencia y lo sabe  todo. Si, por el contrario, queridos hermanos, la conciencia no nos acusa, crece  nuestra confianza en Dios. Y él nos concederá todo lo que le pidamos, porque  cumplimos sus mandamientos y hacemos cuanto le agrada. Y éste es su mandamiento:  que creamos en su Hijo Jesucristo y que nos amemos unos a otros conforme al  precepto que él nos dio. Si guardamos sus mandamientos, permanecemos en Dios y  Dios en nosotros, como nos lo hace saber el Espíritu que nos dio" (1 JN. 3,  19-24).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías escribió en su  Profecía:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Pues bien, en la senda de tus juicios&lt;BR&gt;te  esperamos, Yahveh;&lt;BR&gt;tu nombre y tu recuerdo son el anhelo del alma.&lt;BR&gt;Con  toda mi alma te anhelo en la noche,&lt;BR&gt;y con todo mi espíritu por la mañana te  busco.&lt;BR&gt;Porque cuando tú juzgas a la tierra,&lt;BR&gt;aprenden justicia los  habitantes del orbe" (IS. 26, 8-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para comprender el significado de la  bienaventuranza que estamos meditando, hemos de estudiar detenidamente el  concepto del pecado, pero ahora sólo pensaremos en que nuestro Padre común  valora mucho la pureza, el amor de los santos que le amaron de una forma  inexplicable, el amor con que solventamos las carencias de nuestros seres  queridos y realizamos nuestras tareas ordinarias.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Debemos comprender que quienes tienen  limpia la conciencia verán a Dios personalmente, o debemos pensar que las  citadas palabras de nuestro Señor tienen un sentido simbólico? Isaías responde  esta pregunta en los siguientes términos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Hará Yahveh Sebaot (el Dios de los ejércitos)&lt;BR&gt;a  todos los pueblos en este monte&lt;BR&gt;un convite de manjares frescos, convite de  buenos&lt;BR&gt;vinos:&lt;BR&gt;manjares de tuétanos, vinos depurados;&lt;BR&gt;consumirá en este  monte&lt;BR&gt;el velo que cubre a todos los pueblos&lt;BR&gt;y la cobertura que cubre a  todas las gentes;&lt;BR&gt;consumirá a la muerte definitivamente.&lt;BR&gt;Enjugará el Señor  Yahveh&lt;BR&gt;las lágrimas de todos los rostros,&lt;BR&gt;y quitará el oprobio de su  pueblo&lt;BR&gt;de sobre toda la tierra,&lt;BR&gt;porque Yahveh ha hablado.&lt;BR&gt;Se dirá aquél  día: "Ahí tenéis a nuestro Dios:&lt;BR&gt;esperamos que nos salve;&lt;BR&gt;éste es Yahveh  en quien esperábamos;&lt;BR&gt;nos regocijamos y nos alegramos&lt;BR&gt;por su salvación"  (IS. 25, 6-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque no podamos comprender  basándonos en nuestros razonamientos cómo será posible que Dios elimine las  injusticias y el sufrimiento de la tierra, no hemos de olvidar las siguientes  palabras del Apóstol:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "En efecto, para acercarse a Dios es  preciso creer que existe y que no dejará sin recompensa a aquellos que le  buscan" (CF. HEB. 11, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús decía:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Dejad que los niños se acerquen a mí  y no se lo impidáis, porque el reino de los cielos es de los que son como ellos"  (CF. MC. 10, 14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús desea que nuestra conciencia sea  un espejo a través del cuál pueda verse la luz divina. Por consiguiente, en  virtud de ello, el Salmista escribió:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el  delito&lt;BR&gt;y cuya conciencia no queda turbia" (SAL. 32, 2).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Nuestro Jesús desea que seamos como  los niños, que expresemos nuestros sentimientos con la misma espontaneidad que  ellos dicen lo que sienten sin segundas intenciones. Como somos imperfectos y no  podemos evitar los malos entendidos que nos causan nuestros prójimos y en muchas  ocasiones provocamos nosotros, San Pablo escribió:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Aunque alguna vez tengáis que  enojaros, no permitáis que vuestro enojo se convierta en pecado, ni que os dure  más allá de la puesta del sol" (EF. 4, 26).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-7. La séptima  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Bienaventurados los que trabajan en  favor de la paz -dice Jesús-, porque Dios los llamará hijos suyos" (MT. 5,  9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si recordamos las bienaventuranzas  anteriores, podemos pensar que Dios se ofrece a curar a los enfermos, a saciar a  los hambrientos y a los sedientos, a ser misericordioso con quienes son  misericordiosos, y, en general, a colmar de felicidad a quienes le aman, pero, a  los pacificadores, les llama hijos suyos. Nuestro Señor no utilizó ningún arma  para hacer que sus enemigos cambiaran de conducta, así pues, El se dejó asesinar  por sus detractores, con el fin de que ellos aprendieran que nuestro Padre común  nos creó para que vivamos unidos, así pues, Jesús les dijo a sus amigos íntimos  durante la conmemoración de la Cena pascual:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Yo soy la vid; vosotros, los  sarmientos. El que permanece unido a mí, como yo estoy unido a él, produce mucho  fruto, porque separados de mí nada podéis hacer" (JN. 15, 5).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Isaías nos anunció el nacimiento del  Príncipe de la paz.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"El pueblo que andaba a oscuras&lt;BR&gt;vio una luz  grande.&lt;BR&gt;Los que vivían en tierra de sombras,&lt;BR&gt;una luz brilló sobre  ellos.&lt;BR&gt;Acrecentaste el regocijo,&lt;BR&gt;hiciste grande la alegría.&lt;BR&gt;Alegría por  tu presencia,&lt;BR&gt;cual la alegría en la siega,&lt;BR&gt;como se  regocijan&lt;BR&gt;repartiendo botín.&lt;BR&gt;Porque el yugo que les pesaba&lt;BR&gt;y la pinga  de su hombro&lt;BR&gt;-la vara de su tirano-&lt;BR&gt;has roto, como el día de  Madián.&lt;BR&gt;Porque toda bota que taconea con ruido,&lt;BR&gt;y el manto rebozado en  sangre&lt;BR&gt;serán para la quema,&lt;BR&gt;pasto del fuego.&lt;BR&gt;Porque una criatura nos ha  nacido,&lt;BR&gt;un hijo se nos ha dado.&lt;BR&gt;Estará el señorío sobre su hombro,&lt;BR&gt;y se  llamará su nombre&lt;BR&gt;"Maravilla de Consejero",&lt;BR&gt;"Dios Fuerte",&lt;BR&gt;"Siempre  Padre",&lt;BR&gt;"Príncipe de Paz".&lt;BR&gt;Grande es su señorío y la paz no tendrá  fin&lt;BR&gt;sobre el trono de David y sobre su reino,&lt;BR&gt;para restaurarlo y  consolidarlo&lt;BR&gt;por la equidad y la justicia,&lt;BR&gt;desde ahora y hasta  siempre,&lt;BR&gt;el celo de Yahveh Sebaot hará eso" (IS. 9, 1-6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Es fácil trabajar por el  establecimiento de la paz en el mundo, en nuestra sociedad y en nuestros  hogares?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Disfrutamos nosotros de la paz que  necesita el mundo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "No creáis que he venido a traer la  paz al mundo. ¡No he venido a traer paz, sino guerra! Porque he venido a causar  discordia, a poner al hijo en contra de su padre, a la hija en contra de su  madre y a la nuera en contra de su suegra; de suerte que los enemigos de cada  uno serán sus propios familiares" (MT. 10, 34-36).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Os habéis desanimado los religiosos o  los laicos en alguna ocasión, pensando que Dios os ha encomendado un trabajo  superior a vuestras fuerzas para llevar el mismo a cabo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nos dice:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Os he dicho todo esto para que podáis  encontrar la paz en vuestra unión conmigo. En el mundo tendréis sufrimientos;  pero ¡ánimo!, yo he vencido al mundo" (JN. 16, 33).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al percatarnos de que Jesús aún no  había padecido su pasión ni había fallecido cuando dijo que había vencido al  mundo, ello nos ayuda a entender que tenemos que resolver nuestras dificultades  lentamente, sufriendo los fracasos a los que tengamos que enfrentarnos, y  alegrándonos en cada ocasión que solucionemos alguno de nuestros  problemas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Salmista escribió con la sabiduría  práctica que lo caracterizaba, pues la misma le fue revelada por Dios, al mismo  tiempo que la vivía aplicándola a las experiencias que tuvo durante su  vida:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Sacrificio para Dios es un espíritu  quebrantado,&lt;BR&gt;un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios no lo desprecias"  (SAL. 51, 19).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si somos imitadores de Jesús, hemos  tenido que aprender que el reino de Dios se gana orando y proclamando el  Evangelio como buenos pregoneros de justicia, y viviendo como cristianos  ejemplares, enfocando las contrariedades de nuestra vida de una forma positiva  al modo que lo hizo Jesús, cuando dijo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y seré yo quien, una vez que haya  sido elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí" (JN. 12,  32).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pidámosle a Dios que muchos laicos  sigan el ejemplo de los religiosos y se consagren a la evangelización activa,  que los padres críen y eduquen a los santos del futuro, que los jóvenes atraigan  a la Iglesia a sus amigos y compañeros de estudio y trabajo, y que los ancianos,  los desamparados, los pobres y los enfermos, sigan elevando sus plegarias al  cielo, como si de esa forma apresuraran la llegada del mañana que, por nuestra  fe, esperamos que sea mejor que este tiempo tan cargado de hostilidades. A la  luz de JN. 12, 32, digámosle a Jesús:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Querido hermano:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Danos tu Espíritu santo para que  nuestra vida ejemplar convierta a nuestros prójimos al Evangelio. Envíanos a tu  Espíritu Santo para que nuestras palabras sean eficaces como para conseguir que  el mundo se acerque al Dios verdadero y confíe en la Trinidad  Beatísima.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Vamos a manifestarle a nuestro Padre y  Dios el deseo que tenemos con respecto al establecimiento de la paz mundial.  Evitemos olvidar que, antes de luchar por el establecimiento de la paz mundial,  hemos de obtener la paz interior que tanto necesitamos para pacificar al mundo  después de que el Espíritu Santo nos conceda tan apreciado don celestial. San  Pablo les escribió a los cristianos de Colosas:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Que la paz de Cristo reine en vuestra  vida; ha ella os ha llamado Dios para formar un solo cuerpo. Sed agradecidos"  (COL. 3, 15).&lt;BR&gt;&amp;nbsp; &lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5-1-8. La octava  bienaventuranza.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices los que sufren persecución  por ser justos y buenos -dice nuestro Señor-, porque suyo es el reino de Dios"  (MT. 5, 10).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pero, aún cuando tengáis que sufrir  por ser buenos, ¡dichosos vosotros! No temáis las amenazas ni os asustéis.  Glorificad en vuestro corazón a Cristo, el Señor, estando dispuestos en todo  momento a dar razón de vuestra esperanza a cualquiera que os pida explicaciones.  Pero, eso sí, hacedlo con dulzura y respeto, como quien tiene limpia la  conciencia, para que la evidencia misma de la calumnia confunda a quienes  denigran vuestra buena conducta cristiana. Porque más vale sufrir, si así lo  quiere Dios, por hacer el bien, que por hacer el mal" (1 PE. 3,  14-17).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para entender el texto petrino que  estamos meditando, hemos de recordar que San Pedro escribió sus Epístolas en un  tiempo en que los seguidores de Cristo eran mal vistos e incluso perseguidos,  por el simple hecho de creer en una deidad muerta. Recordemos también que el  mismo San Pablo, cuando les escribió su Carta a los Gálatas, instó a sus  lectores a que no permitieran que su fe flaqueara, cuando quienes desconocían  sus creencias, no aceptaban el hecho de que ellos creyeran en Jesús, aún  sabiendo que el Hijo de María había sido crucificado.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A la luz de la bienaventuranza que  estamos meditando y del texto del Apóstol Pedro que acabamos de recordar,  volvemos a preguntarnos: ¿Qué sentido tiene el martirio? ¿No podrían los  mártires haber ocultado su fe temporalmente hasta que hubieran tenido la  oportunidad de trabajar por Dios en un entorno que les fuera favorable en vez de  dejarse asesinar? Sabemos que la Iglesia nos permite disimular nuestra fe si  estamos en peligro de muerte, pero, bajo ninguna circunstancia hemos de renegar  de Dios. Es preciso que estas y otras cuestiones sean alumbradas en la  exposición de la Pasión, muerte y Resurrección del Mesías.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Felices vosotros cuando os insulten y  os persigan y cuando falsamente digan de vosotros toda clase de infamias sólo  porque sois mis discípulos" (MT. 5, 11).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Queridos hermanos, no os asombre como  algo inusitado la persecución desatada contra vosotros, que es como un fuego en  el que vuestra fe ha de ser probada. Alegraos, más bien, de compartir los  sufrimientos de Cristo, para que el día de su gloriosa manifestación también  vosotros saltéis de júbilo. Dichosos si sois ultrajados por seguir a Cristo; eso  quiere decir que el Espíritu glorioso de Dios alienta (se manifiesta con su  fuerza poderosa) en vosotros. Que ninguno de vosotros tenga que sufrir por  asesino, ladrón, malhechor o entrometido. Pero si es por ser cristiano, que no  se avergüence, sino que alabe a Dios por llevar ese nombre" (1 PE. 4,  12-16).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¡Alegraos entonces! ¡Estad contentos,  porque en el cielo os espera una gran recompensa! ¡Así también fueron  perseguidos los profetas que vivieron antes que vosotros!" (MT. 5,  12).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando el Diácono San Esteban fue  enjuiciado por el Sanedrín (alto tribunal de los judíos), les dijo a los jueces  de Palestina, recordando la Historia sagrada, e intentando convertir a sus  enemigos al Evangelio:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Vosotros, hombres testarudos, de  corazón empedernido y oídos sordos, siempre habéis ofrecido resistencia al  Espíritu Santo. Sois como vuestros antepasados (los que persiguieron y  asesinaron a los antiguos profetas). ¿Hubo algún profeta al que no persiguieran  vuestros padres? Ellos mataron a los que predijeron&amp;nbsp; (anunciaron) la venida  del único justo (Jesús), a quien ahora habéis entregado y asesinado" (HCH. 7,  51-52).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué nos anima Jesús a resistir  todas las contrariedades a las que tenemos que sobrevivir los cristianos  practicantes para no perder la fe que sustenta nuestra espiritualidad? Nuestro  Señor nos dice que, de la misma forma que el Espíritu Santo fortaleció a los  Profetas del pasado, nosotros también recibiremos el aliento divino necesario  para afrontar las persecuciones que nos puedan sobrevenir a lo largo de nuestra  vida.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús podría evitarnos todas las  pequeñas y grandes contrariedades que los cristianos practicantes sufrimos  gustosamente para que la voz de Dios no se extinga en el mundo materialista. Es  cierto que Jesús podría conseguir muchos más frutos de los que nosotros  producimos, pero él quiere que seamos perfeccionados al trabajar para que  quienes deseen unirse a nosotros sientan que son miembros del Reino de nuestro  Padre y Dios.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo  Pérez).&lt;BR&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8998203723398715583-8171809477861945563?l=trigodedios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://trigodedios.blogspot.com/feeds/8171809477861945563/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/fiesta-de-todos-los-santos-varias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/8171809477861945563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8998203723398715583/posts/default/8171809477861945563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://trigodedios.blogspot.com/2011/12/fiesta-de-todos-los-santos-varias.html' title='Fiesta de Todos los Santos. Varias meditaciones sobre las Bienaventuranzas.'/><author><name>TRIGODEDIOS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13375104883489690712</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8998203723398715583.post-2583030678328258086</id><published>2011-12-03T13:30:00.000+01:00</published><updated>2011-12-03T13:29:54.437+01:00</updated><title type='text'>Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. La importancia del servicio para los cristianos.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Padre nuestro.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo, 20/11/2011, Domingo XXXIV  Ordinario del ciclo A. Solemnidad de Jesucristo, Rey del universo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La importancia del servicio para los  cristianos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimados hermanos y  amigos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque durante los días transcurridos  del mes de noviembre hemos meditado constantemente sobre la conclusión de la  instauración del Reino de Dios entre nosotros, aún no podemos satisfacer todas  las dudas que tenemos con respecto a tan importante acontecimiento, que  esperamos los cristianos practicantes que suceda, por causa de la fe que nos  caracteriza. Lo que sí podemos tener muy claro sin el menor temor a  equivocarnos, es un hecho que hemos recordado durante las semanas anteriores, es  decir, que nuestro Santo Padre desea que cultivemos nuestra vida de fe por medio  del estudio de la Biblia y de los documentos de la Iglesia, que practiquemos lo  aprendido durante nuestros años de formación mediante la realización de  incesantes obras de misericordia, y que nos comuniquemos con el Dios Uno y Trino  y sus Santos, por medio de la oración.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dado que en el Evangelio que meditamos  en esta ocasión (MT. 25, 31-46) se nos recuerda que, aunque todos tendremos la  vida eterna porque Dios nos ha prometido concedernos tan magno don celestial,  cuando la tierra sea su Reino, todos seremos recompensados en conformidad con  las obras de caridad -o de amor- que hayamos llevado a cabo durante nuestra  vida, deseo invitaros a que meditemos sobre la importancia que debe tener para  los cristianos, el hecho de servirnos entre nosotros, y de ejercitar los dones y  virtudes que hemos recibido del Espíritu Santo, sirviendo a quienes carecen de  nuestra fe.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A quienes habitamos en una sociedad en  que, por la forma que tenemos de ser, necesitamos afirmarnos, pensando en  nuestras posesiones, San Pablo nos dirige un mensaje que nos llama mucho la  atención.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Porque, vamos a ver, ¿quién te hace a  ti mejor que los demás? O, en todo caso, ¿tienes algo que no hayas recibido?  Pues si todo lo que tienes lo has recibido, ¿A qué viene presumir como si fuera  tuyo?" (1 COR. 4, 7).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Meditemos el texto de San Pablo que os  he propuesto para que lo consideremos juntos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque hay quienes se consideran  superiores a otras personas por causa de su status social o de la conducta que  observan, muchos cristianos creemos que ante Dios todos somos iguales, así pues,  no pretendemos hacer el bien para ganarnos el cielo, sino para agradecerle al  Dios Uno y Trino el hecho de habernos redimido y de habernos amado. Teniendo en  cuenta esta consideración, no ha de extrañarnos la siguiente pregunta que San  Pablo les hace a quienes se creen superiores a los demás:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¿Quién te hace a ti mejor que los  demás?".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los cristianos también creemos que  todo lo que tenemos lo hemos recibido de Dios, a pesar de que muchas de nuestras  dádivas nos hayan sido concedidas por otras personas o las hayamos ganado. Bajo  esta perspectiva, es fácil comprender esta otra pregunta de San  Pablo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "¿Tienes algo que no hayas  recibido?".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si creemos que hemos recibido nuestros  bienes espirituales y materiales de Dios, -e incluso muchos creemos que hasta  los padecimientos que nos caracterizan los hemos recibido de nuestro Padre  común, para que nos sirvan de ayuda para alcanzar la salvación-, podremos  comprender estas otras palabras del citado Apóstol:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Pues si todo lo que tienes lo has  recibido, ¿a qué viene presumir como si fuera tuyo?".&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quizá nos preguntamos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Por qué no podemos considerar como  nuestros los dones que recibimos de Dios?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesucristo consideraba que, para  formar parte del Reino de Dios, necesitamos mentalizarnos con respecto al hecho  de que, ante nuestro Padre común, todos tenemos la misma dignidad,  independientemente de nuestro status social -que ha de ser un mismo estado  social para todos los hijos de Dios-, y de la actitud que hayamos observado  antes de convertirnos al Cristianismo. Si consideramos que todos tenemos la  misma dignidad, y nos tratamos como hermanos, -porque tenemos un mismo Padre  común-, es obvio que, aunque consideremos que los bienes que hemos recibido de  Dios son nuestros, no tendremos inconveniente alguno, a la hora de utilizarlos,  para exterminar la miseria de la humanidad. Esta es la razón por la que San  Pablo les escribió a los cristianos de Corinto, con respecto al ejercicio de la  caridad:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Mirad: el que siembra con mezquindad,  cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará  también en abundancia" (2 COR. 9, 6).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Con tal de incitar a los corintios a  que participaran junto con otras iglesias en la colecta que San Pablo hizo en  beneficio de los cristianos de Judea, que hubieron de sobrevivir a un periodo de  hambruna, el citado Santo les recordó a sus lectores que, al final de los  tiempos, Dios los recompensaría en conformidad con la bondad de sus  obras.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Hasta qué punto debemos ejercitar la  caridad?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; San Pablo, nos instruye:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Cada cual dé según el dictamen de su  corazón, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegría. Y  poderoso es Dios a fin de colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre  y en todo, todo lo necesario, tengáis aún sobrante para toda obra buena" (2 COR.  9, 7-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No todos los cristianos del mundo  tienen cubiertas sus necesidades básicas. Esta es la razón por la que San Pablo  nos hace reflexionar sobre el hecho de que no seamos excesivamente ambiciosos,  con tal de que los más ricos no les cierren todas las puertas a los más pobres,  para que podamos vivir en un mundo justo, que pueda ser considerado como el  Reino de Dios. Esta es la razón por la que dicho Apóstol le escribió a su fiel  colaborador Timoteo:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Y, ciertamente, la religión es un  magnífico negocio cuando uno se contenta con lo poco que tiene. Porque nada  trajimos al mundo y nada podremos llevarnos de él. Contentémonos, pues, con no  andar faltos de comida y de vestido" (1 TIM. 6, 6-8).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Obviamente, necesitamos algo más que  ropa y comida para vivir, pero San Pablo, más que hacer referencia a todo lo que  necesitamos, habla de que no seamos extremadamente ambiciosos, con tal de  impedir que el amor a las riquezas nos ciegue, y, consecuentemente, dejemos de  amar a dios y a nuestros prójimos los hombres. Es esta la razón por la que  leemos en el libro de los Proverbios las siguientes palabras, que le podemos  dirigir a Dios en oración:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;"Dos cosas te pido. NO me las rehúses antes de mi  muerte:&lt;BR&gt;Aleja de mí la mentira y la palabra engañosa; no me des pobreza ni  riqueza,&lt;BR&gt;déjame gustar mi bocado de pan,&lt;BR&gt;no sea que llegue a hartarme y  reniegue,&lt;BR&gt;y diga: "¿Quién es Yahveh?"&lt;BR&gt;o no sea que, siendo pobre, me dé al  robo,&lt;BR&gt;e injurie el nombre de mi Dios" (PR. 30, 7-9).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La riqueza puede apartarnos de Dios, y  la excesiva pobreza puede inducirnos a robar para sobrevivir. El autor de los  Proverbios bíblicos consideraba que tanto el hecho de renegar de Dios como el  robo son pecados, y por ello recomendaba que se le pidiera a Dios que les  evitara a sus creyentes ambos estados extremos, con la pretensión de evitarles  que perdieran el aprecio de la Suma Divinidad.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jesús nos dice por medio de San Lucas  el Evangelista:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ""Cuando des una comida o una cena, no  llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos  ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa. Cuando  des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos;  y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la  resurrección de los justos"" (LC. 14, 12-14).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Naturalmente, no hacemos nada malo al  banquetear con nuestros familiares y amigos, pero sí lo hacemos al no socorrer a  los pobres.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para Dios, tienen más mérito quienes  dan dádivas sin esperar recibir nada a cambio del ejercicio de su generosidad,  que quienes dan dones esperando ser recompensados a cambio de ello.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la Biblia se considera "justos" a  los creyentes en Dios, de quienes se espera, no sólo que tengan fe en el  Altísimo, sino que imiten a su Padre celestial, a la hora de practicar la  justicia.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las palabras de Jesús resultan  incomprensibles para nosotros.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Qué sentido tiene el hecho de  otorgarles dádivas a quienes no pueden devolvernos los favores que les  hacemos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El amor de Cristo va más allá de los  favoritismos y de aquellos compromisos que resultan ineludibles para nosotros,  así pues, los cristianos no hacemos favores, simplemente, ponemos nuestro  corazón en todas las obras de misericordia que llevamos a cabo. La mayoría de  vosotros recordaréis las catorce obras de misericordia que tuvisteis que  aprender cuando hicísteis la primera Comunión. Dichas obras de misericordia se  dividían en dos grupos de siete, las unas eran corporales, y, las otras,  espirituales.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las obras de misericordia son un  extracto del juicio de las naciones que San Mateo nos relata en el capítulo 25  de su Evangelio, versículos 31-46. Las obras corporales son las siguientes: Dar  de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada  al peregrino, visitar a los enfermos, redimir a los cautivos, y dar sepultura a  los difuntos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Las obras de misericordia espirituales  son las siguientes: Enseñar al que no sabe (el texto original cita el vocablo  ignorante), dar buen consejo al que lo necesita, corregir a los pecadores, tener  paciencia en las tribulaciones, perdonar con gusto las ofensas, consolar a los  afligidos, y rezar por los vivos y los difuntos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Limitar las obras de misericordia a 14  actos, significa reducir nuestra capacidad de amar, pues son incontables las  buenas obras que podemos hacer con respecto a nuestros prójimos y a nosotros  mismos. Personalmente pienso que a la catalogación de las citadas catorce obras  de misericordia, le falta una última buena acción, que consiste en amarnos a  nosotros mismos, así pues, si no estamos en paz con nosotros, si no sabemos  amarnos, ¿cómo podremos soportar a nuestros prójimos?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; "Uno de los aspectos o frutos de la  conversión que deseamos meternos bien en la cabeza es la necesidad que tenemos  de crear una sociedad al servicio del Evangelio. Este hecho exige que nos  mostremos dispuestos a servir a nuestro Padre y Dios en nuestros hermanos los  hombres. Nosotros servimos a Dios cuando oramos, cuando ayudamos a nuestros  prójimos y solventamos nuestras carencias en la medida de nuestras muchas o  deficientes posibilidades para resolver dificultades de cualquier índole. No  olvidemos que el relato del Juicio Universal que San Mateo nos propone para que  meditemos en esta Eucaristía que estamos celebrando está enmarcado de alguna  manera en la conversión del citado Apóstol, el cual, después de servirse a él  mismo siendo recaudador de impuestos imperial, sintió que tenía la necesidad de  expandirse abriéndose a la posibilidad de asistir a los más carentes de dádivas  materiales y espirituales. El pasado sábado, nos preguntábamos si nos  avergonzaríamos si tuviésemos que caminar por la calle más céntrica de nuestra  ciudad paseando con alguna persona cuyo rango social fuese inferior a nuestro  status. Jesús, considerando nuestra meditación, nos dice que todo lo que hacemos  en favor nuestro o de nuestros prójimos, se lo hacemos a El. Esta verdad sobre  la que estamos reflexionando nos la da a conocer nuestro Hermano en el  Evangelio:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -Tuve hambre, y salísteis de vuestro  rato de ocio rutinario para satisfacer mi carencia de pan.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -Cuando necesité ser consolado por  vosotros, tuvísteis el detalle de enviarme un e-mail con palabras llenas de amor  y ternura que me hicieron sonreír y llorar de alegría.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -Cuando estuve en la cárcel, vinísteis  a verme para recordarme que no existen cadenas lo suficientemente fuertes como  para pribar a los hijos de Dios de la libertad que nos caracteriza a  todos...&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hace algunos días os dije que algunas  personas se entregan tanto al dinero y a los placeres del mundo que se olvidan  de ellos y de quienes son parte de su entorno familiar y social, por  consiguiente, aquellos que no se solidarizan ni siquiera con quienes viven bajo  su techo, se sumen en un infierno en el cual ellos mismos se crean sus propias  necesidades, y se encuentran sin quienes les tiendan una mano para ayudarlos a  salir del pozo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hagamos que este tiempo de Cuaresma  con la ayuda de Dios y nuestro esfuerzo constituya un periodo de alegría y de  entrega a nuestros prójimos aunque sólo sea a cambio de recibir una sonrisa si  es que aquellos a quienes vamos a servir se dignan en premiar nuestros actos de  misericordia. Sirvamos sin cansarnos, pero intentemos no dejarnos manipular. El  tiempo de Cuaresma puede adquirir una singular e inapreciable belleza si sabemos  vivirlo con amor, honestidad y alegría.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El relato del Juicio de las naciones  nos ayuda a imaginarnos en ese cielo que Dios nos tiene prometido, un Reino en  el cual podremos vivir cuando pasemos a la otra orilla de este río de lágrimas y  sensaciones. Nosotros, los hijos de Dios, no sólo hemos de esperar la plena  instauración del Reino que nos traerá la felicidad, nosotros sabemos que ese  Reino somos los cristianos, así pues, en medio de este Reino que en nuestros  días es violentado (MT. 11, 12), hemos obtenido la alegría de saber servir a  nuestros prójimos con amor, no hacemos favores porque "obras son amores y no  buenas razones" (1 JN. 3, 18)" (José Portillo Pérez. Lunes I de Cuaresma del año  2003).&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esta es la última semana del presente  ciclo litúrgico. El próximo Domingo, con el inicio del Adviento, iniciaremos una  nueva experiencia de fe, -el ciclo B de la Liturgia-, el cual tiene el propósito  de orientarnos en nuestro ininterrumpido crecimiento espiritual.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; De la misma manera que cuando termina  el año cívico el treinta y uno de diciembre hacemos muchos proyectos, al  finalizar el año eclesiástico y disponernos a iniciar la vivencia de un nuevo  ciclo litúrgico, debemos preguntarnos:&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -¿Hemos mejorado la calidad de las  relaciones que mantenemos con Dios y con nuestros prójimos los  hombres?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -¿Tenemos más fe que cuando empezamos  a vivir el presente ciclo litúrgico?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -¿Hemos iniciado o aumentado nuestros  esfuerzos al trabajar para el Señor, ora predicando el Evangelio, ora  ejercitando los dones y virtudes que hemos recibido del Espíritu Santo en otro  campo pastoral?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; -¿Estamos dispuestos a mejorar nuestra  vida de cristianos comprometidos con la completa instauración del Reino de Dios  entre nosotros durante el próximo ciclo litúrgico que empezaremos a vivir el  próximo Domingo?&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Concluyamos esta meditación orando y  meditando pausadamente las palabras del Padre nuestro, haciendo énfasis en la  petición: "Venga a nosotros tu Reino", y pidámosle a nuestro Santo Padre, que  nos haga artícifes de la construcción de esa sociedad utópica en que creemos los  cristianos, en que la humanidad será librada de las miserias que desde sus  inicios la han caracterizado. Amén.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT size=2 face=Arial&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (José Portillo Pérez&lt;BR&gt;&lt;A  href="mailto:josep
